Hidroituango, la presa colombiana en crisis: ¿podría repetirse la tragedia de Brasil?

Luego de ocho años de trabajos, y cuando le restaban apenas siete meses para entrar en funcionamiento, apareció la crisis en la central hidroeléctrica colombiana Hidroituango.

Fue el 28 de abril de 2018 cuando las Empresas Públicas de Medellín (EPM), uno de los socios del proyecto, informó que se había taponado uno de los túneles construidos para desviar las aguas del río Cauca -el segundo más importante del país, con 1,350 kilómetros de longitud-, acción requerida para la construcción de la presa.

Vista aérea das obras da represa de Hidroituango. Foto AFP

Ahí se desencadenó una secuencia de sucesos que puso en duda la viabilidad de esta megaobra ubicada en el municipio de Ituango, departamento de Antioquia (a 170 kilómetros de su capital, Medellín), la más grande de este tipo en Colombia -la presa tiene una altura de 225 metros, 20 millones de metros cúbicos de volumen de tierra y una cresta de 550 metros de longitud-, y cuyo costo aproximado, de acuerdo con documentos publicados por EPM, es de 11.4 billones de pesos colombianos (3.500 millones de dólares al cambio actual en 2019). 

También la estabilidad de la construcción quedó en entredicho porque además del taponamiento natural de uno de los túneles de desviación, luego se presentó una seguidilla de derrumbes en dichos túneles que ocasionaron su bloqueo total y el estancamiento de las aguas arriba de la presa, lo cual obligó a EPM a dirigir las aguas del río Cauca por la casa de máquinas, el “motor” donde operaría la central -y que sufrió daños aún no cuantificados por la entidad-, con el agravante de que luego la salida de esas aguas también se obstruyó y provocó algunas filtraciones detectadas a tiempo.

Habría otro síntoma adicional para temer por la estabilidad de la presa. El 26 de mayo de 2018, un mes después de desatada la crisis, se desprendió una porción de tierra en uno de los costados, que en su momento obligó a evacuar la obra. Dos días después, EPM registró el movimiento del macizo rocoso donde está enclavado el proyecto, mientras se sucedían más desprendimientos de tierra en los alrededores.

Todos estos contratiempos no solo han retrasado la culminación del proyecto por lo menos por dos años más, una noticia preocupante para Colombia ya que se calcula que la central aportará el 17% de la energía de todo su territorio -capaz de generar 2,400 MW-. El temor, además, es que la inestabilidad de la central ocasione una tragedia similar a la ocurrida el 25 de enero de 2018 en Minas Gerais, Brasil, donde el colapso de una represa de una mina de hierro causó la muerte de más de 140 personas.

El derrumbe del dique de contención en Brumadinho, en el sureste del país, ocurrió el pasado 25 de enero. Foto EFE/Archivo

Aguas abajo de Hidroituango hay 17 municipios amenazados, y se han evacuado desde el comienzo de la crisis cerca de 5,000 habitantes de las poblaciones rivereñas.

¿Hay riesgo de real de desplome?

Desde que se anunció la primera coyuntura en el proyecto, diferentes voces han manifestado su preocupación por el estado del macizo rocoso en el que se soporta la presa, que ya ha dado señales de inestabilidad, reportadas en su momento por EPM. El exsenador Antonio Navarro Wolff, excandidato presidencial y también exrepresentante a la Cámara, expresó su inquietud esta semana en Twitter, luego que se decidieran cerrar las compuertas que daban paso a las aguas del río Cauca por el proyecto, lo cual ocasionó que el caudal disminuyera de forma dramática.

¿Qué tan real es la posibilidad de que la presa sufra alguna fractura o que, en su defecto, las aguas represadas logren superar la pared y desencadene una inundación de las poblaciones rivereñas aguas abajo?

Yahoo Noticias habló con Santiago Ortega Arango, ingeniero Civil y magíster en Ingeniería de Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia, quien explicó que cuando ocurrió la emergencia en Hidroituango, la obra aún no estaba terminada, y la principal preocupación en ese momento era que el agua “empezara a pasar por encima de la presa, que hubiera sido una tragedia”.

Esto, de acuerdo con Ortega, provocó que, como los túneles de desviación estaban taponados, se hiciera un lleno prioritario, con lo cual los últimos 20 metros de la presa “no tenían las especificaciones técnicas del resto”, pero servían muy bien para atender la emergencia.

Ortega Arango afirma que en la actualidad, según la información a la que ha podido acceder, la presa “está bien y con el monitoreo constante que le están haciendo no pasa absolutamente nada”, pero señala problemas sobre el macizo rocoso en el cual se apoya la presa, donde están, entre otros, las obras subterráneas y la casa de máquinas.

“Yo no creo que haya riesgo para las comunidades aguas abajo, el riesgo grande es para la viabilidad del proyecto, porque las obras subterráneas son costosas de reconstruir, y que no sé si el proyecto sea capaz de asumir una inversión de ese tamaño”, acota el experto. “Hasta donde entiendo, la inestabilidad del macizo no es a gran escala, el macizo está fracturado pero no completamente, se ve que para la zona de las obras subterráneas no están bien pero estas son menos del 2% del macizo completo, no creo que haya mucho problema por ese lado”.

“Ya se conocía la inestabilidad del macizo rocoso”

María Jaqueline Espinosa Rodríguez, ingeniera geóloga con maestría en Geotecnia y directora del programa de Ingeniería Geológica de la Universidad EIA en Medellín, le comentó a Yahoo Noticias que la inestabilidad del macizo rocoso en la zona donde se encuentra Hidroituango es “inherente al terreno”, y no cree que haya sido provocada por la obra.

“Muchos de los diseños originales que se tenían del proyecto en los años 70, cuando se comenzó a hablar del aprovechamiento del río Cauca, sabían de esas situaciones y motivó cambios en esos diseños”, plantea Espinosa.

La experta explicó cómo es el terreno en el que se encuentra el proyecto: “es una zona del río Cauca que está moviéndose de la cordillera central. Tenemos algunas rocas metamórficas, que son unos tipos de materiales que se generan por unas dinámicas de la tierra donde los esfuerzos las trituran. Dentro de esa zona tenemos unos depósitos cuaternarios de materiales que el río Cauca dejó en su dinámica normal, y algunos materiales que en los procesos de la formación geológica del sector se movilizaron y se depositaron en las obras”.

“La roca está intacta”

Yahoo Noticias quiso establecer contacto con voceros de EPM, que como se dijo es uno de los socios del proyecto -los otros dos son el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea) y la Gobernación del departamento de Antioquia, donde se encuentra el municipio de Ituango, lugar de ubicación de la obra-, pero no fue posible obtener una declaración.

Sin embargo, en días pasados la entidad se pronunció públicamente sobre la estabilidad de los terrenos, tras la detección de un socavón en el interior de la obra de unos 18 metros de profundidad.

Citado por la revista SemanaGabriel Fernández Delgado, doctor en Ingeniería Geotécnica de la Universidad de Illinois y asesor de EPM, señaló: “Hasta el momento se han hecho cuatro excavaciones. Dos de ellas mostraron que la roca está intacta y las otras dos mostraron la socavación, la cual se encuentra concentrada en un área limitada (…)”.

La publicación, parafraseando al experto, informó que “la roca aún es una barrera entre el embalse y la casa de máquinas, y que este procedimiento se está realizando con la finalidad de que al momento de cerrar la entrada de agua de casa de máquinas, el túnel de salida no jale tierra sino agua y de esa manera se pueda mantener firme la montaña”.