Guatemala conmemora 25 años de paz con una "grave regresión" institucional

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Ciudad de Guatemala, 29 dic (EFE).- Guatemala conmemoró este miércoles el 25 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que en 1996 pusieron fin al conflicto armado interno, aunque sin mucho para celebrar según diversas visiones ya que el país centroamericano sufre una "grave regresión" institucional.

El Gobierno que preside Alejandro Giammattei recordó el aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996 mediante un pequeño acto en el Palacio Nacional de la Cultura, en el centro del país, con la ausencia del mandatario.

Sin embargo, los motivos para celebrar son pocos en opinión del Procurador de los Derechos Humanos guatemalteco, Jordán Rodas, y también de la Plataforma Nacional de Organizaciones Víctimas del Conflicto Armado, entre otras entidades.

"Con el actual Gobierno de Guatemala se está consumando una grave regresión de 25 años", aseguró Rodas en un comunicado de prensa.

El ombudsman subrayó que con la Administración de Giammattei "quedó desmantelada la institucionalidad de la paz" en referencia al cierre durante su mandato de la Secretaría de la Paz, la Secretaría de Asuntos Agrarios y la Comisión Presidencial de Derechos Humanos, compromisos adquiridos con los convenios en 1996.

Además, Rodas enfatizó que "las violaciones de los derechos humanos en los últimos dos años no tienen precedentes desde la firma de los Acuerdos de Paz", acordados el 29 de diciembre de 1996.

Dichos convenios pusieron fin a 36 años de guerra interna entre el Estado y las fuerzas rebeldes guerrilleras organizadas en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), en uno de los conflictos más sangrientos de Latinoamérica, con más de 250.000 muertos y desaparecidos, la mayoría a manos del Ejército de Guatemala, de acuerdo a informes de organismos internacionales.

UNA PAZ SIMULADA

Por su parte, las víctimas del conflicto armado interno aseguraron que la situación del país centroamericano se mantiene "sin cambios" después de 25 años del la firma de la paz, bajo una agenda de "explotación, corrupción e impunidad" estatal.

"Queremos denunciar la forma descarada en la que el presidente, Alejandro Giammateti, sepultó la agenda de la paz para imponer una agenda de explotación, corrupción e impunidad en el país", puntualizó la Plataforma Nacional de Organizaciones Víctimas del Conflicto Armado Interno en una nota de prensa.

La plataforma también reunió a más de 150 personas frente al Palacio Nacional de la Cultura, sede del Gobierno guatemalteco, para manifestarse en contra de la Administración de Giammattei

"Estos últimos Gobiernos, el del Patriota (Otto Pérez Molina, 2012-2015), el de Jimmy Morales (2016-2020) y más el de Giammattei, están sepultando los Acuerdos de Paz", dijo a Efe Juan Pérez, presidente de la plataforma, frente al Palacio Nacional de la Cultura.

El dirigente indígena resaltó que "sabemos que los Acuerdos de Paz" son una "agenda nacional para el desarrollo y sobretodo el respeto a los derechos humanos", pero el "Gobierno de Giammattei no tiene eso en su plan, sino todo lo contrario, es al revés", añadió.

Pérez recalcó que se está "sepultando lo último que queda de la institucionalidad y la paz" ante la situación económica y social del país centroamericano, que enfrenta otros graves desafíos como la discriminación y la migración.

"La firma de la paz en 1996 abrió la posibilidad de realizar cambios estructurales en el país. Sin embargo, después de 25 años esas esperanzas de cambio se han convertido en decepción", aseveró por su parte el comunicado de las víctimas del conflicto armado.

La plataforma también criticó la decisión de Giammattei en 2020 de "desmantelar" las instituciones encargadas de velar por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz.

"En su lugar se creó la Comisión Presidencia por la Paz y Derechos Humanos, una institución de fachada para engañar a la comunidad internacional porque no tiene presupuesto ni personal capacitado para cumplir con la agenda de la paz", detalló la plataforma.

SIN GIAMMATTEI

El acto de conmemoración de los Acuerdos de Paz por parte del Gobierno contó con la participación del diputado Manuel Conde Orellana y el ministro de Cultura y Deportes, Felipe Aguilar, pero sin la presencia del presidente Giammattei.

Conde Orellana dirigió en 1991 el primer equipo negociador de los Acuerdos de Paz entre el Estado guatemalteco y las fuerzas rebeldes guerrilleras, e hizo un llamado este miércoles a erradicar el hambre en el país centroamericano, donde según datos oficiales uno de cada dos niños sufre de desnutrición.

"Callar los fusiles no fue fácil, hoy tenemos que callar los estómagos hambrientos, la angustia de la falta de salud, la angustia de la falta de desarrollo y construir una nación para vivir dignamente", expresó Conde Orellana.

El actual diputado, perteneciente al Partido de Avanzada Nacional (PAN) y aliado al oficialismo, invitó a la sociedad guatemalteca a seguir la ruta del diálogo para resolver las diferencias y dejar atrás "las acciones violentas", porque "ya no podemos seguir pasando el morral del odio de un hombro a otro".

Conde Orellana participó en 2018 como testigo de la defensa en el juicio por genocidio en 2018 del exjefe de Inteligencia Militar José Mauricio Rodríguez Sánchez, acusado de la masacre de más de 1.700 indígenas durante el conflicto armado interno.

El diputado también fue un férreo opositor de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un órgano internacional que entre 2014 y 2019 implementó junto al Ministerio Público (MP, Fiscalía) una amplia lucha contra la corrupción en el país centroamericano, que llevó a la cárcel a más de 250 personas entre ministros, diputados, presidentes y expresidentes.

José Carlos Móvil

(c) Agencia EFE

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