¿Han encontrado el rostro de Cristo? Un redescubrimiento arqueológico inesperado en Israel

Se encuentra en las ruinas de la ciudad de Shivta, en el desierto israelí de Negev, en el interior de una iglesia bizantina. Durante décadas ha permanecido casi indescifrable debido a que no se encuentra completa. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Haifa han conseguido reconstruir los trazos que sobrevivieron al paso de los siglos y el resultado está asombrando al mundo. Este podría ser un rostro de Cristo que no se parece demasiado al que todo el mundo tiene en mente.

La Biblia no lo describe, así que no se sabe a ciencia cierta cual sería el rostro de Jesús. Los artistas renacentistas siempre lo pintaron como ahora todo el mundo lo tiene presente. Rostro delgado, alargado, barba y melena larga. Así ha sido durante siglos. Pero la imagen descubierta y reconstruida en Shivta no se parece en nada. En ella se puede apreciar que no llevaba barba y su pelo era mucho más corto y rizado.

Aunque algunos datos son algo confusos y hay que ponerlos en cuarentena hasta que se avance más en las investigaciones, la fecha de la que dataría esta pintura es de hace más de 1.500 años. La diferencia entre el momento en el que fue pintada y la época en la que supuestamente vivió Cristo hacen que haya que ser cautelosos, como indican tanto en Science Alert sobre el realismo de esta imagen.

Que es una representación del Mesías no parece ser discutible a tenor de las pruebas que se tienen. Según detallan en Haaretz, el lugar donde se encontró (en la capilla bautismal de la iglesia) y el resto de trazos que la rodean más allá del que sería el rostro de Cristo, apuntan a que se trata de una escena del bautismo.

Fox, citando a autores del estudio, explica que los arqueólogos de la Universidad de Haifa afirman que la figura de Cristo aparece junto a otro que podría ser la de San Juan Bautista. “La ubicación de la escena, sobre la fuente bautismal en forma de crucifijo [de la iglesia], sugiere su identificación como el bautismo de Cristo”, recoge.

Se tienen indicios de la existencia de otra representación, de la transfiguración, pero los restos son mínimos.

Durante décadas, la pintura fue considerada como irrecuperable, como explican en Science Alert. La veían ahí arriba, tan maltrecha, que pensaron que no se podría hacer nada. Pero con el paso de los años y la mejora de las técnicas, ha sido posible.

“Estuve allí en el momento adecuado, en el lugar correcto con el ángulo de luz correcto y, de repente, lo vi. Era la cara de Jesús en su bautismo, mirándonos”, ha declarado Emma Maayan-Fanar de la Universidad de Haifa, a Haaretz.

Como señalan en Science Alert, aunque esta pueda ser considerada como una representación del rostro de Cristo, eso no quiere decir que sea fidedigna ya que las pruebas de datación, sin ser del todo precisas, dejan claro que su autor no es de la época en la que supuestamente el Mesías vino al mundo.

El estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Haifa está disponible en Antiquity.

La imagen que todo el mundo tiene de Cristo se parece más a esta que a la descubierta en Israel, aunque no haya pruebas de que ninguna de las dos se ajusten a la realidad. (Foto: Getty Images)

.