Agregó a sus hijos a su plan de salud. ¿Y mamá?

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SACRAMENTO, California — Cuando la madre de Laura Chávez, de 74 años, necesitó una operación ocular el mes pasado, Chávez pagó en efectivo el procedimiento.

¿El costo? 15 mil dólares, y eso fue solo para un ojo. No podía permitirse los dos.

Su madre, Esperanza Chávez, no tiene derecho a Medicare por su condición de inmigrante. Y no puede encontrar un plan de seguro médico privado por menos de mil dólares al mes.

"Constantemente debemos tomar decisiones basadas en los costos en lugar de '¿Esta medicina realmente va a ayudar a mantenerte viva y saludable?'", dijo Laura Chávez, de 41 años, una sanfranciscana cuya madre tiene diabetes. "Es injusto tener que pensar en ello de esa manera".

Ahora, un legislador californiano está impulsando un proyecto de ley que obligaría a los planes de salud privados regulados por el Estado a extender la cobertura a los padres de algunos suscriptores. Los grupos empresariales y otros temen que la legislación pueda disparar las primas de los seguros, pero el proyecto de ley cuenta con un fuerte respaldo de las organizaciones de defensa de la salud y de los derechos de los inmigrantes, ya que éstos constituyen una parte considerable de la población no asegurada de California.

Los asegurados ya pueden añadir a sus planes de salud a sus hijos de hasta 26 años, un beneficio disponible a nivel nacional en virtud de la Affordable Care Act. Pero California sería el primer estado en extender el beneficio a los padres dependientes, que son costosos de cubrir porque son mayores y están más enfermos que la población en general, dicen los expertos en salud.

"Esto es innovador y, francamente, un cambio de paradigma sobre la forma en que pensamos en la gente que recibe atención médica", dijo el miembro de la Asamblea Miguel Santiago (demócrata por Los Ángeles), autor de la AB 570. "La conclusión es que queremos que todo el mundo reciba atención de salud, y lucharemos desde todos los ángulos para garantizar que la gente reciba una atención de salud adecuada".

Muchos estados han experimentado con la forma de dar cobertura a los aproximadamente 33.2 millones de personas sin seguro médico de Estados Unidos, de las cuales unas 400 mil tienen 65 años o más. Los niños de California que reúnan los requisitos de ingresos pueden recibir un seguro de salud público independientemente de su situación migratoria, los padres de Nueva Jersey pueden cubrir a un hijo dependiente hasta los 31 años, y los floridanos pueden cubrir a sus hijos hasta los 30 años siempre que no estén casados o no tengan dependientes propios.

Uno de los grupos que se beneficiarían de la legislación de California, según sus defensores, sería el de los titulares de tarjetas de residencia que no han cumplido el periodo de espera de cinco años para tener derecho a Medicare y Medicaid, y el de los que están aquí sin permiso legal.

Aunque el esfuerzo por dar cobertura a los padres es un objetivo loable, dijo Sherry Glied, ex secretaria adjunta del Department of Health and Human Services de Estados Unidos durante el gobierno de Obama, los empleadores podrían enfrentarse a primas de seguro más altas.

"Se trata de una población costosa, y también susceptible de sufrir riesgos reales", dijo Glied, ahora decana de la Robert F. Wagner Graduate School of Public Service de la New York University.

Glied teme que algunas personas abusen de la cobertura. Por ejemplo, dijo, alguien pudiera traer a un padre enfermo al país con un visado de turista, inscribirlo en el plan de salud de su empleador y hacer arreglos para el tratamiento que necesita.

California ya ofrece a los inmigrantes no autorizados que reúnen los requisitos de ingresos hasta los 26 años todas las prestaciones de Medi-Cal, la versión estatal de Medicaid para personas con bajos ingresos. Los legisladores están considerando propuestas separadas para ampliar aún más la elegibilidad de Medi-Cal. Un proyecto de ley se dirige a los inmigrantes indocumentados de 65 años o más, y otro haría que todos los californianos tuvieran derecho a la ayuda, independientemente de su edad o de su estatus migratorio. Esfuerzos similares han fracasado repetidamente en los últimos años debido a las preocupaciones sobre los costos, pero California tiene ahora un superávit presupuestario de 75,700 millones de dólares.

A diferencia de las medidas de Medi-Cal, que dependen de la financiación estatal, el proyecto de ley redactado por Santiago, en colaboración con el comisionado de California Insurance, Ricardo Lara, transferiría el costo a los empleadores y las compañías de seguros. Permitiría que los padres o padrastros (independientemente de su edad) cuyos hijos los declaren como dependientes en sus impuestos se añadan a los planes de salud privados regulados por el estado. Entre ellos se encuentran los planes basados en el empleo y los adquiridos en el mercado abierto o a través de Covered California.

Los planes patrocinados por el empleador y regulados por el gobierno federal no estarían sujetos al proyecto de ley.

El Comité de Salud de la Asamblea ha aprobado el proyecto de ley, que tiene que pasar por el Comité de Asignaciones de la Asamblea antes de dirigirse al pleno de la Asamblea para su votación.

Es difícil determinar cuántos californianos pudieran beneficiarse de la medida. En todo el país, alrededor de 3.4 millones de personas fueron declaradas como dependientes en las declaraciones de impuestos de sus hijos en 2019, y se estima que 400 mil de ellos vivían en California, según un análisis del California Health Benefits Review Program.

La abrumadora mayoría de esos padres ya tienen cobertura de salud a través de Medicare o Medicaid, concluyó el análisis, dejando a entre 20 mil y 80 mil californianos que podrían beneficiarse.

A pesar de que el número es relativamente pequeño, los empresarios de California afirman que este mandato aumentaría las primas entre 200 y 800 millones de dólares al año, dependiendo del número de personas que se inscriban.

"Los pequeños empresarios se verán obligados a reevaluar cuánto pueden contribuir a las primas de los empleados dependientes", comentó Preston Young, un defensor de la política de la California Chamber of Commerce, a los legisladores en una reciente audiencia del Comité de Salud de la Asamblea.

Lara, comisionado de seguros de California (cuyos padres fueron alguna vez inmigrantes indocumentados) dijo que el proyecto de ley ayudaría a las familias más pobres del Golden State, dando a los que no tienen otras opciones "una tranquilidad sustancial".

"Cuando necesitábamos cuidados cuando éramos niños, nuestros padres siempre estaban ahí para nosotros", dijo Lara. "A medida que nuestros padres envejecen, muchos de nosotros nos hemos convertido a su vez en sus cuidadores".

Chávez se encuentra en el papel de cuidadora de sus hijos y de su madre. Tiene un seguro para ella y sus dos hijas a través de su empleador, la organización sin fines de lucro Challenge Day.

Pero no puede permitirse comprar un plan de seguro completo para su madre en el mercado abierto. Una póliza básica, dice Chávez, cuesta más de mil dólares al mes porque su madre tiene enfermedades preexistentes. No tiene derecho a Medicare ni a Medicaid porque está en Estados Unidos sin autorización.

Si Chávez pudiera añadir a su madre a su póliza basada en el trabajo, no tendría que pagar en efectivo por las necesidades de su madre, y toda la familia podría compartir un deducible y un tope para los gastos de bolsillo, comentó.

"Supondría un alivio financiero importante", agregó Chávez. "Cada mes, hay gastos que tenemos que presupuestar y pagar. Dios no quiera que tenga que ir a urgencias".

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