Hallan los restos de una legendaria ciudad indígena en Kansas

La misteriosa ciudad de Etzanoa, un gran asentamiento indígena que, según narraciones de la época de la exploración española, existió en lo que hoy es el sur del estado de Kansas ha cautivado la imaginación de expertos y lugareños por muchos años. Ahora, la ubicación de esa ciudad, que floreció en los siglos XVI y XVII, habría sido identificada por un arqueólogo de la Universidad Estatal de Wichita.

El hallazgo sería una nueva evidencia de que, en varios casos, las culturas nativoamericanas que vivieron en Estados Unidos lograron un nivel de organización y desarrollo avanzado, más allá de los grupos nómadas o de cazadores-recolectores con los que han sido tradicionalmente asociados y que, en realidad, son solo una de las varias formas organizativas que caracterizaron a la población indígenas de lo que hoy es Estados Unidos.

Una gran piedra que habría sido oradada con fines ceremoniales por antiguos Wichita es uno de los elementos que sugieren que en el lugar, en el sur de Kansas, se ubicó la legendaria ciudad de Etzanoa. (YouTube/Norm Conley)

Según el periódico The Wichita Eagle, el hallazgo realizado por el arqueólogo Donald Blakeslee sería el segundo mayor asentamiento indígena en lo que hoy es Estados Unidos, y habría tenido, de acuerdo a fuentes documentales, unos 20.000 residentes permanentes.

Blakeslee halló en la zona de la confluencia de los ríos Walnut y Arkansas, cerca de Arkansas City (estado de Kansas), restos de lo que habría sido un my amplio asentamiento, que se extendía por varios kilómetros, e incluso encontró un sitio ceremonial, donde fluía agua, con canales en la roca que evocan la comunicación con el mundo espiritual.

Y, como ha sucedido con otros descubrimientos arqueológicos notables, el hallazgo se inició de modo casi fortuito cuando el adolescente Adam Ziegler encontró en la zona una antigua bala de cañón hecha de hierro. Se trató de una reliquia de la presencia en ese lugar de exploradores españoles que, según crónicas de la época, hacia 1601 encontraron un gran asentamiento, vinculado al parecer a la nación Wichita, llamada ‘Los Rayados’ por los españoles.

Donald Blakeslee, arqueólogo de la Universidad Estatal de Wichita, afirma que ha identificado la ubicación de la legendaria ciudad indígena de Etzanoa, en Kansas. (Captura de video / The Wichita Eagle)

Las narraciones de entonces, de españoles que participaron en esa expedición y que por años fueron consideradas meras leyendas o con escaso sustento histórico, hablan de una batalla cerca de Etzanoa en la cual se enfrentaron el contingente de unos 70 exploradores españoles y una tribu india rival de ‘Los Rayados’.

La presencia en el lugar de esa bala de cañón, que los españoles habrían disparado durante su batalla, dio pie a nuevas exploraciones, y así se encontraron indicios de viviendas y gran cantidad de restos de cerámica, puntas de flecha y cuchillos raspadores.

Para quien ha estado expuesto, por ejemplo, a las noticias de descubrimientos arqueológicos en México o Perú, donde florecieron grandes civilizaciones prehispánicas, los hallazgos en lo que sería Etzanoa podrían parecer de poca relevancia. Pero en el contexto de las grandes planicies de lo que hoy es Estados Unidos los elementos encontrados por Blakeslee son relevantes y abren nuevas oportunidades científicas y socioculturales.

Con todo, continúa el misterio de por qué, en algún momento durante el siglo XVII, esa muy poblada zona acabó abandonada, al grado de que exploradores franceses que llegaron al lugar un siglo después del encuentro entre los españoles y ‘Los Rayados’ solo halló en la región grupos indígenas nómadas. Nada que ver con una cultura y un asentamiento que quizá llegó tener centenares (o algunos miles) de casas y estructuras y varios de miles de habitantes.

De acuerdo a The Wichita Eagle, enfermedades traídas por los europeos y guerras habrían diezmado o desplazado a ‘Los Rayados’ de Etzanoa, y eso causó que esa ciudad quedara abandonada y perdida por siglos. Luego, la nación Wichita, a la que habrían pertenecido ‘Los Rayados’, fue a su vez fuertemente presionada por la expansión de los colonizadores estadounidenses y desplazada a reservaciones en Oklahoma, quedando separada de las tierras donde alguna vez floreció Etzanoa.

Niños en una aldea Wichita en Oklahoma en 1904. Sus ancestros habrían fundado y habitado la gran ciudad de Etzanoa unos 300 años antes. (Wikimedia)

Hoy, presumiblemente, los nuevos hallazgos atraerán las miradas de estudiosos e incluso de turistas, y podrán poner nueva luz en el pasado de Etzanoa y de sus habitantes. Algo singular tanto en términos histórico-arqueológicos como para la vida contemporánea, pues en la región de Arkansas City viven hoy muchos descendientes de los antiguos Wichita que han mostrado interés e inquietud por las revelaciones de su pasado y la importancia de su preservación.

Una historia y una tradición que, tras la muerte de la última hablante de la lengua Wichita en 2016, Doris Jane Lamar-McLemore, en cierto modo han resultado mermadas de modo sensible.

Así, el redescubrimiento y la valoración de lo que podría ser Etzanoa darían nuevo impulso, orgullo y posibilidades a la cultura y tradición de los Wichita de hoy.

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