Max Landis, el guionista acusado de abusos sexuales regresa a las redes ofreciendo sus servicios

En plena era #MeToo, la industria del cine ya no olvida tan fácilmente. Desde que se destapara el escándalo de los abusos sexuales de Harvey Weinstein -quien acaba de recibir el veredicto de culpable en el juicio celebrado en Nueva York (todavía falta que comience el de Los Angeles)- Hollywood está más alerta que nunca ante los depredadores que circularon en silencio. No ha pasado ni una semana desde que el exproductor recibiera su veredicto que otro de los personajes desterrados del cine por las acusaciones de abuso emocional y sexual, ha vuelto buscando trabajo.

Max Landis en el Festival de Toronto en 2015 (AP Photo; Arthur Mola; Gtres)

Se trata de Max Landis, el guionista de películas de ciencia ficción como Chronicle (2012), y otras con mala recepción como American Ultra (2015) y Bright (2017, la cinta más costosa de Netlfix hasta El irlandés), que en junio de 2019 fue acusado por ocho mujeres de abuso psicológico, sexual y violación en una exclusiva publicada por The Daily Beast. Tras el detallado exposé, Landis quedó desempleado y su manager dejó de prestarle sus servicios. Y menos de un año después ha reaparecido a través de un nuevo perfil de Instagram donde ofrece sus servicios como consejero para guionistas.

El encargado de destapar la noticia fue Scott Derrickson, el director de Doctor Strange (2016) y Sinister (2012), que volcó en Twitter la información con un tuit incendiado de indignación. “Si estás buscando un asesor de guiones que es un escritor deshonrado y un depredador sexual sociópata, Max Landis está de nuevo en línea y abierto a los negocios en Instagram”.

La noticia fue recibida con la misma indignación entre sus seguidores, con miles de comentarios y retuits, sobre todo porque el nuevo perfil de Max Landis anunciaba que el servicio que ofrece estaría activo a partir del 8 de marzo. El día internacional de la mujer.

Pero ¿quién es Max Landis? Es nada menos que el hijo del director John Landis, aquel que dirigió clásicos como Granujas a todo ritmo (1980), Un hombre lobo americano en Londres (1981) y el legendario videoclip de Thriller de Michael Jackson. Nacido el 3 de agosto de 1985, comenzó su carrera como extra en un par de películas para luego lanzarse a la escritura de guiones. Si bien el éxito tocó a su puerta con la cinta de bajo presupuesto de Josh Trank, Chronicle -la misma que lanzó al estrellado a Michael B. Jordan-, ninguna de sus películas posteriores obtuvo el aplauso de la crítica o el buen recibimiento de taquilla.

Los rumores sobre su comportamiento abusivo con las mujeres comenzaron a circular en 2013 a través de una entrevista publicada por Jezebel, donde él mismo admitía haber engañado a una novia a la que había dejado con “ansiedad social, autodesprecio, dismorfia corporal y un trastorno alimenticio”. Incluso dejaba una perlita que decía:Me considero único entre los hombres porque todavía pienso que relacionarse conmigo es como un privilegio para otra persona”.

Estas declaraciones tuvieron lugar mucho antes del nacimiento de la era #MeToo y Time’s Up y del destierro de personajes como Weinstein y Kevin Spacey; y Max Landis contaba con el apoyo que otorga un éxito en Hollywood y de ser el hijo de una eminencia clásica en la industria.

Siguió vendiendo guiones y hasta hizo sus pinitos como director, incluso dirigió un videoclip de Ariana Grande, mientras las acusaciones de acosos seguían rondando por la red. Fue en junio de 2019 cuando todo cambió y sus proyectos desaparecieron del mapa. “Max Landis es un violador en serie, manipulador y abusador físico y psicológico” explica una de las supuestas victimas en el extenso reportaje de Daily Beast. “Me sujetó y violó mientras yo decía ‘no’ una y otra vez. Después le golpeé el hombro y le dije: ‘Cuando alguien dice no, se supone que debes parar. Lo que acabas de hacer se llama violación'. Dijo que pensaba que estábamos jugando y que me gustaba. No le importaba", relató.

En el artículo, las presuntas víctimas lo acusan de insultarlas, manipularlas para que adelgazaran y criticarlas por su peso. Añaden que tenía comportamientos megalómanos y de mostrarse violento durante las relaciones sexuales. "Estábamos en un acto público y creo que me reí de algo y él simplemente comenzó a asfixiarme hasta el punto de que estaba a punto de desmayarme” reveló otra de las mujeres que dieron testimonio.

La victima descrita previamente incluso añadió que, en su caso, el guionista simulaba que iba a golpearla para echarse a reír cuando ella se asustaba. "Me amenazaba constantemente con romper conmigo [...] Flirteaba enfrente de mí. En múltiples ocasiones se refería a mí como su exnovia enfrente de chicas en fiestas a las que habíamos ido como pareja", dijo.

Otra de las mujeres sostiene que la manoseó en público durante un viaje a Disneyland, repitiendo la actitud violenta cuando estaban en el hotel. A su vez, el medio añade que una mujer acudió a la Policía para acusarlo de presuntamente aprovecharse de ella cuando estaba alcoholizada y haber intentado violarla, aunque decidió no continuar con la acusación en tribunales.

Poco después, el director de Chronicle, Josh Trank, se desligó de cualquier relación con el guionista declarando en Twitter que se creía “100% al reportaje” y que le había prohibido visitar el set de aquella producción, añadiendo que no se hablaban desde 2012. “Leer el terror que ha infligido en tantas mujeres desde entonces me da náuseas", añadió. Desde entonces, el cineasta ha eliminado el tuit de su perfil.

Max Landis nunca admitió las acusaciones; como tampoco las supuestas víctimas presentaron cargos. Al menos nunca se dio a conocer que lo hicieran. En un post de su perfil en Instagram existe una respuesta al asunto (publicada el 11 de febrero) donde dice que si hace las paces con la polémica “no será un movimiento elocuente de relaciones públicas”. Añade que está reparando su vida y relaciones tras el escándalo pero que aun “no se siente cómodo dando una disculpa o negación” porque siente “que todavía no ha terminado de procesar la situación de una manera saludable”. Desde hace varias semanas publica videos en YouTube opinando sobre películas y promociona un guion que supuestamente acaba de terminar.

Pero hace unos días abrió otro perfil para ofrecer sus servicios como asesor de guiones para escritores, GlassPlanetConsulting. Allí anuncia que el valor de los primeros 30 minutos de una sesión será donado a una caridad y que el resto de encuentros subirían de valor a lo que la persona pueda pagar. A su vez, advierte que las reuniones se grabarían parar “proteger la creatividad”. Cuando Scott Derrickson anunció al mundo del retorno profesional de Max Landis hace unas horas, el nuevo perfil mostraba el 8 de marzo, día internacional de la mujer, como fecha de lanzamiento al mercado. Nosotros lo verificamos.

Ahora, poco después, lo ha cambiado al 10 de marzo. Seguramente ya se ha hecho eco de la polémica en redes…

Más historias que te pueden interesar: