Qué hábitos que habíamos adquirido en el peor momento de la pandemia (y se perdieron) deberíamos retomar

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Las mesas a la calle con demarcaciones para la distancia social en la zona de Cabildo y Juramento, en el barrio de Belgrano
Ignacio Sánchez

Volver del supermercado y desinfectar los envases, lavarse las manos de forma constante, utilizar alcohol en gel, evitar compartir mate y utilizar barbijo tanto en espacios cerrados como al aire libre fueron algunos de los hábitos que los argentinos adquirieron desde la llegada del coronavirus en marzo del 2020.

Dos años más tarde, cuando la suba de contagios parece no tener techo, muchos de esos hábitos se fueron perdiendo. Ayer se registraron 81.210 contagios, récord absoluto y, aunque los casos de internación graves y las muertes por la enfermedad (49 fallecidos en las últimas 24 horas) son mucho más bajos que en otros momentos de la pandemia, la positividad de los testeos llegó a 52%, la más alta registrada. Entonces, ¿cuáles de esos hábitos de cuidado que se han perdido deberíamos retomar en estos días?

¿Hay que volver a usar tapabocas en espacios abiertos?

El uso de barbijos al aire libre, una imagen que se veía el año pasado
Tomás Cuesta


El uso de barbijos al aire libre, una imagen que se veía el año pasado (Tomás Cuesta/)

El uso de tapabocas dejó de ser obligatorio al aire libre —siempre y cuando no haya aglomeración— desde el 1° de octubre del año pasado a nivel nacional.

Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, entiende que hay que retomar las medidas previas. “Hay que volver al barbijo con mucha claridad e insistencia, tanto en lugares abiertos como cerrados, porque estamos frente a una variante de alta transmisibilidad que ha acortado el período de incubación y transmisión”, explica a LA NACION.

El otro efecto de la tercera ola: largas filas para vacunarse en centros de la zona norte bonaerense

Bárbara Broese, directora de Epidemiología del Hospital de San Isidro, dice: “Si bien la mayoría está vacunada y eso hace que tengamos menos probabilidad de hospitalización y muerte, el hecho de contagiarnos puede perjudicar a familiares vulnerables al virus pero también a uno laboralmente por tener que aislarse”.

Según la infectóloga, todo evento que convoque gente tiene posibilidad de contagio. Por eso, afirma, en este momento en el que crecieron los casos exponencialmente, “hay que usar el barbijo”.

Ricardo Teijeiro, infectólogo del hospital Pirovano y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, reconoce que no se están manteniendo hábitos ni cumpliendo protocolos: “No se mantiene la distancia de dos metros ni los encuentros en espacios abiertos. Y hay que usar el barbijo al aire libre cuando estamos cerca de otras personas”.

¿Hay que limpiar las superficies y ventilar los ambientes?

Una señora que se encarga de la limpieza de una casa sigue el protocolo por el coronavirus
Shutterstock

“La transmisión por superficies es sumamente infrecuente. La limpieza tiene que ser un hábito en nuestra vida cotidiana, pero no hay que obsesionarse como al principio de la pandemia”, dice Broese.

Además, agrega que “ es fundamental lavarse las manos para evitar que cualquier virus tome contacto con las puertas de entrada (nariz, ojos y boca) y ventilar los ambientes para que corra el aire ”.

“Si bien es cierto que la persona que se encuentra perfectamente vacunada tiene menor riesgo de complicaciones de mortalidad, quien cuenta con las tres dosis también puede contraer el virus. La vacunación previene formas graves de hospitalización pero de ninguna manera la transmisión o adquisición del coronavirus”, explica Gentile.

Entiende, además, que es importante extremar todas las medidas para prevenir las transmisiones de contacto y aplicar “ todo aquello que habíamos aprendido y hemos olvidado” .

¿Se puede compartir mate?

El mate es una bebida a base de hojas de yerba mate típica de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay.
El mate es una bebida a base de hojas de yerba mate típica de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay.

Previo a la llegada del virus al país, las rondas de mates eran un ritual intocable para los argentinos. Si bien se recomendó evitar compartir las bebidas para reducir el riesgo de contagio, de acuerdo con un estudio realizado en octubre pasado por la Universidad Autónoma de Entre Ríos y de la Universidad Nacional de Rosario, el 71% de las personas lo sigue compartiendo con su grupo familiar o conviviente. Algunos, incluso, entre amigos y conocidos.

“A todos nos encanta el mate, pero en este momento no es recomendable compartirlo. El virus encuentra su puerta de salida y entrada inmediata, es un camino directo”, explica Bárbara Broese.

Por su parte, Ricardo Teijeiro dice: “Hay que evitar compartir mate o cualquier cosa que pueda facilitar la transmisión: cada uno debe usar su mate, su vaso, sus cubiertos y luego lavarlos. Hay que extremar ese tipo de medidas”.

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