Gross demanda a empresa y gobierno de EEUU

WASHINGTON (AP) — Un estadounidense encarcelado en Cuba desde hace casi tres años demandó a su antigua empresa de Maryland y al gobierno de Estados Unidos, por considerar que no le entrenaron debidamente ni le informaron de los riesgos que corría al realizar tareas de desarrollo económico en la isla comunista.

Alan Gross y su esposa Judy presentaron su demanda el viernes en un tribunal federal de Washington. La demanda argumenta que la compañía de desarrollo económico en la que Gross trabajaba en Cuba y el gobierno estadounidense, con quien la empresa tenía contrato, no le ofrecieron a Gross "la educación y el entrenamiento necesario para minimizar el riesgo de salir perjudicado".

Gross, de 63 años, fue arrestado en diciembre de 2009 durante su quinta visita a Cuba. El viaje era parte de un proyecto para incrementar la capacidad para dar acceso a internet en el país, particularmente a la pequeña comunidad judía en la isla. Gross trabajaba en el proyecto como un subcontratista para Development Alternatives Inc., empresa de desarrollo económico con sede en Bethesda, Maryland.

La compañía, conocida como DAI, era un contratista para la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID, por sus siglas en inglés), un organismo del gobierno que ofrece asistencia económica y humanitaria en todo el mundo. La USAID ha sido criticada por Cuba porque busca promover un cambio democrático en la isla, y Cuba dice que sus programas son un intento velado de Washington para socavar a su gobierno.

La demanda esgrime que Gross expresó su preocupación por el proyecto en varias ocasiones pero fue presionado por DAI para "terminar el proyecto o encontrar a alguien que lo hiciera". Cuando el gobierno estadounidense supo de las preocupaciones de Gross, los funcionarios tampoco hicieron nada, dice la demanda.

DAI dijo el viernes en un comunicado que la compañía tenía "numerosos desacuerdos" con el contenido de la demanda. El comunicado no especificó esos desacuerdos, aunque dijo que la compañía confía en que "tendrá la oportunidad de contar su lado de la historia a su debido momento". La portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland dijo el viernes que no tenía conocimiento de la demanda y que no tenía comentarios por el momento.

La esposa de Gross, Judy, que ahora vive en Washington, ha dicho en previas ocasiones que su esposo siente que fue engañado por DAI. Judy Gross dijo en una entrevista con The Associated Press en 2011 que su esposo quería certeza de que lo que estaba hacienda era legal, pero la compañía se rehusó a contactar a los funcionarios cubanos y se rehusó a permitirle contactar a nadie.

El gobierno cubano tiene estrictos controles de acceso a internet en el país. Buena parte del acceso es vía llamada telefónica y es mediante una intranet de la isla, en lugar de conectarse con la red mundial. Según estadísticas del gobierno, apenas 2,9% de los habitantes de la isla tuvo contacto directo con acceso a internet el año pasado. La cifra real probablemente se encuentro entre 5% y 10% considerando la venta, bajo la mesa, de minutos de conexión vía telefónica.

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