Guatemala: exmilitar a juicio por masacre durante la guerra

Por SONIA PÉREZ D.

GUATEMALA (AP) — Hace 35 años, un grupo de militares guatemaltecos viajó a la comunidad de Dos Erres, en el norte del país, en busca de armas desaparecidas, pero los soldados violaron a las niñas del pueblo, mataron a golpes a sus aldeanos y arrojaron los cuerpos sin vida a un pozo. Ahora Santos López Alonzo, uno de los sospechosos de aquella masacre, deberá responder por el crimen ante la justicia.

Una jueza de Guatemala ordenó el lunes que López Alonzo, acusado de participar en la matanza donde más de 199 personas murieron, sea llevado a juicio. En diciembre de 2016, el exmilitar de 64 años fue deportado de Estados Unidos, donde había buscado refugio.

El fiscal del caso, Erick de León, dijo que la jueza ordenó enviar a juicio a López Alonzo por delitos de asesinato y contra los deberes de humanidad. Asimismo, se ordenó que López sea enviado a juicio por supresión y alteración del estado civil y por delitos contra los deberes de humanidad contra Ramiro Osorio, entonces de cinco años, y quién fue secuestrado tras el asesinato de toda su familia.

En diciembre de 1982, un grupo de kaibiles —unidad elite del ejército guatemalteco— fue enviado a Dos Erres, para recuperar armas que habían desaparecido, pero una vez ahí los militares acorralaron a hombres, mujeres y niños, abusaron sexualmente de las menores y asesinaron a golpes de mazo a sus habitantes.

López fue parte de esa unidad y uno de cuatro sospechosos de la masacre que fueron arrestados años después en Estados Unidos. Dos de los exkaibiles guardan prisión en aquel país por delitos migratorios y uno más fue deportado a Guatemala, donde fue condenado a 6.000 años de prisión por la masacre.

En una entrevista con The Associated Press, López dijo que era panadero en el ejército y que el día de los asesinatos lo mandaron a montar guardia mientras otros perpetraban los crímenes. Según dice, los soldados salían de la comunidad acompañados de aldeanos y regresaban solos, debido a que tiraban los cuerpos al pozo. Solo entonces, aseguró López, confesaban que había matado a los habitantes.

La masacre de las Dos Erres ocurrió en la época más intensa de la guerra civil de Guatemala, que duró tres décadas y reclamó al menos 200.000 vidas hasta terminar en 1996. El ejército, respaldado por Estados Unidos y grupos paramilitares, fueron los responsable de por lo menos el 97 % de las muertes durante la guerra, según una comisión de la verdad creada para investigar la matanza.

De la masacre, dos niños —Osorio y Oscar Ramírez_, fueron secuestrados por militares y llevados a vivir consigo. Ambos menores emigraron años después a Canadá y Estados Unidos, donde hoy viven con asilo político.

López Alonzo ha negado los cargos en su contra.