"No es momento para una guerra", instó el premier indio Modi a Putin durante una reunión

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© Reuters/Sputnik/Alexander Demyanchuk

En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái se reunieron los dirigentes de India, Narendra Modi, y Rusia, Vladimir Putin. El primer ministro indio aprovechó la ocasión ante las cámaras para decirle a su homólogo ruso que "no es momento para una guerra", a propósito de la invasión a Ucrania. Putin respondió que está haciendo "todo lo posible" para poner fin al conflicto.

En el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, OCS, en Samarcanda, Uzbekistán, el primer ministro de India, Narendra Modi, se reunió con su homólogo ruso, el presidente Vladimir Putin y le reprochó su política que impulsó la guerra en Ucrania.

Modi le dijo a Putin en medio de una conferencia televisada que "no es momento para una guerra”, y recalcó, que ya había hablado con el presidente ruso “por teléfono sobre esto".

Tras el comentario, el presidente ruso hizo un gesto, frunció los labios, miró a Modi antes de bajar la mirada y tocarse la nuca. Después, Putin dijo a Modi que entendía que el líder indio estuviera preocupado por Ucrania, pero que Moscú estaba haciendo "todo lo posible para poner fin a esto lo antes posible".

Para el mandatario del Kremlin, Ucrania es quien ha rechazado las negociaciones. Ante estas afirmaciones, el Gobierno de Volodímir Zelenski ha dicho que nunca aceptará que Rusia se quede con territorio ucraniano y que luchará para expulsar a los invasores de su país.

El conflicto, que inició el 24 de febrero, hace casi siete meses, ha devenido en un enfrentamiento con Occidente, que Putin ha eludido diciendo que puede mirar hacia las grandes potencias asiáticas de India y China.

La guerra ha ocasionado el peor enfrentamiento desde la Guerra Fría, ha dejado miles de muertos y una inestabilidad económica en el mundo con un alza inflacionaria galopante.

India parece jugar a dos bandas

India ha aprovechado la guerra ucraniana al convertirse en el segundo comprador de petróleo de Rusia, después de Chin. Muchos países han reducido sus compras tras la invasión, mientras India aprovecha los grandes descuentos del crudo.

Nueva Delhi y Moscú han tenido buenas relaciones desde la Guerra Fría, tanto así que Rusia es su mayor proveedor de armas. Según cifras de 'Business Estándar', India es segundo mayor importador de armas del mundo y le compró a Rusia entre 2016 y 2020 el 49,4% de estos insumos.

El país regido por Narendra Modi es miembro de la OCS así como del grupo Quad, un bloque al que también pertenecen Estados Unidos, Australia y Japón que busca un contrapeso al creciente poder militar y económico de China.

El año pasado el presidente ruso visitó Nueva Delhi y tras un abrazo de saludo a Modi aclamó a India como una “gran potencia”. Los dos países reforzaron en esa ocasión sus lazos militares y energéticos.

Pese a esto, el exembajador indio en Rusia, Pankaj Saran, describió los comentarios de Modi sobre Ucrania como "bastante francos" y afirmó que la crisis de Ucrania "había captado la atención de todo el mundo y creado problemas para el mundo en desarrollo".

Washington, por su parte, ha presionado a Nueva Delhi para que condene la guerra en Ucrania, pero el gigante asiático no lo ha hecho hasta la fecha.

Xi Jinping, Vladimir Putin y las "revoluciones de colores"

Mientras Rusia se enfrenta a grandes pérdidas en el campo de batalla, el presidente Putin busca, a toda costa, no quedarse solo y aislado como pretende Occidente.

Precisamente el jueves, los presidentes de Rusia y China se reunieron en la OCS. Vladimir Putin reconoció que Xi Jinping estaba también “preocupado” por la guerra en Ucrania, pero elogió a Beijing por tener una posición “equilibrada”.

En este es primer viaje al extranjero de Xi, tras la pandemia de Covid-19, no mencionó en público nada de la guerra en Ucrania, aunque dijo que “el mundo ha entrado en un nuevo periodo de cambios turbulentos" y "debemos captar la tendencia de los tiempos, reforzar la solidaridad y la cooperación, y promover la construcción de una comunidad de destino más estrecha con la Organización de Cooperación de Shanghái".

Además, el mandatario chino llamó a la unión y apoyo mutuo "en los esfuerzos por salvaguardar los intereses de seguridad y desarrollo, impedir que fuerzas externas escenifiquen revoluciones de colores y oponernos conjuntamente a la injerencia en los asuntos internos de otros países bajo cualquier pretexto".

Xi Jinping tomó las palabras de Putin, quien en repetidas ocasiones ha acusado a Estados Unidos de iniciar “revoluciones de colores” que buscan sacar del poder a las élites. Washington niega estas afirmaciones y dice son producto de la paranoia de Putin.

Con Reuters y AFP