Histórico: Gran Bretaña y la UE sellan el acuerdo comercial posbrexit

LA NACION
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LONDRES.- Luego de cuatro años intensos, Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) alcanzaron un histórico tratado comercial que regulará sus relaciones. La noticia es un respiro para el primer ministro británico Boris Johnson, tras el caos provocado por la nueva cepa de coronavirus hallada en el sudeste de Inglaterra.

"El trato está hecho", tuiteó brevemente Johnson junto con una foto suya con los dos pulgares para arriba. Luego, en una conferencia de prensa, dijo que el acuerdo iba a ayudar a "defender puestos de trabajo" en Gran Bretaña. Añadió que será un 2021 para "prosperar" gracias a las "nuevas oportunidades" y sostuvo que el gobierno se centrará en la batalla contra el coronavirus, "la prioridad número uno".

En un tono más sobrio, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que era un "buen acuerdo, equilibrado, justo" para ambas partes, en una conferencia de prensa. Gran Bretaña seguirá siendo "un socio digno de confianza" de la UE, dijo Von der Leyen y agregó que el acuerdo "nos permitirá asegurarnos de que podemos dejar definitivamente el Brexit detrás nuestro".

El pacto significa que se evitó un final caótico a un tortuoso divorcio que ha sacudido el proyecto de 70 años de forjar una unidad europea sobre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. El acuerdo llega cuatro años y medio después del histórico referéndum de 2016 en el que los británicos decidieron por 52% de votos poner fin a casi cinco décadas de una tensa relación con la Unión Europea y convertirse en el primer país que abandona el bloque.

El texto del acuerdo, de 2000 páginas, según medios británicos, tiene un alcance sin precedente y contiene disposiciones sobre temas que van desde la cooperación nuclear civil y las interconexiones energéticas hasta la pesca y la aviación.

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Este pacto histórico, que definirá su futura relación comercial, se negocia desde marzo. Gran Bretaña, que abandonó oficialmente la Unión Europea el 31 de enero, corta definitivamente sus lazos con el bloque el 31 de diciembre y la finalidad es evitar un divorcio sin acuerdo, que sería lamentable desde el punto de vista político y muy dañino financieramente hablando.

El principal escollo para la firma del acuerdo fueron los derechos pesqueros. Los barcos europeos tuvieron que renunciar progresivamente al 25% de su colecta en aguas británicas, límite fijado por los negociadores europeos como una línea roja.

El acuerdo permitirá mantener el intercambio de bienes y servicios, sin cuotas ni tasas de aduana, entre el continente y el Reino Unido. Gran Bretaña debería, en todo caso, respetar una serie de normas que garanticen la seguridad de los consumidores continentales y mantener una competencia justa entre ambas orillas del canal de La Mancha. Para evitar todo dumping social, fiscal o medioambiental, Londres está dispuesto a no retroceder en esos terrenos y permanecer lo más cerca posible de las reglas que rigen en la UE.

Según las disposiciones negociadas, si una de las partes se estimara defraudada, podría adoptar contra-medidas cruzadas, introduciendo por ejemplo derechos de aduana en cualquier otro sector.

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El acuerdo sin embargo es provisorio pues el calendario no permitirá su ratificación por el Parlamento Europeo antes del 31 de diciembre a las 23, momento preciso en que Gran Bretaña dejará definitivamente la UE y, en consecuencia, el mercado único y la unión aduanera.

Pero la situación no cambiará demasiado: su ratificación se producirá en enero y nadie imagina seriamente que el Parlamento Europeo cuestione los términos del acuerdo.

"Recuperación de soberanía"

El acuerdo respeta "todas las promesas hechas al pueblo británico" por el gobierno del premier Boris Johnson sobre la recuperación de la soberanía por parte de Gran Bretaña, subrayó un comunicado de Downing Street, asegurando que el texto refleja la voluntad popular "expresada en el referéndum" de 2016.

"Todo lo que se prometió al pueblo británico durante el referéndum de 2016" y en la campaña electoral "de las elecciones generales del año se respeta y es la última "victoria del Partido Conservador" Johnson", dijo un vocero del gobierno, según el diario The Guardian.

"Nosotros -agregó- hemos recuperado el control de nuestro dinero, nuestras fronteras, nuestras leyes, nuestro comercio y nuestras aguas de pesca. Este acuerdo es una noticia fantástica para las familias y las empresas en todo Gran Bretaña".

Agencias Reuters y AFP