La Gusana Ciega promueve disco emotivo

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CIUDAD DE MÉXICO, junio 5 (EL UNIVERSAL).- La Gusana Ciega creó "1021", el disco más emotivo de su carrera, así lo describe Daniel Gutiérrez, vocalista y guitarrista de la banda.

Buscaban crear un álbum alegre, pero el ánimo de la pandemia se filtró en sus temas, dándoles un gusto "Dulce y amargo", tal y como llamaron a uno de sus sencillos, un sentido homenaje a los seres queridos que partieron en estos años.

"La sensibilidad de la situación en la que estábamos marcó la diferencia. Por lo general las letras me toman mucho tiempo, las pienso, les doy vuelta, las trabajo, algunas de este disco fluyeron así, pero otras fueron más espontáneas y genuinas, más conectadas con el corazón", dice Daniel a El Gráfico.

"1021" es un álbum en el empezarían a trabajar desde 2020, pero el virus frenó sus planes; al año siguiente idearon la forma de avanzar; Germán Arroyo (batería), Lu Martínez (bajo) y Daniel le dieron vida en medio de zooms y llamadas.

Se dieron permiso de experimentar con sonidos distintos, desde lo acústico, el new wave hasta un poco de rap y funk.

"Me pasa con algunos discos que, si siento que la fórmula se repite o la canción no es muy buena, me la saltó pero no te deja acostumbrarte a un sonido en particular, sino que te está arrojando distintas propuestas. Es un collage de multiversos musicales", explica Daniel.

Para completar el concepto, Germán armó el aparato que aparece en la portada. "En teoría es un ‘alineador de dimensiones’, una especie de máquina del tiempo con la que puedes escoger el multiverso en el que quieres haber existido; las canciones hablan de eso, del deseo de regresar el tiempo, de ir al futuro o de retomar las cosas", cuenta Dani.

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