Grupo bipartidista de senadores de EEUU presenta ambiciosa reforma migratoria

Un grupo bipartidista de ocho senadores alcanzó un acuerdo sobre un ambicioso proyecto de ley para refundar el sistema de inmigración en Estados Unidos, que incluye la legalización de más de 11 millones de indocumentados.

El proyecto, previsto para ingresar en la noche de este martes, fue negociado por más de dos meses por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos, y de ser aprobado supondría la reforma migratoria más importante en Estados Unidos desde la amnistía a indocumentados que concedió el presidente Ronald Reagan en 1986.

Los senadores proponen un estatuto de "inmigrante registrado provisional" (RPI) para los inmigrantes ilegales, al tiempo que refuerza las medidas de seguridad para evitar la ingreso de nuevos extranjeros.

El texto, resumido en un documento al cual tuvo acceso la AFP, elimina el sistema actual de visas por diversidad geográfica, limita la reagrupación familiar e implementa un nuevo modelo de inmigración en función de los intereses económicos del país, con cuotas de trabajadores por sectores.

El presidente Barack Obama, que ha hecho de la reforma una prioridad en su segundo mandato, saludó el proyecto, del cual dijo es "esencialmente consistente con los principios que yo he defendido repetidamente".

"Pido al Senado que actúe rápidamente para hacer avanzar este proyecto", dijo Obama, tras recibir en la Casa Blanca a dos de los senadores del llamado Grupo de los 8, el el demócrata Charles Schumer y el republicano John McCain.

Uno de los retos más importantes que deberá sortear el proyecto es la resistencia a una "aministía" a los indocumentados en sectores republicanos. Varios senadores criticaron el documento, cuya presentación oficial este martes fue cancelada en deferencia a las víctimas de los atentados de Boston.

Pero también hubo reacciones positivas. "El proyecto bipartidista es un comienzo firme para el debate migratorio de este año", dijo Ali Noorani, director del Foro Nacional de Inmigración.

"Este es un anuncio extraordinario, que debe ser bienvenido por todos los estadounidenses", dijo un grupo empresarial, ImmigrationWorks.

La creación del estatuto de "inmigrante registrado provisional" vendrá acompañado de un complejo abanico de medidas de seguridad en la frontera con México, incluida la ampliación de la barrera y la obligación para el gobierno federal de capturar al 90% de los indocumentados que intentan cruzar en las zonas de alto riesgo.

El Secretario de Seguridad Nacional (DHS por su sigla en inglés) deberá demostrar que las medidas de seguridad están funcionando.

Además, el gobierno se compromete a implementar "un sistema obligatorio de verificación de empleo", hasta ahora voluntario, para el que dan cinco años de plazo a los empresarios, y se crea una inédita tarjeta de trabajador extranjero con datos biométricos.

Una vez comprobados la seguridad y los controles dentro del país, los indocumentados que demuestren que estaban en el país antes del 31 de diciembre de 2011 podrán solicitar el RPI.

Tras diez años esos indocumentados con residencia provisional podrán optar a la "tarjeta verde" de residente definitivo. Tre

s años más tarde, pueden ser naturalizados.

Los jóvenes que llegaron al país de forma involuntaria, conocidos como "dreamers", podrán ser regularizados más rápido, en cinco años.

Los indocumentados que deseen la legalización no podrán tener historial delictivo, deberán pasar exámenes de civismo e inglés, pagar una multa y pagar impuestos.

El documento detalla luego la refundación del sistema de inmigración, y propone que 40% de las visas se destine a personas de alta cualificación.

Para ello se aumenta el número de visas HB-1, para graduados universitarios, de 65.000 a 110.000 anualmente.

Se crea también una visa "W" para trabajadores no especializados que empezaría con un mínimo de 20.000 trabajadores al año.

El proyecto será debatido en sendas audiencias el viernes y el lunes, y el Grupo de los 8 quiere que sea votado en junio, según adelantó Schumer. La Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, prepara aún su propio proyecto.

Un grupo bipartidista de ocho senadores alcanzó un acuerdo sobre un ambicioso proyecto de ley para refundar el sistema de inmigración en Estados Unidos, que incluye la legalización de más de 11 millones de indocumentados.

Un grupo bipartidista de ocho senadores alcanzó un acuerdo sobre un ambicioso proyecto de ley para refundar el sistema de inmigración en Estados Unidos, que incluye la legalización de más de 11 millones de indocumentados.

Un grupo bipartidista de ocho senadores alcanzó un acuerdo para refundar el sistema de inmigración en Estados Unidos y legalizar a más de 11 millones de indocumentados, pero en función de la seguridad fronteriza, según su proyecto obtenido por la AFP este lunes.

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