El hijo de Sergio Massa renunció a cubrir el Mundial desde Qatar para Mundo Selección y vuelve a la Argentina

Tomás Massa en el partido de la Selección Argentina contra Emiratos Árabes, en el estadio Mohammed Bin Zayed de Abu Dhabi
Tomás Massa en el partido de la Selección Argentina contra Emiratos Árabes, en el estadio Mohammed Bin Zayed de Abu Dhabi - Créditos: @Aníbal Greco

Tomás Massa, el hijo de 17 años del ministro de Economía, anunció hoy que renunció a Mundo Selección, la plataforma digital ligada a la AFA que lo había contratado y llevado al mundial de fútbol. Dijo que no podía “emocionalmente seguir adelante” tras la polémica que desató su presencia en Qatar.

Informó además que vuelve a la Argentina. “Voy a hacer juicio a quienes mintieron sobre el viaje, sobre mi trabajo y sobre mí”, dijo, y afirmó que el contrato lo había conseguido por su cuenta, “por mérito personal”, no por quiénes son sus padres. Tomás es hijo de Sergio Massa y de Malena Galmarini, presidenta de Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa).

Tomás Massa, el miércoles pasado, en el amistoso de la selección argentina contra la de Emiratos Árabes Unidos, en Abu Dhabi.
Tomás Massa, el miércoles pasado, en el amistoso de la selección argentina contra la de Emiratos Árabes Unidos, en Abu Dhabi. - Créditos: @Aníbal Greco / Enviado Especial

“Nací en una familia de políticos y dan por hecho que no puedo ganarme nada solo”, escribió Tomás Massa.

La polémica se desató luego de que trascendiera que viajó a Qatar para cubrir el Mundial de Fútbol, con un contrato relacionado con la AFA, para crear contenido para las redes sociales en la plataforma Mundo Selección, controlada por Be Smart Technology. Se trata de una startup que recibió 420.000 dólares de financiación en 2017 y está dirigida por argentinos. Tiene su sede central en Florida, Estados Unidos.

Tomás Massa anunció la renuncia en su cuenta de Twitter con la siguiente carta:

“Primero que nada: quiero contarles que decidí renunciar a cubrir el mundial en Mundo Selección. Mis compañeros continuarán el trabajo en Qatar, contratados bajo las mismas condiciones que yo, porque la empresa que señalan no tiene nada que ver con el trabajo de mis viejos ni con el Estado. Acá no hay ningún tipo de financiación estatal, solo gente laburando en el ámbito privado. El resto fue una película que armaron desde el odio. Esto, que era mi sueño, lo conseguí por mi cuenta, pero me comí el garrón de ser el “hijo de”. No solo recibí y recibo insultos (de todo tipo), sino que además mis compañeros están siendo agredidos y reviento de culpa. Esto que inventaron, además de afectarme a mí, afecta a Mundo Selección y a todo un equipo que trabaja en redes y distintos proyectos hace años sin meterse en política”.

“Para dejar de perjudicar a mis compañeros, mi decisión personal es regresar. Con mis 17 años no puedo emocionalmente seguir adelante. Los que me conocen saben la clase de persona que soy y los valores que me inculcaron, también son testigos de mi conocimiento y amor por el futbol. Las redes y mi pasión me llevaron a que por mérito personal me elijan para generar contenido, entretener e informar como decenas de influencers. ¿Por qué el escrachado soy yo? Porque nací en una familia de políticos y dan por hecho que no puedo ganarme nada solo. Entiendo que para algunos todo lo que tenga ver conmigo “es política”. Me cuesta imaginar que sea así para siempre y me es difícil ver a “periodistas” reconocidos permitiendo el escrache a un pibe con insultos y calumnias. Todos saben que lo que están difundiendo es absolutamente mentira. Yo estaba trabajando, tenía un mini proyecto con lo que me apasiona en la vida. Tengo 17 años, quería ser feliz trabajando de lo que me gusta. Me equivoqué al enojarme por los inventos, sí, pero hago lo mejor que puedo. Estoy aprendiendo a manejarme en este mundo en el que viven mis viejos, no yo. Para la tranquilidad de todos, me regreso a Argentina. Gracias a los que se esforzaron tanto para arruinarme un sueño. Voy a seguir con mi vida y voy a ser feliz, aunque me ensucien cada vez que intente dar un paso adelante en mi vida. Por último, voy a hacer juicio a quienes mintieron sobre el viaje, sobre mi trabajo y sobre mí, en la justicia de USA, lugar donde está radicado el contrato de trabajo. Saludos a todos.”

Tomás Massa, en Abu Dhabi
Tomás Massa, en Abu Dhabi

El reclamo de la oposición

Ayer, un grupo de diputados opositores, encabezado por Graciela Ocaña, informó que había hecho un pedido de información para que el Gobierno precisara una serie de datos respecto de la contratación de Tomás Massa.

Los diputados plantean que la sociedad offshore “Be Smart”, titular de la plataforma Mundo Selección, tiene un solo empleado, que no es el hijo de Massa, quien, según la presentación, “no registra empleo, monotributo ni ingreso de ninguna naturaleza en la Argentina”.

El pedido fue firmado, además de por Ocaña, por los diputados Soher El Sukaria, Fernando Iglesias, Pamela Verasay, Ana Clara Romero, Lisandro Nieri, Marcela Campagnoli, Francisco Sánchez y Germana Figueroa Casas.

Los legisladores plantearon que Juan José Napolitano, integrante del staff de Mundo Selección, presta servicios para el Senado de la Nación y que el CEO de la compañía, Nicolás Fernández, a través de distintas firmas tuvo contratos millonarios con el Estado.

Tomás Massa, el hijo de Sergio Massa
Tomás Massa, el hijo de Sergio Massa

Por estas razones le pidieron al Gobierno que detalle “el/los organismos del Estado y/o las empresas estatales o con participación estatal que en los últimos 6 meses hayan acordado pauta publicitaria o hayan destinado sumas de dinero a la Asociación del Futbol Argentino (AFA)” y si la sociedad offshore “Be Smart Mobile LLC” está constituida en la República Argentina y quiénes son sus socios.

También reclamaron datos sobre si la firma o sus socios “poseen contratos con organismos y/o empresas dependientes del Estado Nacional”. En particular, reclamaron precisiones sobre Christian Ruggeri, socio de la empresa “Be Smart Mobile LLC”, “ha celebrado contratos con algún organismo estatal” porque tienen la sospecha se ganó la millonaria licitación para la iluminación del Centro Cultural Kirchner (CCK).