Héctor Vicentin: "Durante el gobierno de Cristina Kirchner recibimos más asistencia crediticia que con Macri"

LA NACION

Es uno de los hijos del fundador, y accionista de la cerealera

Héctor Vicentin, uno de los hijos del fundador de la empresa agrícola que el Gobierno quiere expropiar, negó las acusaciones por supuestas maniobras crediticias y financieras irregulares durante la administración de Mauricio Macri, como argumenta el oficialismo y aseguró que tuvo mayor ayuda económica durante la administración de Cristina Kirchner.

En diálogo con Radio 2, Vicentin fue consultado por las acusaciones del gobierno respecto del crédito de 300 millones de dólares que pidió la empresa poco antes de entrar en cesación de pagos, durante el macrismo. "El Gobierno dice que fue a propósito", deslizó el periodista que lo entrevistó.

"No es así", respondió Vicentin, accionista de la firma. "La asistencia crediticia para prefinanciar exportaciones viene de hace un montón de años. Durante el gobierno de Cristina Kirchner, Vicentin recibió más asistencia crediticia que durante el gobierno de Macri", sostuvo.

La millonaria deuda de la empresa con el Banco Nación es uno de los grandes argumentos que esgrime el oficialismo al momento de justificar la intervención y eventual expropiación de la empresa.

Dos funcionarias avanzan en la redacción del proyecto de expropiación de Vicentin

"Para mí, la política del Gobierno es directamente apropiarse, no solo de Vicentin, sino de muchas empresas, y apropiarse del negocio de la comercialización de granos en el país. El objetivo es bastante claro en ese sentido. Han comenzado por Vicentin, lamentablemente", expresó en la entrevista.

Luego de que el Gobierno decidiera cerrar el diálogo político con la cerealera, en la firma están decididos a recurrir a la Justicia para evitar perder sus activos en la expropiación.

"El Presidente dijo que la intervención está basada en la expropiación. O sea que primero plantearon la expropiación, y sobre ese proyecto de ley plantearon la intervención. ¿No será que ya tienen preparado el informe final de la intervención?", se preguntó.

Consultado acerca del argumento del Gobierno sobre los malos manejos financieros de parte de los directivos de la empresa, dijo: "Como accionista de la empresa, no voy a negar que se habrán cometido algunos errores. Pero el principal problema no son los errores de los directores. Vicentin siempre se preocupó por invertir".

Luego expresó: "Las inversiones de la empresa superan los 1500 millones de dólares en los últimos años. Los activos están intactos. Lo que pasó es que los vaivenes monetarios de la Argentina hicieron mella, no solo en Vicentin, sino en muchas otras empresas. Me refiero a las grandes devaluaciones, el riesgo país. Y teníamos un nivel crediticio de bancos internacionales donde pasamos de pagar el dos, tres, o cuatro por ciento, a pagar el diez por ciento anual".

Vicentin tiene una deuda declarada por casi $100.000 millones y un concurso preventivo judicial en marcha. Sus plantas industriales están operando en un 40% de su capacidad vía contratos de fasón y no dejó de pagar los sueldos de los empleados. Más allá del default, situación en la que cayó sobre fin de 2019, no le había ido mal en los dos años anteriores, cuando logró aumentar de más de US$3500 millones a 4200 millones sus ventas globales.

"Estamos endeudados en dólares", dijo. "Posiblemente haya sido un riesgo grande, pero es difícil explicar las cosas a la distancia. Las personas no conocen la impronta de Vicentín", agregó, sobre la empresa más grande de la región.

"Fue arriesgado, pero ¿qué empresa no arriesga en este país? No estamos viviendo en Alemania. ¿Nos quedamos con una empresita o hacemos lo mejor que hacemos que es producir aceite, y algodón y otros productos?", se preguntó.