Harald de Noruega abandona el hospital tras ser operado del corazón

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El rey Harald de Noruega abandonó ayer lunes el hospital en el que tuvo que ingresar el viernes anterior para someterse a una operación de corazón, concretamente para que le fuera reemplazada una válvula cardíaca que, como resultado, le permitirá solventar los problemas respiratorios que le aquejaban desde principios de este año y, por tanto, mejorar notablemente su calidad de vida.
El monarca fue visto en la tarde de ayer saliendo de las instalaciones del Rikshospitalet de Oslo y entrando en la parte trasera de un coche que le trasladó de vuelta a palacio, donde permanecerá recluido y en observación al tiempo que se recupera de tan complejo procedimiento. Se espera que el soberano se mantenga alejado de la vida pública al menos un mes, por lo que será su hijo Haakon, heredero al trono, quien le represente en los próximos compromisos institucionales de la jefatura del estado.
El alta de Harald pone aparentemente fin a una dinámica de ingresos y salidas hospitalarias que se ha prolongado durante buena parte del presente año. Fue a finales de septiembre cuando tuvo que acudir de urgencia, por última vez, al mismo centro médico debido a una insuficiencia respiratoria, un contratiempo que solo necesitó de unas horas de intervención, ya que poco después regresaba a casa con relativa normalidad.