Guterres urge a nombrar enviado de la ONU para diálogo sobre Sáhara Occidental

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El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, urgió este viernes a que Marruecos y los independentistas saharauis den su beneplácito a un nuevo enviado especial para el Sáhara Occidental, con el fin de relanzar la negociación política sobre este disputado territorio africano.

Flanqueado por el presidente del gobierno español Pedro Sánchez, Guterres, de visita en Madrid, afirmó que "es absolutamente esencial tener un enviado para relanzar el diálogo político en relación con el Sáhara Ocicidental".

El cargo está vacante desde que en mayo de 2019 dimitiera su titular, el expresidente alemán Horst Kohler.

Dos meses antes se habían suspendido las negociaciones entre el independentista Frente Polisario, que reclama la celebración de un referendo de autodeterminación contemplado por la ONU, y el reino de Marruecos, que no quiere oír hablar de independencia y propone un plan de autonomía bajo su control.

La dificultad para encontrarle un sucesor a Kohler, añadió Guterres, es que "ya planteamos 13 nombres, y hasta ahora no tuvimos el consenso de las partes".

Por eso, el secretario general urgió a que el próximo candidato presentado sea al fin "bien acogido por las dos partes", para así relanzar el diálogo político y "hacer frente a todas las frustraciones que existen por una crisis que aún no tiene salida".

Desde hace 45 años, el Sáhara Occidental está considerado un "territorio no autónomo" por parte de la ONU, a falta de una solución definitiva desde que España, potencia colonial, abandonara desordenadamente este vasto territorio desértico.

La ONU cuenta con una misión en la ciudad saharaui de El Aaiún, la Minurso, pero ésta ha reducido considerablemente sus actividades.

La disputa dura desde décadas entre el Polisario -apoyado por Argelia- y el reino de Marruecos, que controla el 80% de este territorio rico en fosfatos y recursos pesqueros.

El conflicto se relanzó en noviembre pasado, a raíz de una operación militar marroquí en una zona tapón del extremo sur del Sáhara Occidental, que desató choques con las fuerzas saharauis.

En abril, la cuestión se extendió de lleno a España, que acogió en un hospital al líder del Polisario, Brahim Ghali, para ser atendido de coronavirus.

Marruecos protestó enérgicamente por este gesto de España y en represalia dejó pasar en mayo a más de 10.000 jóvenes al enclave norafricano español de Ceuta, que se vio desbordado por esta afluencia masiva.

avl/CHZ/mis

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