Guillermo Barros Schelotto, sobre la visita de Daniel Angelici al plantel de Boca: "No sé qué se dijo, pero lo que se dijo no es real"

LA NACION

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- En Boca todavía resuenan los pasos embravecidos de Daniel Angelici luego de la derrota ante River por la Supercopa Argentina del último miércoles. En Mendoza, el presidente notó que los futbolistas no dejaron todo lo que había que dejar para ganar el superclásico. Entonces, dos días después del golpe, entró al vestuario y le reprochó con dureza al plantel con ultimátum incluido que generó mucho revuelo en los pasillos de la Bombonera. Guillermo Barros Schelotto , el entrenador, de eso no está exento porque fue testigo de lo que se vivió el viernes. Pero intentó sacarle dramatismo tras la igualdad ante Atlético Tucumán (1-1).

"No sé qué fue lo que se dijo en los medios, entonces no puedo opinar", inició el Mellizo un tema que era inevitable en su contacto con la prensa que asistió al encuentro en Tucumán. El técnico no dio los detalles de un encuentro en el que Angelici empleó frases fuertes: "Jugaron como si fuera un partido de verano y no se dieron cuenta de que era una final. Voy a tener que echar a varios si no cambian la actitud. Ayer (por el jueves) no vine porque sino algunos ya no estarían acá". Barros Schelotto relativizó la visita de la máxima autoridad de la entidad de la Ribera: "Daniel (Angelici) muchas veces viene al vestuario. Un día sí y otro no. Justo coincidió con la derrota del otro día, pero no pasa nada".

Daniel (Angelici) muchas veces viene al vestuario. Un día sí y otro no. Justo coincidió con la derrota del otro día, pero no pasa nadaGuillermo Barros Schelotto

Guillermo no quiso que el foco salga de la labor de su equipo e intentó esquivar el tema lo más rápido posible: "Cuando pierde Boca, obviamente que eso trae cola, pero somos inteligentes y saldrán noticias que no son reales. A nosotros no nos puede generar nada que no sea trabajar, mejorar, ganar y dar una buena imagen", agregó para ponerle fin a la cuestión que provocó temblores en el plantel y la dirigencia. Casualidad o no, los jugadores de Boca mostraron otra actitud respecto a ese partido puntual ante el Millonario y también a otros de la Superliga. En el último tiempo, el equipo de los Mellizos se acostumbró a no lucirse en lo futbolístico y hasta se lo veía apagado desde ese plus que siempre hay que dar cuando las cosas no salen como se piensan. Intentaba, ganaba, pero no conformaba. Anoche Boca generó otra cosa: empujó y mereció más que Atlético, pero solo se llevó un empate.De todas maneras, el enojo a Angelici no se le pasó. El rumor de que estaría presente en el Monumental José Fierro estaba instalado, pero el mandamás finalmente decidió quedarse en Buenos Aires. A la espera de que la actitud sea constante e innegociable