Guatemala lidia con una baja vacunación en plena cuarta ola de covid-19

Ciudad de Guatemala, 16 jul (EFE).- Guatemala se ubica a la cola de los registros de vacunación contra la covid-19 de Latinoamérica, mientras crece el descontento popular por la falta de dosis y el auge de la cuarta ola de la enfermedad.

Con 16,3 millones de habitantes, Guatemala cuenta con uno de los peores índices de vacunación en el continente americano, según registros oficiales y de organismos internacionales, ya que solo 228.832 personas han recibido las dos dosis para una completa inmunización, lo que representa el 1,4 % del total de la población.

Además, 917.645 personas han recibido una primera dosis -el 5,53 %- y, en total, el Gobierno ha administrado 1.146.477 dosis, que en un 76 % han sido de AstraZeneca, 19 % de Sputnik V y el 5 % de Moderna.

Pese a que han llegado más vacunas en las últimas semanas, producto de donaciones de Estados Unidos y del contrato de adquisición de la Sputnik V, parece lejano que la distribución y ejecución del plan nacional de vacunación, apto para 10,5 millones de guatemaltecos -todos los mayores de 18 años- se ejecute pronto.

SIN VACUNACIÓN MASIVA

Para la médica y exsecretaria general de Planificación de la Presidencia (2008-2012), Karin Slowing, aún es una incógnita la posibilidad de tener en el país centroamericano una "vacunación masiva".

Esto, a pesar de que hay "dos millones de dosis de vacunas disponibles", pero "falta ver las condiciones para ver cómo se va a dar la vacunación masiva", pues no se ha visto "la expansión acorde de la capacidad institucional para administrarla", afirmó.

"No se trata de abrir más locales de vacunación, sino de diversificar estrategias y fortalecer al personal", dijo la también coordinadora de la ONG Laboratorio de Datos, que hace investigación estadística de la pandemia en Guatemala.

Según datos recopilados por la Universidad de Oxford, con base en información oficial de cada país, Guatemala está a la cola del listado de dosis administradas por cada 100 personas de los países del continente.

Así, se queda muy atrás de líderes como Uruguay, con 128,35 dosis por cada 100 habitantes; Chile, con 126,85 dosis, y de Canadá, Estados Unidos y República Dominicana, con 117, 100 y 83 dosis por cada 100 personas, respectivamente.

En el sitio 33, el último eslabón del continente, está Guatemala, con 6,4 dosis administradas por cada 100 personas, superado incluso por Jamaica, Paraguay, Honduras y Venezuela, con promedios superiores a las nueve, 11, 11 y 14 dosis por cada 100 personas.

ESCASEZ EN EL INTERIOR

Efe constató cómo las vacunas han llegado al interior del país, con predominancia indígena, como el caso de San Juan Sacatepéquez, un poblado que está a unos 24 kilómetros al noroeste de la capital del país, con mayoría de habitantes de la etnia maya kaqchikel.

En un centro de salud ubicado en el salón municipal, un máximo de 200 personas puede vacunarse cada día, según fuentes del sitio de vacunación.

Los primeros usuarios llegan un par de horas antes de su apertura, con los primeros rayos del sol. El jueves, los kaqchikeles de San Juan, mayores de 60 años y una minoría de 50, consiguieron algunas primeras dosis del fármaco de Moderna y de segundas dosis de AstraZeneca.

La gente únicamente puede llegar con cita previa pese a los muchos problemas que supone para la población rural, con pena de hablar por teléfono a los números oficiales del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, por la barrera del idioma y el racismo, o el nulo acceso a internet y a teléfonos móviles, principalmente en población de la tercera edad.

Una señora que llegó a vacunarse, mayor de 60 años, contó a Efe que su vecina de 65 años le aseguró que la vacuna contra la covid-19 estaba hecha "con sangre de perro" y que era "satánica".

Además de la desinformación por los dichos populares, se suma el factor religioso, pues otra mujer indicó que las iglesias evangélicas estaban pidiendo a sus feligreses no vacunarse.

Pese a los mensajes y el bombardeo de información negativo, la mujer acudió al centro de salud porque prefirió estar segura contra el virus, también de contagio silencioso entre la población rural debido al escepticismo predominante.

En total, Guatemala registra 3.439.800 dosis de vacunas recibidas para evitar la expansión de la covid-19, tanto por donaciones como por adquisición privada o mediante el mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La mayoría de dosis son de las farmacéuticas AstraZeneca, adquiridas por el mecanismo Covax, y Moderna, donadas por Estados Unidos, además de las compradas a Rusia.

Guatemala es el decimosexto país de la región con más casos positivos registrados, con 327.755 y el decimotercero con más decesos (9.834), desde marzo de 2020, cuando el Gobierno contabilizó los primeros contagios y fallecimientos.

Es, sin embargo, el país con más muertes de Centroamérica, a pesar de que Panamá y Costa Rica lo superan en contagios.

Emiliano Castro Sáenz

(c) Agencia EFE

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