Helado Negro en el fin del mundo

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Roberto Carlos Lange, quien hace música bajo el seudónimo de Helado Negro, en Asheville, Carolina del Norte, el domingo 10 de octubre de 2021  (Jacob Biba/The New York Times)
Roberto Carlos Lange, quien hace música bajo el seudónimo de Helado Negro, en Asheville, Carolina del Norte, el domingo 10 de octubre de 2021 (Jacob Biba/The New York Times)

El fin es algo que le afecta bastante a Helado Negro. Parte de su ansiedad proviene de preocupaciones convencionales, como el envejecimiento (el músico, cuyo nombre de nacimiento es Roberto Carlos Lange, cumplió 41 años este año). Pero otras son consecuencia de las inminentes catástrofes globales, como el temor existencial al cambio climático o la naturaleza en apariencia interminable de la pandemia. “Sé que el mundo siempre ha estado en algún tipo de conflicto y cambio constante”, dijo. “Pero en la actualidad todo se siente aún más grave”.

Desde 2009, Lange ha creado música ambiental y casi onírica. En seis álbumes de estudio y cinco EP, ha juntado sintetizadores lunares, loops de cinta y grabaciones de campo en suaves composiciones experimentales que meditan sobre la identidad migrante, la sanación y la tranquilidad. En 2019 recibió subvenciones de United States Artists y la Fundación para las Artes Contemporáneas, que destacaron su enfoque envolvente y multidisciplinario a las artes escénicas, sonoras y visuales. “Far In”, su primer disco para el inquebrantable sello independiente 4AD, llevará sus sutiles himnos a lo que podría ser su mayor audiencia hasta el momento, a partir del 22 de octubre.

En una conversación a través de una videollamada desde Asheville, Carolina del Norte —donde Lange y su esposa, la artista Kristi Sword, se mudaron el verano pasado tras vivir más de una década en Nueva York— Lange ofreció un recorrido por su nuevo hogar, cuyo exterior está pintado de color azul cielo. “He estado viviendo en apartamentos pequeños por quince años”, dijo Lange, mientras pasaba la cámara por los equipos del estudio: sintetizadores clásicos, un piano antiguo; los cimientos de las dulces melodías relajantes y celestiales de Helado Negro.

El primer álbum de larga duración de Lange como Helado Negro, “Awe Owe”, mezcló algunos de los sonidos que escuchó mientras crecía en el sur de Florida, los convirtió en cálidos temas bilingües, y entretejió folk enigmático y anómalo en ritmos suaves y marimbas fundidas. Desde entonces, Lange, que es hijo de inmigrantes ecuatorianos, se ha vuelto más electrónico: los discos “Invisible Life” (2013) y “Double Youth” (2014) unieron los sonidos robóticos de sintetizadores con melodías tiernas en bucles de ráfagas errantes, algo que no es muy diferente a la forma en que conversa Lange, quien suele interrumpir una idea con otra. En Twitter, describió las canciones de “Far In” como “divagaciones mentales dibujadas en sonido”.

El perfil de Lange se elevó en 2015 y 2016 con el lanzamiento de las canciones “Young, Latin and Proud” (joven, latino y orgulloso) y “It’s My Brown Skin” (es mi piel morena), himnos afables de reafirmación para muchos oyentes latinos que lidiaron con la xenofobia y el racismo durante la campaña presidencial de Donald Trump y sus primeros días en la presidencia. Durante esa gira, tras actuaciones largas y exigentes, los fanáticos se le acercaban y compartían sus propias experiencias. “Eso significó mucho para mí”, dijo Lange. “Gran parte de eso fue en realidad hermoso, pero difícil de verdad”.

Ed Horrox, the 4AD executive who signed Helado Negro to the label, said that Lange has a powerful ability to forge Ed Horrox, el ejecutivo de 4AD que contrató para ese sello a Helado Negro, afirma que Lange tiene una poderosa habilidad para forjar conexiones: “Ya sea en persona, en una llamada de Zoom, o en un maldito mensaje de texto de tres líneas, tiene una habilidad especial para compartir calidez y positividad”, dijo en una videollamada. Horrox se topó por primera vez con el trabajo de Lange mientras buscaba música para el programa de radio que tiene en Londres llamado “Happy Death”, y desde allí siguió su carrera a través de los años. La respuesta a la llegada de Lange a 4AD de parte de los oyentes que lo proclamaban como “mi artista favorito” fue “bastante abrumadora”, dijo Horrox.

Una canción que destaca del “Far In”, “Outside the Outside”, tiene una suave vibra disco con sintetizadores láser y bajos retumbantes que es una oda a los pequeños placeres de la vida en la diáspora: su video es un montaje de imágenes capturadas en videograbadoras de fiestas caseras organizadas por su familia en los ochenta, en las que se quedaban hasta altas horas de la madrugada bailando salsa o merengue. “Me despertaba como a las 7 de la mañana y todavía había gente en el piso de abajo bebiendo”, dijo Lange entre risas.

Roberto Carlos Lange, quien hace música bajo el seudónimo de Helado Negro, posa para un retrato en Asheville, Carolina del Norte, el domingo 10 de octubre de 2021. (Jacob Biba/The New York Times)
Roberto Carlos Lange, quien hace música bajo el seudónimo de Helado Negro, posa para un retrato en Asheville, Carolina del Norte, el domingo 10 de octubre de 2021. (Jacob Biba/The New York Times)

“La Naranja”, una plegaria para el apocalipsis, está casi al final del disco. “Y sé que sólo tú y yo/ Podemos salvar el mundo”, canta Lange con un fulgor alegre. “La Naranja” irradia un sentido de esperanza radical, pero muchas de las canciones en “Far In” también se centran en enfrentar el final con un sentido de presencia, incluso ante la certeza de que la catástrofe está cerca, como “Aguas Frías” y “Wind Conversations”, ambas inspiradas en el drama ecológico del entorno de Texas (Lange y Sword estuvieron en Marfa durante los primeros meses de la pandemia trabajando en “Kite Symphony”, un proyecto multimedia que documenta el viento, el sonido y la luz del oeste de Texas).

L’Rain, una intérprete experimental que vive en Nueva York y que toca el bajo en tres temas del disco, dice que la dulzura rodea a Lange tanto en su rol de colaborador como el de vocalista. “Es una intimidad de verdad inmediata y visceral”, dijo en una entrevista telefónica. “Cuando trabajas con Roberto, en todos los niveles —desde la forma en que escribe correos electrónicos, la manera en que programa los ensayos, nos habla sobre la música y nos pide nuestras opiniones— siempre te sientes respetado y protegido”, dijo.

Las intenciones que Lange estableció para el proyecto también le han proporcionado paz interior. “Nunca me he sentido más cómodo expresándome a través de la música”, dijo. “El sonido y la música siempre me han ofrecido eso: siempre han sido un gran lugar para entrar. Es la mejor manera que he encontrado para ser parte de esa idea: la de estar presente desde mi interior”.

© 2021 The New York Times Company

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