Los guerreros sij, el lado más violento de las protestas campesinas en India

Nueva Delhi, 4 nov (EFE).- Si decenas de miles de granjeros han estado al frente de las protestas desde hace un año en la India contra tres leyes que buscan liberalizar el sector, los nihangs, los guerreros ortodoxos de la religión sij, han protagonizado la violencia.

En las acampadas que desde hace casi un año rodean Nueva Delhi, esta orden marcial se ha visto salpicada recientemente por un brutal asesinato y se les acusa de haber cortado la mano a un agente durante choques el año pasado entre manifestantes y policías.

ENTRE LOS CAMPESINOS Y LA POLICÍA

Inmediatamente reconocibles por sus ropas de color azul índigo así como por las espadas y lanzas que portan, un grupo de nihangs de varias edades cocina y atiende a sus caballos en la acampada de Singhu, uno de los tres puntos fronterizos ocupados desde hace casi un año a las afueras de Nueva Delhi por los campesinos.

A un lado de las tiendas de estos guerreros sij se encuentran las barricadas erigidas por la Policía para frenar el avance de los campesinos hacia Nueva Delhi. Al otro, miles de agricultores.

"El Gobierno ha condenado esta protesta muchas veces y quieren eliminarla de aquí. Los granjeros han estado protestando contra tres leyes del Ejecutivo y estamos aquí sentados" entre manifestantes y policías, explica a Efe el nihang Amandeep Singh, de 28 años.

Desde su improvisada vivienda construida con chapas y lonas de plástico, este líder nihang observa tendido sobre una cama y con una afilada lanza al alcance de la mano el vídeo en directo de varias cámaras de seguridad que coronan el campamento.

La transmisión muestra cómo otros nihang, vestidos de azul y también armados, circulan por la zona mientras atienden a sus caballos o preparan algo de comer.

¿Su misión? "Proteger a los pobres", espeta Singh, aunque "la protesta está transcurriendo sin violencia".

Y a grandes rasgos es cierto, con la excepción de un puñado de incidentes violentos.

Como cuando el pasado 26 de enero una marcha de tractores en la capital degeneró en choques entre grupos de manifestantes y la Policía, dejando al menos un muerto y cientos de heridos y detenidos, o el reciente atropello mortal de cuatro agricultores que degeneró en choques en los que murieron otras ocho personas.

Pero estos guerreros ortodoxos no están exentos de controversia.

Tras preguntar sobre los incidentes violentos en los que el grupo se ha visto involucrado recientemente, Singh responde a una llamada telefónica y uno de los nihang sentados a los pies de su cama dice que es hora de marcharse. La entrevista ha concluido.

VIOLENCIA EN LOS CAMPAMENTOS

Las imágenes del brutal linchamiento de Lakhbir Singh (el apellido es común entre los miembros de la religión sij), un hombre de 35 años procedente de la provincia norteña de Punjab, dieron la vuelta a la India el pasado 15 de octubre.

Singh fue hallado atado a una barricada de la Policía en la acampada de Singhu, uno de los tres puntos fronterizos ocupados desde hace casi un año a las afueras de Nueva Delhi por los campesinos, con una mano cortada y una pierna rota.

El superintendente de Policía de Sonipat, Jashandeep Singh Randhawa, afirmó en declaraciones recogidas por el diario Indian Express tras el incidente que "hay varios vídeos en circulación donde algunos nihangs aseguran que el hombre faltó al respeto del libro sagrado (de los sijs)".

La Policía sospecha que estos guerreros de la religión sij están detrás del ataque y tres nihangs han sido detenidos desde entonces, aunque no se trata del primer incidente en que se ven envueltos los nihangs.

En abril del año pasado, las autoridades acusaron a un grupo de nihangs de cortar la mano de un policía con una espada tras unos enfrentamientos entre manifestantes y grupos de individuos, que según los campesinos pertenecían a grupos extremistas hindúes próximos al Gobierno.

Un hombre acabó en el hospital a finales del pasado octubre tras ser supuestamente agredido por un nihang, al que acusó de querer robarle uno de los pollos que transportaba.

¿QUIÉNES SON LOS NIHANG?

No es casualidad que esta orden sij esté muy presente en las manifestaciones contra las tres leyes aprobadas por el Gobierno para liberalizar el mercado agrícola, pero que a juicio de los manifestantes dejan a los productores a merced del libre mercado y sin garantías de protección.

En Singhu, como en las otras acampadas, la mayoría de los agricultores procede del estado norteño de Punjab.

Se trata de uno de los estados que producen la mayor parte del trigo del país y que se ha convertido en el epicentro de las protestas, y donde los seguidores del sijismo son mayoría pese a suponer un 1,72 % del total de los habitantes de la India, según el censo de 2011.

El afamado escritor Kushwant Singh, en su libro "A History of the Sikhs: 1469-1838", recuerda que la historia de los nihang se remonta al décimo Gurú del sijismo, Gobind Singh, nacido hace más de 350 años, y las historias de batallas de estos guerreros contra invasores son legendarias.

"Tienes que distanciarte del mundo, dejar tu casa. Seguir a la comunidad, servir en las comidas comunitarias y servir a los caballos", explica Amandeep Singh desde su campamento.

Instalados en Singhu, los nihang no tienen intención de irse de las protestas. Tampoco los agricultores tienen prisa por poner fin a la lucha, después de casi un año de acampada, y han anunciado nuevas manifestaciones.

David Asta Alares

(c) Agencia EFE

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