El hijo de Bachelet es sobreseído en la causa por corrupción en Chile

Sebastián Dávalos, hijo de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, a la salida del Ministerio Público en Rancagua, 80 km al sur de Santiago, el 13 de abril de 2015 (AFP/Archivos | Martín Bernetti)

La fiscalía chilena sobreseyó este este viernes a Sebastián Dávalos, hijo de la presidenta Michelle Bachelet, en un caso de corrupción abierto en su contra y por el que seguirá siendo investigada su esposa tras una millonaria compra y venta de terrenos.

Sebastián Dávalos Bachelet era investigado por "obstrucción a la investigación" tras el formateo del computador que usaba en su trabajo en la casa de gobierno después que estalló el escándalo de corrupción en el que fue vinculado junto a su esposa, Natalia Compagnon.

"Se sobresee la investigación solamente en este punto", dijo a periodistas el fiscal del caso, Sergio Moya, en referencia a la indagación al hijo de la mandataria.

Dávalos, que se desempeñaba como jefe de las organizaciones socioculturales del gobierno, había sido acusado por haber formateado intencionalmente su computador en un intento de ocultar eventualmente pruebas.

El caso estalló hace dos años luego de que la prensa revelara una millonaria compra y venta de terrenos en el sur de Chile por parte de la empresa Caval, de la que su esposa era socia y en la que él trabajó como gerente.

Natalia Compagnon fue imputada por evasión de impuestos y se la investiga, además, por posible tráfico de influencias y sobornos.

Dávalos no fue imputado por estos delitos, aunque la causa mayor contra su esposa sigue abierta.

"No podemos señalar que la causa está cerrada respecto de las otras aristas", afirmó este jueves el fiscal.

La empresa Caval negoció la compraventa de terrenos en el sur de Chile en una transacción que según la fiscalía hubo delitos tributarios y en la que la empresa Caval se habría beneficiado de información privilegiada y tráfico de influencias.

Para concretar el negocio, Caval obtuvo un crédito de 6,5 millones de dólares gestionado personalmente por uno de los dueños del Banco de Chile, el poderoso empresario Andrónico Luksic, tras una reunión en la que participaron Dávalos y Compagnon.

El 'caso Caval' estalló meses después que Bachelet asumiera su segundo mandato, en marzo de 2014, y significó un duro golpe que hundió su popularidad a mínimos históricos.

En los próximos meses debería desarrollarse el juicio oral en contra de Compagnon y su socio en la empresa Caval, Mauricio Valero.