Habitantes de una isla en el Nilo, cerca de El Cairo, se rebelan contra un proyecto urbanístico

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Los habitantes de una isla agrícola y popular en el Nilo, en el área metropolitana de El Cairo, se rebelan contra un proyecto de desarrollo urbano supervisado por el ejército que los dejaría sin vivienda.

Los pobladores de Warraq, algunos de los cuales viven desde varias generaciones en la isla, manifiestan diariamente contra ese proyecto desde mediados de agosto cuando recibieron la orden de irse en un plazo de cuatro días.

"Solo dennos una parte de la isla, incluso si es detrás de un muro", dijo a AFP un habitante de una treintena de años que pidió reservar su identidad por seguridad.

"No nos iremos", agregó, al insistir en que tiene toda la documentación de su casa.

Unas 100.000 personas residen en la isla de campos verdes, edificios de ladrillo, canales de irrigación y ganadería, situada en la gobernación de Giza, a unos 50 km de El Cairo, al cual se accede por ferry.

A finales de julio, el gobierno evocó imágenes de Manhattan al presentar un plan multimillonario para el desarrollo de la isla de 6 km2, con rascacielos relucientes, helipuertos y marinas.

El ministro de Vivienda, Assem al-Gazzar, calificó a los opositores al proyecto como "fuerzas divisivas del mal, y dijo que los edificios antiguos están "dilapidados".

Pero muchos pobladores permanecen desafiantes. "Nosotros pagamos impuestos, los recibos de agua y electricidad, ¿por qué no podemos beneficiarnos del desarrollo de nuestra isla?", cuestionó un hombre de una treintena de años.

- Oferta "ridícula" -

En julio las autoridades "dieron cuatro días a algunos residentes para que dejaran sus casas", dijo un poblador de una cincuentena de años que pidió reservar su identidad por seguridad.

La orden motivó protestas, enfrentamientos y arrestos al mes siguiente, en el reinicio de la lucha contra el proyecto.

El gobierno ha prometido dividendos masivos con el desarrollo de Warraq desde el gobierno del longevo presidente Hosni Mubarak, depuesto en 2011.

El proyecto para la isla más grande de la capital fue reactivado bajo el actual presidente. Abdel Fatah al Sisi, cuyos otros "megaproyectos" incluyen una nueva capital a ser construida sobre las arenas del desierto a 50 km de El Cairo.

El proyecto de Warraq ha sido llamado "Ciudad Horus" por el antiguo dios egipcio del cielo.

En 2017, las autoridades comenzaron a demoler edificios "ilegales" en Warraq como parte de una campaña por recuperar tierras estatales.

Al menos una persona murió luego de que la operación generó choques entre pobladores y fuerzas de seguridad.

Activistas contra el desalojo señalaron que los pobladores tienen derecho legal a sus tierras. El abogado Khaled Ali mostró copias de los títulos de propiedad en redes sociales, así como los certificados de nacimiento de un isleño nacido allí "hace 100 años".

Pero dos años después, un comité de expertos determinó que los desalojos son "de interés público".

Un agricultor de Warraq de una cincuentena de años dijo que no se opone a ser reubicado, pero exige una compensación justa, y calificó como "ridícula" la oferta del gobierno.

"Ofrecieron 1.400 libras egipcias (73 dólares) por metro cuadrado (...) Con eso no se puede comprar nada fuera de la isla", aseguró.

- Gentrificación -

Habitantes de otras islas temen que el proyecto de Warraq sea solo el comienzo de un acelerado proceso de gentrificación, de desplazamiento de la población nativa en beneficio de otra de mayor poder adquisitivo.

Este año, 17 islas del Nilo, incluyendo a Warraq, fueron entregadas al ejército y con ello perdieron su estatus de reserva natural.

Pero la oposición a los proyectos de desarrollo urbano puede tener un costo alto. El activista Ramy Kamel, de Warraq, pasó más de dos años en detención preventiva por cargos de terrorismo, antes de ser liberado en enero.

"Kamel era uno de los activistas más comprometidos contra las violaciones por el desplazamiento de coptos por motivos de seguridad o iniciativas de desarrollo", aseguró a AFP la historiadora Amy Fallas. Los coptos son la principal minoría cristiana de Egipto.

El planificador urbano Ahmed Zaazaa señaló que los distritos de más bajo nivel socioeconómico son los primeros en ser arrasados.

"Es un proceso de gentrificación. El centro de la ciudad se está vaciando de pobres para abrir el camino a las inversiones", declaró a AFP.

Un  tercio de los 103 millones de egipcios viven en la pobreza, según el Banco Mundial, y otro tercio es vulnerable o está en riesgo de caer en la pobreza.

Según Zaazaa, los planes de desarrollo para El Cairo buscan preparar a la ciudad para "acomodar a la nueva capital".

"Distritos históricos y tradicionales de El Cairo están siendo destruidos" para que los trabajadores puedan llegar a la zona nueva, explicó.

Basado en declaraciones oficiales, informes de prensa e imágenes satelitales, Zaazaa calculó que "15.000 edificios han sido demolidos" en El Cairo desde que Sisi llegó al poder en 2013.

Los residentes de Warraq temen que el desplazamiento romperá la unión de su comunidad, que ya enfrenta la presión de los planes de desarrollo.

"Uno de los dos ferries fue cerrado recientemente", y los dos que quedan "son monitoreados 24 horas al día por los servicios de seguridad", comentó el residente de una treintena de años.

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