Heredero de Red Bull sigue sin ser procesado en Tailandia

BANGKOK (AP) — El conductor de un Ferrari que presuntamente arrolló a un policía en motocicleta, lo arrastró por el camino y luego huyó, fue encontrado pocas horas después, cuando los investigadores siguieron un rastro de líquido de frenos hasta la propiedad de una de las familias más ricas de Tailandia.

Pero el proceso judicial contra el heredero de la compañía Red Bull, Vorayuth "Boss" Yoovidhya, se ha demorado casi cinco años. Cuando Vorayuth ha sido citado para responder a los cargos, no se ha presentado, argumentando a través de su abogado que estaba enfermo o fuera del país por negocios.

Y si bien los principales cargos prescriben este año, la idea generalizada es que se está ocultando, posiblemente en el extranjero, o que está viviendo una vida discreta, saliendo sólo encubierto.

Pero no es así.

The Associated Press encontró que pocas semanas después del accidente, Vorayuth, quien entonces tenía 27 años, estaba de nuevo gozando la vida jet-set, asociada ampliamente a la marca Red Bull, una compañía cofundada por su abuelo. Vuela por el mundo en aviones privados de Red Bull, alienta al equipo de Fórmula Uno desde los palcos VIP de Red Bull, y tiene en Londres un auto Porsche Carrera con placas: B055 RBR (Boss Red Bull Racing).

No es que sea difícil encontrarlo. Apenas el mes pasado, reporteros de la AP hallaron a Vorayuth y a su familia mientras vacacionaban en la antigua y sagrada ciudad de Luang Prabang, Laos, siguiendo pistas en redes sociales. El grupo se hospedó en un centro vacacional con costo de 1.000 dólares por noche, cenó en el restaurante más elegante, visitó templos y estuvo acostado alrededor de la piscina antes de volar de regreso a casa en Bangkok.

Los críticos dicen que el caso del heredero de Red Bull es sólo otro ejemplo de los privilegios que goza la clase acaudalada en Tailandia, un país políticamente turbulento que ha tenido problemas para hacer valer la ley durante décadas. El general que llegó al poder en un golpe militar de 2014 declaró la guerra a la corrupción, y prometió hacer de Tailandia una sociedad justa e igualitaria. Pero los accidentes automovilísticos son citados frecuentemente como un ejemplo de que persiste la injusticia, ya que los "mortales chicos ricos de Bangkok", como los describió un periódico tailandés, reciben a menudo sentencias mucho más indulgentes que los tailandeses comunes.

El abogado de la familia Yoovidhya no respondió una solicitud de la AP para entrevistar a Vorayuth.

El historiador británico Chris Baker, quien con su esposa tailandesa Pasuk Phongpaichit ha escrito extensamente sobre la inequidad, riqueza y poder en Tailandia, dijo que no le sorprendía que Vorayuth no haya sido procesado.

"Existe ciertamente una cultura de impunidad aquí para la gente importante, lo que significa a grandes rasgos que se espera que la gente con poder y dinero sea capaz de escapar de ser procesado por ciertos delitos", dijo Baker. "Esto ocurre de manera muy frecuente, muy constante, que es claramente parte de la cultura operante".

La próxima cita de Vorayuth con la fiscalía es el jueves.

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El Centro de Investigación de Noticias de la The AP en Nueva York contribuyó a este reporte.