Guerra Rusia-Ucrania. Misterio, rumores y dudas: qué dicen los especialistas sobre la salud de Vladimir Putin

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El presidente Vladimir Putin, en la Catedral de Cristo Salvador para la pascua ortodoxa, el 24 de abril pasado. (AP Photo/Alexander Zemlianichenko, Pool)
Alexander Zemlianichenko

PARÍS.– ¿Qué sucede con la salud de Vladimir Putin? El interrogante, repetido regularmente en el debate público desde hace años, adquirió una nueva magnitud estos últimos días después de la publicación de varios videos en los cuales se lo ve sensiblemente debilitado. Uno de esos documentos, publicado el 12 de abril, provocó gran agitación: se lo ve postrado y pálido, durante un briefing sobre la guerra en Ucrania con su ministro de Defensa, Sergei Shoigu.

Durante 12 largos minutos, Putin parece hacer muecas de dolor, la cabeza inmóvil, hundida en el cuello. Detalle sorprendente, su mano derecha permanece aferrada firmemente a un ángulo de la mesa durante toda la entrevista. ¿Una forma de ocultar sus temblores? En las redes sociales y los diarios sensacionalistas, la hipótesis de una enfermedad de Parkinson que afectaría al autócrata del Kremlin fue rápidamente evocada. Esa teoría fue reforzada por la publicación de otro video tres días más tarde, en el cual se lo ve recibir al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko. Una de sus piernas parece rígida, y su mano derecha agitada por temblores.

El profesor Erik Bucy, un, experto en lenguaje corporal en la universidad de Texas, le dijo al periódico británico sensacionalista The Sun que era “un Putin asombrosamente debilitado el que se ve en esas imágenes, comparado con el hombre que el mundo conoció hace unos años”.

“Un presidente sin discapacidad no necesitaría apoyarse con una mano para mantener el equilibrio y no se preocuparía por mantener ambos pies plantados en el suelo”, señaló.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, estrecha la mano del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, durante sus conversaciones en el edificio de ingeniería del complejo técnico del cohete espacial Soyuz-2 en el cosmódromo de Vostochny, a unos 180 km al norte de Blagoveschensk, región de Amur, el 12 de abril de 2022.
MIKHAIL KLIMENTYEV


El presidente de Rusia, Vladimir Putin, estrecha la mano del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, durante sus conversaciones en el edificio de ingeniería del complejo técnico del cohete espacial Soyuz-2 en el cosmódromo de Vostochny, a unos 180 km al norte de Blagoveschensk, región de Amur, el 12 de abril de 2022. (MIKHAIL KLIMENTYEV/)

Pero, ¿acaso se puede seriamente hacer un diagnóstico médico basándose en algunos minutos de imágenes? LA NACION consultó con algunos especialistas de Parkinson y oncólogos. Todos lo aseguran que, aun cuando ciertos signos pueden despertar dudas, es imposible decidir a través de un puñado de imágenes.

“Es imprescindible una consulta. Sobre todo para evaluar la rigidez muscular del paciente y ver si está ligada a una falta de dopamina en el cerebro que provoca una reducción de movimientos, característica de esta enfermedad”, señaló el profesor Stéphane Palfi, del hospital Henri-Mondor.

Los médicos subrayan también que los tratamientos del Parkinson son hoy extremadamente eficaces, al menos en los primeros años.

“Con un paciente bien atendido -e imagino que es el caso de Putin- es raro ver un signo de la patología”, dijo a su vez el profesor Philippe Damier, neurólogo en el hospital de Nantes. Con el tiempo y la progresión de la enfermedad, los medicamentos son más difíciles de equilibrar. Cuando los enfermos están “sobremedicados”, pueden presentar gestos anormales. “Esto podría ser compatible con el extraño movimiento de mano del video, cuando encuentra a Lukashenko. Pero sigue siendo muy especulativo”, advierte el médico.

Vladimir Putin, en la catedral de Moscú por la pascua ortodoxa. (AP Photo/Alexander Zemlianichenko, Pool)
Alexander Zemlianichenko


Vladimir Putin, en la catedral de Moscú por la pascua ortodoxa. (AP Photo/Alexander Zemlianichenko, Pool) (Alexander Zemlianichenko/)

Por el contrario, la forma de caminar del autócrata ruso en esa misma secuencia no es característica del Parkinson. “Los pacientes avanzan con pasos pequeños, con el peso del cuerpo que parece caer hacia adelante”, indica el profesor Palfi.

¿Y su manera de aferrarse compulsivamente a la mesa durante su entrevista con Shoigu, en la cual algunos creyeron adivinar una voluntad de disimular sus temblores? “Como no se ve nada, es imposible decir algo. Sin contar con que ese síntoma no aparece en el 60% de los enfermos, y que muchas otras patologías también pueden provocar esos temblores”, prosigue Palfi. En cuanto a la cara hinchada, casi lunar, del presidente ruso, sería un argumento en contra del Parkinson. “Los pacientes presentan un rostro más bien anguloso”, indica el especialista.

Otras hipótesis

Esa misma hinchazón de la cara tendería también a descartar un cáncer de tiroides. Esa hipótesis se repite cada vez más en los medios y las redes sociales, alimentada por la presencia cerca de Putin de especialistas de esa patología. El medio ruso independiente Proekt había revelado en abril que el cirujano oncólogo Evgeny Selivanov lo habría visitado al menos 35 veces, pasando un total de 166 días a su lado en cuatro años, mientras que dos otorrino-laringólogos, Igor Esakov y Alexey Shcheglov, habrían permanecido por lo menos 282 días junto a Putin.

“Pero un cáncer de tiroides jamás provoca un edema de cara”, indica Maria Lesnik, OLR y cirujana en el Instituto Curie. “Se manifiesta mediante un nódulo a nivel de esa glándula y se trata con cirugía y eventualmente con iodo radioactivo. Pero no es nada que provoque una hinchazón o aumento de peso”, dice.

Un hipotiroidismo, es decir una producción insuficiente de hormona tiroidea, podría por el contrario causar una hinchazón de la cara. Pero como se trata de una afección fácil de tratar, los signos no deberían perdurar, agrega la especialista. Queda la hipótesis de una alta dosis de corticoides, durante largo tiempo. Si es verdad que puede provocar un aumento de peso e hinchazón de la cara, esos medicamentos no son específicos de una patología precisa. Linfoma, enfermedad autoinmune o inflamatoria, afección renal…: son medicamentos muy utilizados. Imposible pues de sacar una conclusión. Sobre todo porque, por el contrario, los corticoides no son los únicos que provocan esas modificaciones físicas: un exceso de botox, utilizado para borrar las arrugas, puede causar el mismo resultado.

Putin, en una telereunión con ministros en el Kremlin. ( Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP)
Mikhail Klimentyev


Putin, en una telereunión con ministros en el Kremlin. ( Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP) (Mikhail Klimentyev/)

En marzo pasado, un exministro británico de Relaciones Exteriores dio a entender que Putin podía ser adicto a los esteroides.

“Pienso que su inmunidad está alterada, ya sea por los corticoides que le son administrados por alguna enfermedad, ya sea por los esteroides que se le dan a las personas que hacen halterofilia”, dijo sin ir más lejos.

Pero, que esté enfermo o no, la difusión de esas imágenes permite plantearse preguntas. Más acostumbrado a presentarse con el torso desnudo durante sus excursiones de caza en Siberia, o en quimono en los tatamis de yudo —Putin es cinturón negro 8º dan de yudo— el autócrata ruso construyó toda su carrera política sobre la imagen de hombre fuerte.

La estrategia del Kremlin

“El hecho de difundir esas imágenes donde aparece debilitado podría ser signo de que, entre bambalinas, algunos tratan de preparar la sucesión”, avanza la historiadora Françoise Thom, especialista de Rusia. Es verdad que, en vida de Stalin, los rumores asegurando que había sido víctima de hemorragias cerebrales o de un infarto habían comenzado a circular en los medios diplomáticos ya desde 1945, y reflejaban una lucha de influencia entre los potenciales sucesores.

En más de 20 años de reino, muy pocas informaciones oficiales filtraron sobre la salud de Vladimir Putin. En todo caso, el Kremlin jamás informó sobre una enfermedad grave. Desde su primer mandato, el presidente ruso no había dudado en “disimular” una mala caída de caballo que le provocó un agudo dolor de espalda, según Proekt. Años más tarde, el accidente fue confirmado -y minimizado- por el mismo interesado, cuando evocó en 2021 haber realizado un “salto peligroso” antes de “aterrizar, bastante inconfortablemente sobre el aserrín”.

Vladimir Putin, en el Kremlin. (Photo by Alexei Druzhinin / Sputnik / AFP)
ALEXEI DRUZHININ


Vladimir Putin, en el Kremlin. (Photo by Alexei Druzhinin / Sputnik / AFP) (ALEXEI DRUZHININ/)

Françoise Thon recuerda que “históricamente, siempre hubo un culto del secreto en torno de la salud de los dirigentes rusos, y los soviéticos antes que ellos. Y cuando uno terminaba por darse cuenta de esos problemas, era generalmente porque se volvían demasiado manifiestos para ser escondidos”.

Pero, a su juicio, sería un error focalizarse en esa cuestión: “Eso lleva a desechar otros aspectos mucho más graves de la crisis. Lo real es que, enfermo o no, Vladimir Putin ha llevado al mundo al borde de la guerra. Y la esperanza de que una eventual enfermedad lo disuada, es nada más que una ilusión”, advierte.

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