Gustavo Santos: "Un dólar como el actual, si acompaña a la inflación, nos hace competitivos"

LA NACION

Madrid.- Inversiones en materia hotelera, expansión de la oferta aerocomercial y una búsqueda de nuevos destinos para atraer cada vez más turistas y que lleguen a nueve millones en 2020. Esos temas son algunos de los que están en la agenda de trabajo del ministro de Turismo, Gustavo Santos.

El funcionario, que viajó a Madrid para encabezar la delegación argentina de la edición 2018 de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), afirmó que es optimista con respecto a una mayor conectividad aérea en el país. "Hay varias aerolíneas (Norwegian, Ethiopian, Air Canada, Edelweiss) que todavía no empezaron a viajar, pero que tienen confirmado el inicio de su actividad para este año. También queremos que crezca la conectividad con Brasil", sostuvo. La agenda del ministro incluyó reuniones con empresas como Globalia, que proyecta inversiones en el sector hotelero y una ampliación del 50% en los vuelos de su aerolínea Air Europa; Norwegian Airlines; la francesa Huttopia, y el grupo español Meliá, que avanza con una inversión de US$14 millones para relanzar el ex Hotel Sheraton en el Parque Nacional Iguazú.

Para Santos, el tipo de cambio actual es "competitivo" para el sector, aunque reconoció que hay materias pendientes en la infraestructura.

-¿Cuál es la relevancia del turismo local y cuál la de los viajeros que llegan desde el exterior?

-El turismo interno ha crecido mucho en estos últimos dos años, por encima del 20%, y estimamos que 2017 cerró con 50 millones de viajes internos. Nos planteamos llegar a 70 millones en 2020 y somos optimistas. En cuanto al turismo internacional, el año pasado hubo 6,6 millones de viajes, pero la cantidad de visitantes es directamente proporcional a la conectividad. Ahí va a tener mucho que ver el trabajo que se haga en incrementar la oferta de asientos e infraestructura. Creo que en 2020 podremos alcanzar la meta de nueve millones.

-¿Por qué el foco está puesto en los viajes en avión?

-Porque el turista que llega por tierra, desde el punto de vista de las divisas que deja, es menor. Un viajero que llega en avión deja en promedio US$1500 por estadía, mientras que un terrestre que pasa por la frontera deja entre US$300 y US$400. Cuando se cuenta el total de turistas, todos suman, pero desde el punto de vista de la productividad, hay que ponderarlo. Un europeo representa cinco ingresos en auto desde países limítrofes. Y a ese viajero tenemos que apuntar, porque tenemos que incrementar el gasto promedio de turistas en el país. La Argentina llegó a tener US$980 y nosotros lo recibimos con US$720. La meta es llegar a los US$900.

- ¿Cómo analiza la evolucióndel dólar y su impacto en el sector?

-Con un tipo de cambio que mantenga el nivel de inflación y no se atrase estamos bien. Nosotros no hemos hecho eje en el tipo de cambio porque eso no es gestionar. Si para ser ministro de Turismo necesitás un dólar que deje al 50% de la población en la pobreza, no hace falta tu trabajo, porque los visitantes vienen solos a comprar. Lo que sí queremos es que el precio de la moneda vaya evolucionando como el resto de los precios de la economía, que mantenga su competitividad. Con un dólar como está hoy, entre $19 y $20, si acompaña a la inflación, nos vuelve competitivos.

-Sin embargo, muchos argentinos eligen viajar a Chile, Brasil y Uruguay. ¿Le preocupa?

-No, porque el turismo es ida y vuelta. No vamos a plantear jamás poner obstáculos para que los argentinos vayan adonde quieran ir. Si uno tiene ganas de viajar a un lugar lo va a hacer, y otra cosa sería confundir los roles. Además, hoy el turismo en el mundo entero funciona por escapadas. Son pocos días pero muchas veces al año, y es la tendencia que se va a proyectar en el tiempo. Y la misma persona que se hace un viaje a Chile o Brasil en temporada el mes siguiente viaja por la Argentina. No lo perdés. Tiene más opciones. A mí me interesa que los números sean positivos.

-¿Qué crecimiento estiman en el sector en materia de empleo?

-Con las inversiones que ya se ejecutaron y con las que están en marcha tenemos cuantificados entre 29.000 y 30.000 puestos de trabajo, pero estamos previendo mucho más. Solo Norwegian a pleno en un período de cinco a ocho años generaría 3500 empleos directos y más de 4000 indirectos. En todo el sector aerocomercial hablamos de 10.000 puestos. Llevamos adelante una política de desarrollo endógeno para crear oportunidades en cada destino y que la gente pueda vivir de lo que genere el turismo. En ese plan, estimamos que el impacto del turismo va a llegar a los 300.000 puestos de trabajo.

-¿Cómo se posiciona el país y cuáles considera que son los atributos de la Argentina como destino en el contexto internacional?

-En primer lugar, diversidad. Ofrece una ciudad como Buenos Aires, cosmopolita, que está entre las mejores del mundo. Tiene cuatro climas y una oferta de paisajes, gastronomía, cultura y productos de esos cuatro climas. El segundo eje es naturaleza. Al país lo conocen fundamentalmente por factores culturales como el tango, el fútbol o la comida, y es clave que le podamos sumar naturaleza. Este tipo de productos o destinos van a ser los más demandados en el mundo emisivo en la próxima década. La gente va a buscar aire puro. Para un europeo de una gran ciudad o un chino que vive en Shanghai y el aire lo mastica, tener ese tipo de oportunidades va a ser muy buscado.

-¿Qué falta para que ese crecimiento se acelere?

-Hemos avanzado mucho con Aerolíneas Argentinas con la conectividad multimodal, para poder viajar entre destinos sin tener que pasar por Buenos Aires. Es fundamental. Lo que sigue son las inversiones en aeropuertos, que van de la mano de la conectividad, todo el sistema low cost, que va a incorporar un montón de destinos que hoy no tienen opciones. Eso con el fenómeno de las escapadas es clave, porque con viajes de tres o cuatro días no es viable ofrecer viajes de 15 horas en colectivo. Tenemos que acercar distancias, y eso se logra con aviones. Esta oferta aerocomercial encaja perfectamente con la demanda de quienes viajan. Hay que mejorar infraestructura de rutas.

-¿Y en cuanto al alojamiento?

-La infraestructura va a ir bien, se están haciendo proyectos, pero no nos vuelve locos la masividad. Nos interesa que haya un alojamiento adecuado a la carga que admite cada hábitat, que no lo destruya ni lo convierta en lo que no es. Nadie va a los Esteros del Iberá o a la Puna para ir a un resort.

-¿Cuáles son los mercados a los que mira el turismo receptivo?

-Sin abandonar al resto de los países limítrofes, Brasil y Chile son los más importantes. Casi el 75% de los brasileños vienen por aire y es algo que tenemos que estimular. En la región, apuntamos a Colombia y México, junto con Perú. Después, tenemos Estados Unidos, que hoy es nuestro segundo cliente, y vamos a ir por mucho más. Luego viene Europa como conjunto, que creo que tiene mucho potencial. Y finalmente China. En este eje se juega el 80% del mercado.

-¿Hay algún plan para China?

-Hoy, los chinos hacen 1200 millones de viajes por año, pero el 80% de esos viajes no salen de Asia. Cuando los chinos salgan al mundo, explota, y tenemos que prepararnos. Hicimos un acuerdo con Alibaba para que su plataforma Alitrip sea la herramienta de promoción argentina en ese país. Para que crezca tenemos que trabajar en contacto con Estados Unidos y Europa, para armar paquetes con stopover, porque la tecnología aérea todavía no permite viajes directos. Si esto funciona, podemos llegar a 150.000 chinos visitando la Argentina en 2020.

Mini bio

Cargo: Ministro de TurismoProfesión: Licenciado en Letras (Universidad de Córdoba)Ocupaciones anteriores: Estuvo a cargo de la Agencia Córdoba de Turismo, fue legislador provincial y funcionario municipal