Héctor Olivera: “Me enteré de que no era hijo legítimo a los 54 años”

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ALFIERI MAURO
ALFIERI MAURO

Noche de confidencias y de buen cine propuso esta vez Hablemos de otra cosa, por LN+, al visitar al gran director y productor de cine Héctor Olivera en su casa, brindar por sus recientes 90 años muy bien llevados y el éxito en librerías de sus explosivas memorias, que tituló Fabricante de sueños. “A los 15 años tuve la revelación de mi vocación en el cine -le contó a Pablo Sirvén-, pero tardé 21 años en dirigir mi primera película”.

“Serán mis únicas memorias, tengo que ser sincero con todo”, aclara con picardía sobre su comentado libro, ya que por primera vez en ese texto reconoce haber mantenido por un tiempo “una relación particular” con su socio y amigo del alma, Fernando Ayala. “No sé cuándo empezó ni cuándo terminó esa amistad especial”. Por si hiciera falta, ya que luego conformó sucesivas parejas heterosexuales -inclusive con la conocida actriz Gilda Lousek, aunque desde hace 35 años Dolores Bengolea es la dueña de su corazón- aclaró que “el mundo del homosexualismo no era el mío”. Lo que no quita que reconozca que “Fernando Ayala fue una institución en mi vida” y que “fueron 50 años de relación, fue parte de mi familia”. Prueba de ello es que lo asistió hasta el último aliento ya que “Fernando tuvo un ACV y estuvo dos años postrado”, detalla. “Mi mujer -agrega- me dijo que compráramos el piso de abajo de Fernando; vivíamos en el mismo edificio”. Murió en 1997.

Hacedor de muchas de las películas argentinas más importantes y premiadas de las últimas décadas, Olivera contó en el transcurso de la emisión pormenores de algunas filmaciones y repasó imágenes de sus títulos más clásicos, como La Patagonia rebelde, de la que se hizo correr la versión de que Néstor Kirchner había sido extra, cuestión que el entrevistado desmintió rotundamente. “Kirchner -subraya- se apoderó de La Patagonia rebelde porque dio mucho prestigio a Santa Cruz”. Olivera recordó, además, los risueños planteos sindicales que tuvo durante esa filmación, hasta el colmo de que un día en que no llegaba la merienda a la hora acordada cuando rodaban alejados de centros urbanos en la provincia austral, se detuvo la filmación.

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A la hora de repasar las imágenes de dos tremendos éxitos de taquilla como Tiempo de revancha y Plata dulce, recordó que “Federico Luppi fue el actor que más películas hizo en Aries”. Ese signo del zodíaco, que Olivera compartía con Ayala, fue el nombre de la productora también de dos títulos de gran repercusión, con Luis Sandrini como El profesor hippie y El profesor patagónico, además de nada menos que 35 films con la dupla integrada por Alberto Olmedo y Jorge Porcel.

Así como Aries llevó adelante proyectos pasatistas que convocaban a un importante caudal de público, también aportó películas de gran valor testimonial y político como La noche de los lápices, El caso María Soledad, No habrá más penas ni olvidos y ¡Ay, Juancito!, fragmentos de dichas películas que fueron pasando por la pantalla, mientras Olivera desgranaba sabrosas anécdotas.

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El cineasta también repasó durante la entrevista otra de las revelaciones más impactantes de sus memorias sobre su origen, que contó de la siguiente manera: “Yo ya tenía 54 años, la llevaba a mamá de su casa en Acassuso a la mía en las lomas y en ese breve trayecto me dijo: ‘quiero que sepas que vos no sos hijo de Emilio [Olivera]; ¿me odiás por esto que te digo?’ Y yo le dije ‘¿Cómo te voy a odiar a vos, mamá?´. Yo era un edípico soberano, pero no me interesó nada averiguar quién era mi padre”.

Hablemos de otra cosa se emite los viernes, a las 23, por LN+, y se repite por la misma señal, los sábados, a las 22.

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