La historia del verdadero “Tío Sam”, que se convirtió en el principal símbolo de Estados Unidos

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El popular póster del Tío Sam, y el verdadero Samuel Wilson (1766-1854)
El popular póster del Tío Sam, y el verdadero Samuel Wilson (1766-1854)

En esta Cumbre de las Américas en que resurgieron los roces entre la potencia del norte y muchos vecinos del sur, los choques reavivaron la mala prensa del Tío Sam, un personaje histórico de comienzos del siglo XIX que, en realidad, fronteras adentro de Estados Unidos tiene una imagen diferente que en el resto del mundo.

“Cuando los norteamericanos piensan hoy en el Tío Sam, les produce una mezcla de sentimientos: entre orgullo nacional y una representación anticuada del país. Pero no creo que la mayoría sea muy consciente de esa cuestión del imperialismo estadounidense o de cómo es percibido nuestro país en otros lugares”, comentó a LA NACION el historiador Jack David Eller, autor del libro Inventing American Tradition, donde aborda el origen de los íconos norteamericanos.

El verdadero “Uncle Sam”, Samuel Wilson (1766-1854), ni siquiera hubiera sospechado que su imagen iba a convertirse con el tiempo en uno de los principales íconos de su país (como Britannia, armada con escudo y tridente simboliza al Reino Unido, o la bella Marianne, con su gorro frigio, a la República de Francia).

De hecho, Wilson murió bastante antes de que el ilustrador norteamericano James Montgomery Flagg (1877-1960) hiciera en 1917 el famoso póster de “I want you for U.S. Army” (”Te quiero para el Ejército de Estados Unidos”), en el que el dibujante apeló a la popularidad del personaje, que seguía vigente más de medio siglo después de su fallecimiento, para convocar a los jóvenes a alistarse durante la Primera Guerra Mundial.

El conocido poster de Flagg de 1917, para invitar a los soldados a alistarse
El conocido poster de Flagg de 1917, para invitar a los soldados a alistarse


El conocido poster de Flagg de 1917, para invitar a los soldados a alistarse

¿Qué hizo el verdadero Tío Sam para cobrar tanta popularidad puertas adentro de su país? ¿Y cómo surgió su mala imagen en el exterior?

El verdadero Tío Sam

Aunque hubo mucho debate sobre quién fue el personaje real, en 1961 el Congreso norteamericano dictó una resolución en la que determinó que “el Tío Sam Wilson de Troy, Nueva York, es el progenitor del símbolo nacional estadounidense del Tío Sam”.

La casa del Tío Sam en Troy, Nueva York
La casa del Tío Sam en Troy, Nueva York


La casa del Tío Sam en Troy, Nueva York

Fue en la Guerra de 1812, entre Estados Unidos y Gran Bretaña, cuando este empresario de la carne de la ciudad portuaria de Troy, Nueva York, se hizo popular entre los soldados luego de firmar un contrato para suministrar y distribuir todas las raciones necesarias para las fuerzas estadounidenses en Nueva York y Nueva Jersey durante un año. El acuerdo estipulaba que Wilson proveería ese año 2000 barriles de carne de cerdo y 3000 barriles de carne vacuna.

“En aquellos tiempos, antes de que existiera el enlatado o la refrigeración, salar la carne y envasarla en barriles era la principal forma de preservar la comida, y eso era particularmente cierto en envíos masivos como los que necesitaba el ejército”, explicó Eller.

Aquellos barriles llegaban a las tropas con dos iniciales pintadas en su exterior. Una decía “E.A.” ( por Elbert Anderson, el contratista que había gestionado el acuerdo con el Ejército) y otra “U.S.” por Estados Unidos. Pero la mayoría de los soldados neoyorquinos conocía personalmente a Samuel Wilson y sabía que el popular matarife estaba detrás de la provisión de ese preciado alimento en tiempos de guerra. Entonces las iniciales “U.S.” fueron popularizadas como “Uncle Sam”, que era quien producía el alimento de las tropas. Con el tiempo, todo aquello que llevara escrito “U.S” se vinculó con el nombre de Wilson, aunque el empresario fuera totalmente ajeno a la cuestión.

Local residents hold a demonstration next to a burning effigy representing "Uncle Sam" against the arrival of U.S. President Barack Obama in the Patagonian city of San Carlos de Bariloche, Argentina, March 24, 2016. REUTERS/Chiwi Giambirtone   EDITORIAL USE ONLY. NO RESALES. NO ARCHIVE
En Bariloche, los residentes locales realizaron en marzo de 2016 una manifestación junto a una efigie que representaba al "Tío Sam" para protestar contra la llegada del presidente estadounidense Barack Obama a esa ciudad - Créditos: @STRINGER


En Bariloche, los residentes locales realizaron en marzo de 2016 una manifestación junto a una efigie que representaba al "Tío Sam" para protestar contra la llegada del presidente estadounidense Barack Obama a esa ciudad (STRINGER/)

“Dentro de Estados Unidos, el Tío Sam fue siempre un personaje que simbolizó al gobierno, no tanto el pueblo norteamericano. Pocos años después de la muerte de Wilson, Abraham Lincoln (1809-1865) se fue transformando en una imagen mucho más icónica de Estados Unidos. Pero Wilson y Lincoln se asemejaban físicamente”, continuó Eller.

Un póster icónico

Cuando en tiempos de la Primera Guerra Mundial se encargó entonces a Flagg el famoso póster, el ilustrador hizo un mix entre “Uncle Sam”, que mantenía su popularidad, Abraham Lincoln, y un póster similar de “Your country needs you”, hecho tres años antes por el ejército británico. Además, para evitar problemas, Flagg utilizó su propia cara como modelo para el dibujo.

Actualmente, los norteamericanos siguen asociando al Tío Sam con el gobierno, no con su país, y muchas veces es el nombre con que identifican a la agencia recaudatoria, IRS (Internal Revenue Service), cuando pagan sus impuestos, o cuando se alegran de los beneficios con protección fiscal que quedan “fuera del alcance del tío Sam”. Pero el ícono fue perdiendo popularidad y ya no es tan utilizado entre los jóvenes.

“Los norteamericanos en general están tan cansados de sus gobiernos, que no les interesa simbolizarlo de ninguna manera, sea Obama, Trump o Biden”, señaló Eller.

El Tío Sam en el exterior

Sin embargo, el resto del mundo sigue apelando al Tío Sam como símbolo norteamericano, especialmente asociado con una línea de interpretación que nació en Estados Unidos y que lo vincula con las ambiciones expansionistas de la potencia.

Por ejemplo, una ilustración de Victor Gillam en 1895 en la portada de la revista satírica norteamericana Judge, en plena guerra cubano-hispano-estadounidense, mostraba a un “Uncle Sam” que trataba de engullirse a la isla de Cuba, personificada como un pequeño pececito que trata de huir.

La ilustración publicada en 1895 en que el Tío Sam trata de engullir a Cuba
La ilustración publicada en 1895 en que el Tío Sam trata de engullir a Cuba


La ilustración publicada en 1895 en que el Tío Sam trata de engullir a Cuba

Hoy, en la mayoría de los países, el Tío Sam ya quedó acuñado como una referencia crítica al intervencionismo norteamericano, un cliché tan reconocible como el “Yanquis go home”, iniciado por los comunistas alemanes en 1950.

Allá en la historia quedó el verdadero Samuel Wilson, de los tiempos en que Estados Unidos daba forma a un sistema político que se convertiría en modelo de la mayoría de las naciones del mundo, incluso de muchas que hoy aborrecen al “Tío Sam”.

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