Griesa impidió el pago a bonistas, pero no lo embargó

NUEVA YORK.- Entró en la sala de audiencias y se sentó con un inmenso tapiz detrás, 10 minutos más tarde del horario programado. El juez Thomas Griesa dejó hablar a los abogados de ambas partes y, al final, fue expeditivo y contundente: afirmó que el pago que ordenó la Argentina a sus bonistas es "ilegal" , por lo que le exigió al Banco de Nueva York, custodio de esos fondos, que se los devolviera al país. No iba a ordenar embargarlos.

Las estrictas medidas de seguridad para entrar en la sala de la Corte hicieron que los abogados de ambas partes también llegaran justo a tiempo para escuchar al magistrado, quien varias veces se quejó por haber tenido que interrumpir sus vacaciones para asistir a este encuentro, luego de que el Gobierno decidiera en forma unilateral hacer un pago a los bonistas que entraron en los canjes para salir del default.

Por esta razón, el juez no ahorró ninguna expresión y hasta dijo que ese pago era una "explosión", frente al pedido que les había hecho a ambas partes de negociar ante el mediador que nombró, Daniel Pollack, para llevarle luego una resolución.

Mientras que a los abogados de los demandantes Griesa los dejó explayarse en forma abundante, tanto al del fondo NML como al de Aurelius, al representante argentino del estudio Cleary, Carmine Boccuzzi, apenas le permitió un par de oraciones antes de interrumpirlo. "Este pago no puede hacerse y todo lo que se haga en ese sentido estará en desacato con esta Corte", indicó el juez, que intentó no alargar demasiado la audiencia.

"Cualquier intento de pagarles a los bonistas reestructurados sin pagarles a los demandantes es ilegal", advirtió el juez, quien les pidió a los abogados que hablaban que le detallaran las últimas novedades "porque, al estar de vacaciones, no estoy al tanto de todo lo que pasa".

Boccuzzi intentó decirle que la decisión de la Argentina no violaba la orden de Griesa de hacer un pago prorrata entre los reestructurados y los holdouts, pero evidentemente no convenció al juez. Esta vez no hubo, como se comentó de otras audiencias, un tono agresivo por parte del magistrado, pero sí frases contundentes.

Al respecto, cuando el representante legal del Bank of New York -agente de pago de los bonos argentinos- le preguntó qué debía hacer con la plata que le transfirió el Gobierno a través del Banco Central para pagarles a los bonistas, Griesa le respondió: "Simplemente tiene que devolvérsela". El abogado le explicó que le transfirieron US$ 539 millones, una parte en euros y la otra en dólares, para que luego ellos la pasen a los custodios de los bonistas y éstos finalmente puedan cobrar pasado mañana. Pero el representante del BONY fue claro en el sentido en que acatarían la orden de Griesa de no ayudar a la Argentina a evadir la orden judicial que fue confirmada por la Corte Suprema de Estados Unidos la semana pasada, por lo que habrá que ver qué ocurre con esos fondos girados por el Gobierno.

Previamente, Roger Cohen por NML le contó al juez sobre el pago que había realizado la Argentina y le dijo que si bien los abogados de Cleary "varias veces habían dicho que no violarían el pari passu, fue eso lo que hicieron".

Cada vez que se hacía un comentario sobre algo que la Argentina dijo, Griesa pedía que le mostraran la copia escrita, la audiencia se detenía por algunos minutos y luego continuaba. Entre los asistentes estaba el manager general de NML, Jay Newman, y personal del consulado argentino.

Además, Cohen mencionó enfáticamente la advertencia que anteayer hizo el ministro Axel Kicillof de que promovería demandas contra el juez ante foros internacionales, un elemento que no pareció importarle demasiado al veterano magistrado.

A negociar

Ante una sala repleta, con 80 personas en el público sentadas escuchando, Griesa le dio la palabra a Boccuzzi nuevamente, quien dijo que la República quería tener una vía de diálogo, pero que lo apremiaba un posible default el lunes por el pago de los Discount. Entonces, una vez más, Griesa lo interrumpió para reprenderlo: "Todos sabían que la negociación con el Special Master Daniel Pollack no podía durar sólo un par de días. Lo que se necesita es que vuelvan a esa mesa de negociación ya y alcancen un acuerdo", dijo mientras golpeaba el escritorio con su mano.

"El pago es una disrupción de la orden", insistió, y cuando Boccuzzi le dijo que si el Gobierno no pagaba pasado mañana sus funcionarios serían perseguidos judicialmente por los bonistas que debían cobrar, Griesa le retrucó que "es algo que deberían haber resuelto con Pollack; hay maneras de respetar el derecho de las partes, pero no con acciones explosivas como la que acaba de tomar el país".

Enseguida elogió la calidad de los abogados de la Argentina y aclaró que no pretendía que el país entrara en default, sino que negociara.

De inmediato, se presentó el abogado que representaba a los bonistas con títulos en euros bajo ley inglesa para decirle al juez que no estaba bajo su jurisdicción entrometerse con ese pago, porque se haría fuera de EE.UU., ante lo cual el magistrado le preguntó:

-¿Pero quién hace ese pago?

-La Argentina -le respondió el letrado.

-Ése es el punto crucial: si lo hace la Argentina no se puede hacer, aunque sea vía Luxemburgo, Dinamarca o donde sea -concluyó.

Luego, hubo un par de breves intervenciones más y, apurado, Griesa dio por cerrada la audiencia, que se desarrolló en el piso 26 del edificio de la calle Pearl al 500.

Los abogados argentinos salieron con expresión de preocupación y los litigantes satisfechos, aunque sabiendo que ésta fue apenas una batalla entre las que se avecinan antes de llegar eventualmente a un acuerdo a fines de julio, cuando efectivamente la Argentina entraría en default si no paga el Discount.

Del editor: cómo sigue. Kicillof dejó a Griesa la decisión de embargar o no el pago a los bonistas reestructurados y empujar al país al default. El juez no lo hizo e instó a negociar.