Henry Cejudo va un paso más allá en su adicción por acabar con leyendas de UFC con un último reto histórico

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CHICAGO, IL - JUNE 08: Henry Cejudo celebrates his TKO victory over Marlon Moraes of Brazil in their bantamweight championship bout during the UFC 238 event at the United Center on June 8, 2019 in Chicago, Illinois. (Photo by Jeff Bottari/Zuffa LLC/Zuffa LLC via Getty Images)

Para muchos deportistas, conseguir una medalla de oro olímpica es lo máximo. Sólo algunos lo consiguen. Muy pocos, en comparación con todos los que lo intentan. Pero para otros ni siquiera es suficiente, sino sólo el principio. Henry Cejudo es uno de estos últimos. El estadounidense de ascendencia mexicana alcanzó la gloria en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 cuando subió a lo más alto del podio y se coronó campeón de lucha en la categoría de 55 kg. “Sé que esta frase se ha repetido muchas veces, pero lo que estoy viviendo en estos momentos es el sueño americano, y la mitad de mi medalla es para México, porque es el país de origen de mi familia”, declaró un Cejudo que sólo acababa de dar el primer paso para convertirse en uno de los atletas más completos de la historia en los deportes de contacto.

Tras la lucha olímpica llegaron las artes marciales mixtas (MMA). Henry Cejudo comenzó a entrenar y en 2013 debutó en esta disciplina. Se estrenó con victoria y ganó sus primeros cuatro combates antes de tiempo. Su dominio era tal que la UFC, la promotora más importante del mundo se fijó en él. Espectacular, carismático y con pasado olímpico. Lo tenía todo. Su séptimo combate fue ya con la promotora de Dana White, sólo cinco años después de su éxito en Pekín. Desde entonces sólo ha perdido dos combates, uno de ellos contra toda una leyenda viva como Demetrius Johnson, considerado el mejor peso mosca de la historia.

Pero el tesón y la motivación de Henry Cejudo siempre han sido dos de sus fuertes. Se volvió a enfrentar a Johnson y le derrotó para convertirse en campeón del peso mosca (57 kg. / 125 libras) de la UFC en 2018. Lo defendió en una ocasión, contra otro de los grandes como TJ Dillashow y decidió que necesitaba emociones más fuertes. Un oro olímpico y un cinturón de campeón tampoco saciaban su hambre competitiva. Motivo por el cual pidió a la UFC optar al título de campeón del peso gallo (61 kg. / 135 libras), vacante a mediados de 2019. Se enfrentó a Marlon Moraes, le derrotó y posó con sus dos cinturones de la UFC en los hombros y su medalla de oro al cuello. A poco más se puede aspirar.

Defendió su título del peso gallo en mayo de 2020, dejó KO a otra leyenda (ésta en declive) y sorprendentemente anunció su retirada de las artes marciales mixtas en mitad del octógono. “Gracias por las experiencias increíbles, tío Dana White. Estaré siempre agradecido. Gracias por arriesgarte con un deporte que la gente pensó que nunca se convertiría en eso. A todos mis entrenadores y aficionados, ha sido un viaje maravilloso. Triple C se marcha”, publicó Cejudo en su cuenta personal de Twitter, dejando a sus espaldas un récord de 16 victorias y 2 derrotas.

Tras colgar las guantillas, Cejudo se dedicó a vivir la vida. Hizo un cameo en la lucha libre profesional y tuvo una aparición en un show de la compañía de wrestling AEW, para un tiempo después volver a aparecer públicamente apoyando a Donald Trump en las elecciones a la presidencia de Estados Unidos junto con otros nombres propios de la UFC. Y de repente, de buenas a primeras, se puso a entrenar otra vez, dando la razón a todos aquellos que dijeron que no iba en serio. Que era un farol.

Cejudo declaró en varias ocasiones que soñaba con tener un combate en la WWE de lucha libre. “Me encantaría aparecer en la WWE. Me gustaría enfrentarme a Rey Mysterio y hacerle hincar la rodilla. Me gustaría estar cara a cara con Kurt Angle [también campeón olímpico de lucha]”. También dejó una puerta abierta al boxeo y hasta retó de parte de, ni más ni menos, Ryan García. “¿Crees que me darías una buena pelea en un ring de boxeo? El chico mide 1,63 metros. Si entras conmigo al ring terminarás retirándote para siempre. Disfruta de tus campeonatos de MMA”, le infravaloró el púgil. Fue entonces cuando comenzó a lanzar guantes a diestro y siniestro en la UFC, incluido uno para el paso pesado Francis Ngannou. “¿Preparado para hincar la rodilla? Firma el contrato”, publicó Cejudo en Twitter, mencionando al gigantesco camerunés de 1.93 y 113 kilos.

Finalmente Cejudo acabó centrándose y dejando claras sus intenciones en la UFC. Volvía de su retiro y pretendía hacer historia y convertirse en el primer peleador de la historia de la compañía en conseguir tres títulos en tres divisiones de peso distintas. “Quiero hacer lo que nadie ha hecho. Me faltan dos peleas por hacer. Es así porque nadie cree que pueda ganarlas. Una es [el campeón del peso pluma] Volkanovski, que sé que no quiere y otra es Holloway, que esa sería como David contra Goliat. Quiero demostrar que puedo ganar. Puede que no sea el mejor del mundo, pero puedo competir mejor que nadie”. Ahora es sólo cuestión de que la UFC y Dana White decidan darle la opción a un Henry Cejudo que no sabe estar sin competir al más alto nivel como muy pocos en la historia de los deportes de contacto. Y podría no estar muy lejos.

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