Hablemos de la seguridad de las mujeres, pide doliente tras actuar policial en vigilia Reino Unido

Estelle Shirbon
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Protesta contra la violencia hacia las mujeres frente al Parlamento, Londres

Por Estelle Shirbon

LONDRES, 15 mar (Reuters) - El dolor y la rabia por el asesinato de la londinense Sarah Everard deben canalizarse en esfuerzos para detener la violencia de los hombres contra las mujeres, no en argumentos políticos sobre las tácticas policiales en una vigilia, dijo el lunes una de las mujeres arrestadas en el evento.

Everard, de 33 años, fue secuestrada cuando caminaba a su casa en el sur de Londres el 3 de marzo y el acusado de su rapto y asesinato es un oficial de policía. La tragedia provocó un debate nacional sobre cómo la sociedad británica lidia con la violencia machista contra las mujeres.

Pero el foco político se trasladó a la Policía Metropolitana de Londres, después de que los oficiales que intentaban dispersar una vigilia por Everard, que infringió las reglas del confinamiento por el COVID-19, se enfrentaron a las dolientes y se llevaron a las mujeres esposadas el sábado.

Patsy Stevenson, quien fue fotografiada inmovilizada en el suelo, esposada y arrestada por oficiales hombres en imágenes dramáticas que generaron ira contra la policía, declaró el lunes que estaba consternada por el giro de los acontecimientos.

"Me volví viral accidentalmente. No quería que esto sucediera. Sucedió como un torbellino", dijo en Sky News.

"Me han lanzado a la luz pública y la única forma en que puedo hacer que esto no sea en vano es no hacerlo político, no contra la policía. Se trata sólo de la seguridad de las mujeres y tenemos que hablar de eso", dijo.

Se estima que 85.000 mujeres son violadas y más de 400.000 agredidas sexualmente en Inglaterra y Gales cada año. Sólo una pequeña fracción de los incidentes conducen a condenas penales.

Las cifras más recientes mostraron que la tasa de condenas por violación registrada por la policía fue del 2,6%, un mínimo histórico.

El lunes, los medios de comunicación se centraron en si la jefa de la Policía Metropolitana, Cressida Dick, debía renunciar por las horribles escenas del sábado.

El primer ministro Boris Johnson sostuvo el lunes que tenía plena confianza en el jefe de policía de Londres.

"El tema fundamental que tenemos que abordar como país, como sociedad, como Gobierno, es que las mujeres deben sentir (...) que cuando presentan serias denuncias sobre violencia, sobre agresión, son debidamente escuchadas y debidamente atendidas", dijo.

"UN PROBLEMA MACHISTA"

Desde la desaparición de Everard, muchas mujeres han recurrido a las redes sociales para contar sus propias experiencias de acoso y agresiones en las calles de Reino Unido y para exigir un cambio.

Uno de los factores que convirtió el caso en un grito de guerra para las mujeres fue el hecho de que la policía aconsejó a las mujeres cercanas al lugar donde Everard desapareció que se quedaran en casa por su propia seguridad.

Esto enfureció a muchas mujeres, que declararon que la responsabilidad debería ser de los hombres para cambiar su comportamiento, no de las mujeres para renunciar a sus libertades.

White Ribbon UK, una organización benéfica que tiene como objetivo poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas mediante la participación de hombres y niños, les pidió que se pronunciaran tras el asesinato de Everard.

"No debe recaer sobre las mujeres el tener que cambiar su forma de vivir debido al miedo y el riesgo de violencia. Este es un problema machista y los hombres deben ser los que tomen parte", afirmó Peter Lassey, presidente de White Ribbon UK.

Está previsto que se realice una protesta en la Plaza del Parlamento más tarde el lunes bajo el lema "Fin a la violencia contra las mujeres".

Pero una de las amigas de Everard, Helena Edwards, acusó que el caso había sido "secuestrado" por personas con una agenda.

"Sarah fue víctima de uno de los crímenes más horribles imaginables. Tuvo mucha mala suerte, eso es todo", escribió Edwards en un blog.

(Reporte adicional de William James y Guy Faulconbridge; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)