"A mi hijo le plantaron la pistola y el alcohol"

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CIUDAD DE MÉXICO, octubre 31 (EL UNIVERSAL).- Octavio Ocaña fue un actor muy querido por el público y por sus compañeros de trabajo, pero en su último adiós sólo familia, amigos y un pequeño grupo de fans lo acompañaron.

Hasta las seis de la tarde de ayer ningún actor había llegado a la funeraria Gayosso de Santa Mónica. En la parte de afuera un grupo de 10 fans esperó pacientemente hasta poder pasar a despedirse.

La familia finalmente autorizó a que entraran a la capilla donde estuvo el féretro de Octavio, que curiosamente es la misma donde fue velado Cepillín en marzo pasado. Los fans estuvieron unos minutos con él y al salir no quisieron hablar de lo sucedido.

El papá del actor, Octavio Pérez, se retiró alrededor de las 14:50 horas y manifestó su coraje ante lo sucedido.

"No me pregunten de armas porque eso no existe, esas son cosas que le inventaron, claro que fue algo sembrado, tenía quien lo cuidara y ellos son los que traen arma. Estoy destrozado y esto va para todos los padres que han perdido un hijo como yo, están expuestos nuestros hijos por esta política que tenemos y por esa policía, que son unos corruptos, porque eso fue lo que pasó con mi hijo", expresó enojado Octavio Pérez, negando también que hubiera habido alcohol o drogas.

El papá de Octavio explicó que su decisión de llevarlo a Tabasco es porque él vive allá.

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