La historia detrás de la foto de la que habla el país

José María Costa
·4  min de lectura
La nena de 10 años que se volvió viral en la Quinta de Olivos
La nena de 10 años que se volvió viral en la Quinta de Olivos

La imagen de una chica que flamea con fuerza una bandera en frente de una de las entradas de la quinta presidencial de Olivos, a los pocos minutos de que Alberto Fernández anunciara que se volverían a cerrar los colegios por dos semanas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), rápidamente se volvió viral y se transformó en un ícono de la protesta.

LA NACION habló con María, que es tía de la chica de 10 años que se ve en la imagen. María fue quién inmortalizó el momento, que ocurrió a las 23.05 de ayer.

Somos de zona norte. Mi hermano, el papá de mi sobrina, suele ir a marchas cuando lo cree necesario y porque cree en la participación ciudadana”, comenzó a detallar María, y agregó: “En el chat familiar contó que iba a ir a la Quinta de Olivos y en el auto nos prendimos mi hija, que está en el último año del secundario, que se siente muy frustrada por esta situación y yo, que la quería acompañar a ella. En el auto también iban él, su hija de 16 y mi sobrina más chica, a quien él no quería llevar en un principio porque es muy chiquita y por una cuestión de seguridad. Pero ella insistió: ‘Papá llévame. Yo quiero ir’, le dijo. Entonces, en el auto fuimos los cinco. Estacionamos a un par de cuadras, nos bajamos y ella insistía que quería llevar la bandera”.

Según explicó María, el grupo familiar llegó alrededor de las 10 de la noche a las inmediaciones de la residencia presidencial: “Nosotros estábamos, al principio, un poco más atrás, en el medio de la calle. Mi hermano se acercó a la vereda, entonces lo seguimos y fuimos hacia la puerta de la Quinta”.

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Luego explicó la situación, a la que calificó como impresionante: “Había más gente agrupada, pero cuando mi sobrina se puso con la bandera ahí en el medio la gente se empezó a abrir, la rodeó haciendo una medialuna y quedó ella sola en el medio. Fue muy impresionante. Si te fijás en la sombra de las fotos se nota la gente parada. Entonces, ella quedó solita y ese momento me pareció muy fuerte. La imagen lo dice todo”.

“Ella se quedó ahí flameando la bandera sin, creo yo, tomar conciencia del gesto que estaba haciendo. Tenía esa mezcla de ingenuidad, de una mente de niño y con un gesto apolítico. Ella, lo único que quería, es poder seguir yendo a su colegio”, aseguró María, y agregó: “En un momento dado, ella se empieza a emocionar, ahí la sacamos de ese lugar y le preguntamos por qué estaba emocionada y me cuenta que era porque la estaba mirando todo el mundo. Ahí le dije que la felicitaba porque acababa de tener una actitud muy valiente y la gente reconoce eso”.

Las personas se abrieron y rodearon a la chica que se emocionó en medio de la situación.
Las personas se abrieron y rodearon a la chica que se emocionó en medio de la situación.


Las personas se abrieron y rodearon a la chica que se emocionó en medio de la situación.

Según María, luego le dijo que no se preocupara y se alejaron un poco: “Al poco tiempo, ella volvió a agarrar la bandera e ir al mismo lugar. Como que se asustó cuando la miraron y después volvió a su lugar y nos quedamos hasta las 11.30, más o menos”.

Sobre lo sucedido, la mujer, que tiene formación periodística, aseguró: “Me impresionó muchísimo. Cuando la compartí fue sin decir nada. Recién hoy le pude poner palabras cuando la subí a mi cuenta en redes sociales. Lo que se veía era a ella en representación de toda su generación”.

El posteo en las redes para explicar la foto

En tanto, en el posteo en sus redes sociales, María agregó: “Mi sobrina de 10 años me contó que su papá no quería llevarla a la marcha por seguridad. Pero, ella insistió. ‘Papá, llévame’. Y ahí se paró delante de la puerta de la Quinta de Olivos, para decirle con su bandera al Presidente que no le cierren el colegio”.

“Fue con su papá, su hermana, su prima y yo, su tía. Solo unos pocos representantes de la familia. Fuimos con ella a decirle a Alberto que los chicos pagaron muy caro el año sin escuela. Fragilidad mental, depresión, violencia, y… falta de conocimientos. Porque además de la esencialidad de ir a educarse, de aprender a vivir en sociedad, ya sabemos que muchos chicos van a la escuela para escaparse de realidades durísimas de sus hogares. En las escuelas es donde se detectan casos de violencia familiar, abuso y… donde se compensa, de alguna mínima manera, la falta de alimentación, con un plato de comida o una copa de leche”, escribió María en redes.

Luego reflexionó: “Estos chicos, que hoy están en las escuelas, son los médicos que nos atenderán en el futuro, son los arquitectos e ingenieros que harán las construcciones en donde viviremos y transitaremos; son los políticos y los economistas que velarán por nuestro bienestar el día de mañana. Muchos de ellos van a tener que hacer un inmenso esfuerzo para recibirse, muchos otros nunca van a llegar a pararse”.