Kerley encabeza 1-2-3 de EEUU en los 100 metros

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EUGENE, Oregon, EE.UU. (AP) — Antes de la carrera, aviones de combate estadounidenses realizaron un vuelo rasante sobre el estadio. Luego, en la pista, fueron los atletas del país anfitrión quienes volaron.

Fred Kerley encabezó la primera barrida de las tres medallas lograda por Estados Unidos en los 100 metros del Mundial de Atletismo en 31 años.

Kerley superó a sus compañeros Marvin Bracy y Trayvon Bromell para ponerle un signo de admiración rojo, blanco y azul al primer Mundial de Atletismo realizado en Estados Unidos en la historia.

“Dijimos que lo íbamos a hacer y lo hicimos”, dijo Kerley, entrevistado en la pista, momentos después, mientras el público coreaba el nombre del país.

Kerley acometió sobre la meta para finalizar la prueba en 9,86 segundos. Doblegó a Bracy y Bromell por dos centésimas.

La diferencia entre el segundo y el tercer puesto fue apenas de dos milésimas.

Estados Unidos no monopolizaba el podio de esta prueba desde el Mundial de Tokio 1991, con Carl Lewis, Leroy Burrell y Dennis Mitchell.

“Es asombroso”, dijo Burrell, quien estaba presente. “Y sinceramente, yo no habría esperado menos de este grupo. Es uno de los mejores grupos de velocistas estadounidenses que hemos tenido en años”.

El 1-2-3 trajo recuerdos de una época en que Estados Unidos dominaba las pruebas de velocidad tal como Jamaica y Usain Bolt lo hicieron durante una década a partir de 2008.

“Es asombroso estar entre los grandes”, dijo Kerley en referencia a Lewis, Burrell y Mitchell. “Ellos lo hicieron en 1991 y nosotros en 2022”.

Ciertamente, esto eleva las expectativas para el relevo de 4x100 pautado para el próximo fin de semana, un evento donde Estados Unidos ha tenido notorios y añejos problemas.

En cambio, la sesión vespertina del sábado fue toda felicidad para los anfitriones.

Minutos antes del 1-23, Chase Ealey obtuvo la primera medalla de oro de Estados Unidos en el Mundial, en el lanzamiento de bala.

En el salto de longitud, el chino Jianan Wang se apoderó de un oro agónico al lograr un salto de 8,36 en su último intento de la competencia.

Fuera de las medallas durante toda la final, Wang rebasó en la ronda final a los tres saltadores que ocupaban los primeros puestos. La plata fue para el griego Mitiadis Tentoglou, con 8,32 y el bronce para el suizo Simon Ehammer, con 8,16.

Con un centímetro menos y con las manos vacías se quedó el cubano Maykel Massó, quien durante buena parte de la competencia tuvo en sus manos un bronce que habría hecho juego con el que obtuvo en los Juegos Olímpicos de Tokio.

“Una experiencia amarga, pero satisfecho, porque competí e hice mi mejor marca”, dijo Massó. “Hay cosas por mejorar pero hicimos una buena competencia”.

En la sesión matutina, Sifan Hassan, la fondista holandesa, fue superada poco antes de la meta, en una durísima lucha que puso un final inusitadamente dramático a la carrera de 10.000 metros. Hassan finalizó cuarta.

El oro fue para la etíope Letesenbet Gidey, mientras que Kenia se llevó la plata y el bronce, con Hellen Obiri y Margaret Chelimo Kipkemboi.

El tiempo de Gidey fue de 30 minutos, 9,94 segundos. Sólo 62 centésimas separaron a las primeras cuatro.

“Había soñado en ganar el oro desde 2019, pero Hassan siempre estaba ahí”, dijo Gidey. “Tengo también el sueño de ganar los 5.000 metros y lograr el doblete”.

En cambio, la única oportunidad de que Hassan se lleve una medalla de Eugene llegará la próxima semana en esos 5.000 metros, una carrera donde es la monarca olímpica reinante.

La holandesa de 29 años ganó también los 10.000 metros y se llevó el bronce en los 1.500 el verano pasado en los Juegos Olímpicos de Tokio. Completó así una combinación inédita de tres medallas en tres carreras.

Este año buscó relajarse. No quiso correr los casi 25.000 metros que se requerían para seis carreras —incluyendo preliminares y finales— en una semana.

“Entrené muy duro durante casi tres años, de 2019 a 2021, para obtener todas las medallas que conseguí”, explicó. “Realmente necesitaba una pausa después de los Juegos Olímpicos de Tokio. Mi mente estaba triturada. No me importaba siquiera correr, así que me di una gran pausa de ocho meses y luego comencé a correr otra vez”.

Los 10.000 metros, una distancia en la que ganó el Mundial en 2019, parecieron sentarle de maravilla hasta que faltaban unos 200 metros para la meta.

En un grupo de cinco atletas que luchaban por tres preseas, Hassan trató de avanzar por el carril exterior y se colocó tercera, detrás de Gidey y Obiri. No pudo rebasar a ninguna, y a lo largo de los últimos 40 metros Kipkemboi apretó para arrebatar el bronce por adentro.

Se espera que Hassan vuelva a la pista el miércoles para las preliminares de los 5.000 metros, una distancia en que nunca se ha coronado en Mundiales.

Gidey agregó este oro a una plata que ganó hace tres años en el Mundial de Doha, así como al bronce del año pasado en Tokio.

En la sesión vespertina, repartió preseas el lanzamiento de martillo. El polaco Pawel Fajdek se hizo de su quinto cetro mundial en la especialidad.

Fajdek logró una distancia de 81,98, para que Polonia hiciera el 1-2. Wojciech Nowicki obtuvo la plata con 81,03 y el noruego Eivind Henriksen fue tercero con 80,87.

El chileno Humberto Mansilla se ubicó en la décima posición, con un lanzamiento de 73,91.

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Los periodistas de la AP, Luis Ruiz, contribuyó con este despacho.

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