"Guatemala atraviesa una crisis jurídica", asegura el abogado de un periodista detenido

Ciudad de Guatemala, 19 sep (EFE).- La persecución penal contra el reconocido periodista José Rubén Zamora Marroquín en Guatemala ilustra un país "delicado" y un sistema de Justicia cerca de ser un "juego de venganzas", según el abogado del comunicador, Cristian Ulate.

"Guatemala está viviendo una etapa delicada, hay que ponerle atención al sistema de Justicia, no podemos caer en ese juego de venganzas", afirmó el jurista costarricense en una entrevista con Efe.

Ulate enfatizó que en Guatemala se vive una persecución contra objetivos específicos, como jueces y fiscales, lo que encamina al país centroamericano a una alarmante "crisis jurídica".

En el caso de Zamora Marroquín, el abogado indicó de igual forma que las pruebas presentadas por el Ministerio Público (MP, Fiscalía) en contra del periodista no son convincentes.

"Yo quiero salir de aquí con la frente en alto porque soy inocente y no he realizado ningún delito", fueron las palabras que Zamora Marroquín le expresó a Ulate durante uno de sus encuentros en agosto, de acuerdo con el relato del jurista.

El periodista, fundador y presidente del matutino El Periódico, fue detenido el pasado 29 de julio, solamente cinco días después de fuertes críticas al presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei.

Posteriormente, el 7 de agosto, Zamora Marroquín fue imputado por los delitos de lavado de dinero, tráfico de influencias y chantaje por decisión del juez Séptimo del Organismo Judicial guatemalteco, Fredy Orellana.

REFUTA LAS PRUEBAS

El caso en contra del comunicador está sustentado, de acuerdo a la Fiscalía, por el testimonio de Rónald García Navarijo, un exbanquero sindicado de corrupción en 2017.

La versión del exbanquero señala que el periodista supuestamente recibió alrededor de 38.000 dólares y no los quería ingresar de manera regular al sistema bancario, por lo que solicitó ayuda a García Navarijo.

El exbanquero afirmó además que el periodista lo habría chantajeado para que accediera a ayudarle a lavar el dinero.

De acuerdo con el Ministerio Público, el supuesto delito de lavado de dinero de Zamora Marroquín se cometió el 19 de julio de este año, 10 días antes de su captura.

Las principales pruebas que la Fiscalía expuso ante el juez Orellana en agosto fueron una serie de grabaciones de García Navarijo durante una reunión con Zamora.

"En ningún momento se escucha en los audios a José Rubén Zamora decir que ese dinero provenía de ilícitos y que necesitaba lavarlo", aseguró a Efe Ulate, quien cuestiona también la validez jurídica de las grabaciones por las condiciones bajo las que fueron obtenidas por el Ministerio Público.

El otro indicio exhibido por la Fiscalía en contra del presidente de El Periódico es un paquete de dinero con los 38.000 dólares en cuestión (300.000 quetzales en moneda local) que supuestamente Zamora Marroquín entregó a García Navarijo.

Ulate lamentó que dichos fajos de billetes hayan sido presentados en audiencia sin los precintos bancarios que estos poseían originalmente cuando estaban en posesión de Zamora Marroquín, y que a su criterio eran claves para comprobar que el dinero tiene un origen lícito.

"¿Qué pasó con esos precintos bancarios? ¿Quién se los quitó? ¿Se los quitó la misma Fiscalía? A la Fiscalía le hicimos una petición y nos indicó que para ellos los precintos bancarios no era una evidencia relevante para el caso", resaltó Ulate.

El abogado aseveró además que los precintos bancarios eran elementales para comprobar quién fue el empresario que le entregó ese dinero al periodista.

De igual forma, Ulate indicó que en el momento oportuno precisamente el empresario que entregó el dinero al periodista podría declarar a su favor y explicar que el monto fue entregado voluntariamente para ayudar a paliar los problemas financieros de El Periódico.

LA SALUD DEL PERIODISTA

Zamora Marroquín, quien cumplió 66 años en agosto pasado dentro de la cárcel, se encuentra estable de salud, aunque durante sus primeros días en prisión preventiva tuvo problemas de presión alta, explicó Ulate.

El periodista está aislado de comunicación con el equipo de trabajo de El Periódico para evitar cualquier interferencia a la investigación en su contra que está en proceso.

El comunicador está en la prisión dentro del cuartel militar Mariscal Zavala, en el noreste de la Ciudad de Guatemala, junto 200 presos de alto perfil, muchos de ellos denunciados en las páginas de El Periódico.

Ulate espera que en Guatemala no se caiga en un juego de venganzas judicialmente. "Confío que no sea así y que el señor José Ruben pueda acreditar ante jueces objetivos e imparciales que los elementos de prueba del MP no son suficientes ni siquiera para llevarlo a juicio", concluyó.

En diciembre, el juez Fredy Orellana decidirá si las pruebas presentadas por la Fiscalía son suficientes o no para enviar a juicio al periodista.

David Toro Escobar

(c) Agencia EFE