Grupos indígenas en Ecuador realizan ceremonia ancestral y le entregan "bastón de mando" a Lasso

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Por Tito Correa

TAMBOLOMA, Ecuador (Reuters) - Cientos de indígenas de Ecuador celebraron el miércoles una ceremonia tradicional en el páramo del país andino para reconocer el liderazgo del presidente Guillermo Lasso, un exbanquero que se ha comprometido a trabajar junto a los líderes de los pueblos originarios.

Lasso, de 65 años, fue recibido por las comunidades indígenas de la provincia andina de Tungurahua, en el centro del país, quienes le entregaron un palo de madera decorado conocido como "bastón de mando", y otros símbolos de jerarquía que incluye un látigo y un poncho rojo tradicional de las comunidades andinas.

Los líderes quichuas transfirieron "energías positivas" de la tierra y el agua al presidente en medio de ritos, música ancestral y danzas típicas. Lasso asumió el cargo el lunes por un periodo de cuatro años.

"El bastón de mando significa (...) entregar la amistad, la confianza y el compromiso entre los pueblos originarios y usted señor presidente", dijo Manuel Caizabanda, prefecto de Tungurahua, en medio de un intenso frío.

"No se olvide nunca de las lágrimas, los abrazos, las sonrisas, las palabras de fuerza y esperanza que entregaron a lo largo y ancho del país", añadió.

El movimiento indígena declinó el apoyo a Lasso en la segunda vuelta presidencial de abril. Pero su partido Pachakutik luego negoció una alianza con el movimiento político del presidente para ganar el liderazgo de la Legislatura.

Los indígenas llevaron a cabo ceremonias similares cuando los expresidentes Rafael Correa y Lenín Moreno tomaron posesión de sus cargos.

"El bastón de mando lo recibo con humildad, comprometido con todos ustedes para llevar a cabo y hacer realidad los sueños de prosperidad de un pueblo que quiere avanzar", dijo Lasso en la comunidad de Tamboloma, a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar. Ahí pronunció frases de su discurso en lengua quichua.

Lasso fue electo con la promesa de crear puestos de trabajo y reactivar la economía golpeada por la pandemia del coronavirus. También planea ayudar al desarrollo de las zonas rurales con financiamiento barato y semillas gratuitas para mejorar la calidad de la producción agrícola.

Pero el presidente tiene muchos desafíos para estimular el crecimiento económico dado las estrechas finanzas estatales y cautivar a los indígenas que se han opuesto a medidas de austeridad en los últimos años y a la explotación petrolera y minera, exportaciones clave para la nación sudamericana.

(Escrito por Alexandra Valencia. Editado por Rodrigo Charme)