Harish Nair: "El costo de no abrir las escuelas sería mucho mayor al de reabrirlas"

Alejandra Folgarait
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Después de meses de restricciones públicas para contener la pandemia de Covid-19, muchos se preguntan si las medidas sirvieron y qué ocurrirá cuando se levanten en un escenario en el que todavía no existe una vacuna. El pediatra Harish Nair y sus colegas de la Universidad de Edimburgo diseñaron un gran estudio para contestar precisamente estas inquietudes.

Los investigadores del Instituto Usher analizaron cómo influyeron diversas medidas de "cuarentena" en el famoso número R (la cantidad de contagios generada por cada individuo) de 131 países. Quizá más importante, calcularon matemáticamente cómo aumentaría el R al liberar cada una de las limitaciones impuestas por cada país. Sus resultados, publicados en la revista The Lancet Infectious Diseases, se convertirán en una herramienta muy útil para los gobiernos en la segunda ola de la pandemia.

Ciudad. Los alumnos de preescolar de las escuelas privadas volvieron a la escuela

Por ejemplo, el especialista en Epidemiología de las Enfermedades Respiratorias de Edimburgo estimó, mediante un modelo matemático, que el R aumentará un 25% al levantar la prohibición de encuentros de más de 10 personas y 24%, al abrir las escuelas. Los investigadores escoceses también calcularon que permitir el movimiento interior podría incrementar el R un 13% después de 28 días. Pero estos números deben ser matizados en cada lugar de acuerdo con la situación de testeos, hospitalizaciones y otros factores, advierte el doctor Nair desde Escocia, en diálogo con LA NACION.

-El número R se ha convertido en una vedette durante esta pandemia. ¿Por qué se le da tanta importancia?

-Es sorprendente constatar que muchos epidemiólogos no usaban el número R porque era algo demasiado específico. Pero R es una medida muy útil para entender la transmisión de una enfermedad en la población. Por ejemplo, si veo que una persona le transmite la enfermedad a otras dos, y cada una de ellas, a su vez, se la transmite a otras dos, el R es 2. Cuando el R es mayor a 1, tenemos una epidemia en expansión. Cuando el R es igual a 1, la epidemia está estable. Cuando el R es menor a 1, y una persona infecta menos que a una persona, la epidemia se está extinguiendo.

-¿Alcanza con medir el R para evaluar la evolución de una epidemia como la de Covid-19?

-No, podemos usar distintos indicadores (ocupación de camas, número de respiradores en uso, cantidad de muertos), pero R es una medida muy clara para el público porque muestra cómo va la epidemia y la velocidad de los contagios en una población.

-¿Qué es lo más importante que encontraron al analizar los datos de 131 países?

-Utilizamos el dataset de la London School of Hygiene and Tropical Medicine y el Government Response Tracker para analizar el impacto de las intervenciones gubernamentales sobre la pandemia. Encontramos que el R disminuía entre 3 y 28% tras 28 días de la introducción de medidas como la prohibición de eventos públicos, la limitación del movimiento, el cierre de escuelas, la obligación de quedarse en la casa sin ir a trabajar, entre otras.

-En la Argentina ha habido varias demostraciones públicas en las calles y no resulta claro qué impacto tuvieron en la transmisión del nuevo coronavirus. ¿Han podido analizar cómo influyó el levantamiento de la prohibición de eventos masivos?

-Vimos que el levantamiento de la restricción de eventos públicos (festivales, conciertos, competencias deportivas) aumenta significativamente el R. Pero una de las limitaciones de nuestro modelo es que no analiza específicamente las demostraciones callejeras, como la de Black Lives Matter u otras que estamos viendo en Europa. Creo que estas manifestaciones, donde hay mucha gente reunida sin distancia social y esa gente grita, podrían ciertamente aumentar la transmisión viral. Pero si la gente está en la playa con distancia, en una suerte de burbuja aislada, la transmisión no aumentará.

-¿Cuánto tiempo hay que esperar para observar el impacto del levantamiento de una prohibición en un país?

-Hemos visto que hacen falta tres semanas para ver el impacto del levantamiento de una prohibición. En cambio, el impacto de introducir una restricción se observa antes. El 60% del impacto de una nueva restricción se observa en una semana.

-Las escuelas han estado cerradas en Buenos Aires por siete meses y recién ahora se está empezando a permitir que vuelvan algunos alumnos. ¿Cuál será el impacto del regreso a las aulas sobre los contagios?

-Hay buena evidencia hoy de que la apertura de escuelas después del verano en Europa no generó un aumento en la transmisión viral. Aunque se establecieron distintos protocolos, la mayoría de los países europeos procuró no mezclar a los chicos de distintas edades, mantener una estricta higiene de manos, asegurar el uso de máscaras (en aulas o solo en corredores). En estas condiciones, no se observaron brotes preocupantes. Se han reportado un par de escuelas con casos en adolescentes, pero no hemos visto un aumento de la transmisión. Es importante evaluar la reapertura con perspectiva. Si mantenemos las escuelas cerradas, pagaremos un alto costo no solo en términos de daño en el aprendizaje sino también en términos de la salud mental de los niños.

-¿Usted aconsejaría, entonces, abrir las escuelas en todas partes?

-No hay una respuesta correcta o incorrecta a esta pregunta. Si se abren las escuelas, se observará un aumento en el R de aproximadamente un 20% si no existe ningún tipo de mitigación (por ejemplo, se pasaría de la posibilidad de que una persona infecte a otra persona a que esa persona infecte a 1,2 personas). Pero hay que tener en cuenta que luego de este aumento del R en las primeras dos semanas, nuestro análisis indica que la transmisión se mantendría estable. El costo de no abrir las escuelas sería mucho mayor al de reabrirlas. Tenemos que tener en cuenta que los chicos enferman mucho menos que los adultos y que los pequeños entienden muy bien las medidas de higiene que deben cumplir.

-¿Qué medidas pueden funcionar mejor en una segunda ola?

-Eso es lo más interesante que puede extraerse de nuestro modelo. Se puede utilizar el R para predecir cuándo introducir una prohibición determinada o un conjunto de ellas en forma de cuarentena. Mostramos que se puede reducir un 50% la transmisión en 28 días si se introducen determinadas restricciones en el momento adecuado. Esperamos que los países europeos hayan aprendido y que, al testear más gente, puedan tomar las medidas en forma oportuna.

-El CDC recomienda una positividad en los tests menor al 5 -10% para reabrir escuelas, pero en la Argentina se ha llegado a una positividad de más del 70%, lo cual llevó al sitio Our World Data a eliminar el indicador del país. ¿Cómo tomar una decisión adecuada para reabrir las escuelas?

-Cuanto más se testea, más confiable es el número R. Si se testea poco, el R es incierto, aunque se tomen en cuenta las hospitalizaciones y muertes. Con un 70% de positividad, probablemente estén testeando muy poco y hay que tener mucha precaución a la hora de interpretar cualquier dato.

-¿Cómo manejar medidas de salud pública, como las restricciones en eventos públicos, la movilidad y las clases si no se cuenta con datos confiables?

-Si no se cuenta con un testeo confiable, tendrán problemas a la hora de la reapertura. Con un R menor a 1, las escuelas europeas abrieron. Pero con una positividad del 70% en los tests, no se puede hacer ningún análisis confiable del R. Espero que, con el fin del invierno, la transmisión disminuya en la Argentina, como ocurre con otras enfermedades respiratorias cuando la gente deja de estar adentro y sale al aire libre.