Como guerreras, suben al ring para abrir espacios

Karla Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 8 (EL UNIVERSAL).- Como dos guerreras, Kumora y Marilyn Badillo suben al ring con el objetivo de ganar las batallas, no sólo dentro de una pelea o un campeonato, sino también para intentar cerrar la brecha que existe para las mujeres que quieren dedicarse al boxeo.

Estas dos hermanas, de 23 y 20 años, respectivamente, llevan una década de entrenamiento en este deporte de alto rendimiento.

En entrevista con EL UNIVERSAL, aseguraron que lo más difícil de querer desempeñar su carrera pugilística no es el desgaste físico, sino abrir las puertas para las mujeres, porque, explicaron, se le dan todas las facilidades a los hombres, pues los inversionistas consideran que es más atractivo.

"Lo que más me disgusta es que me digan que yo no debería pelear, sino que tendría que ser de las que suben con el cartel en cada round", dijo Marilyn, quien ya fue nominada a revelación del año en 2019, reconocimiento internacional en el que ella fue la única mexicana considerada.

Kumora señala que es lamentable la situación que enfrentan, no sólo la que ellas viven como deportistas, sino por la inseguridad y violencia. Afirma que pese a que ella es buena con los golpes, no sabría cómo defenderse si se encontrara en peligro.

"Es muy terrible que como mujeres tengamos que pasar por esta violencia. En el boxeo lo difícil, primero, es cambiar el estereotipo y luego abrir camino, porque lamentablemente todo está muy cerrado para nosotras", comentó la deportista.

Estas hermanas, con el apoyo de su familia, han tenido que administrar sus tiempos para dedicarse al deporte y sus estudios.

Kumora estudia la licenciatura de Contadora Pública y Marilyn cursa Ingeniería Industrial.