Con Greta como estandarte, miles de jóvenes presionaron para que la cumbre climática dé resultados

Laura Ventura

MADRID.- Tres semanas a bordo de una pequeña embarcación para cruzar el Atlántico. Diez horas en un viejo tren para unir Lisboa y Madrid. La ruta que elige Greta Thunberg no es la más rápida, sino la menos contaminante. Hoy debía recorrer 5 kilómetros sobre tierra firme. Ni las mareas ni las montañas pudieron detener su cruzada, pero la fama y la atracción que genera esta adolescente impidió que continuara con la marcha que tenía a la activista sueca como proa.

Ayer por la mañana, poco después de llegar a la capital española escribía un irónico tuit sobre su accidentado arribo a causa del fervor que despierta: "De modo exitoso logré escabullirme en Madrid. No creo que nadie me haya visto... de todos modos es genial estar en España".

Por cuestiones de seguridad, los organizadores de este acto que se celebró en el marco de la Cumbre de Cambio Climático (COP25, por sus siglas en inglés, Conference of Parties), le pidieron a Thunberg que abandonara la manifestación y partiera directo al escenario de este evento, donde ofició como oradora principal junto al actor Javier Bardem.

"El cambio vendrá de las personas que demandan acción", expresó Thunberg ante medio millón de personas, según estimaciones de la plataforma ambientalista Nuevo Modelo Energético. "Apenas queda tiempo", destacó Bardem y exigió cambiar el modelo energético, de transporte y de alimentación de la civilización.

"¿Cómo se atreven" [How Dare You!], decía el gigantesco cartel que colgaba sobre el puente Eduardo Dato, que atraviesa la avenida de la Castellana, en alusión a la famosa frase que pronunció Thunberg en un encendido discurso en las Naciones Unidas.

"Un modelo de desarrollo capitalista y depredador basado en un crecimiento económico infinito es incompatible con los límites planetarios" es el responsable de esta crisis ecológica según el manifiesto llamado "El mundo despertó ante la emergencia climática".

Las banderas de Chile flameaban a lo largo del Paseo de la Castellana junto con otras de color verde. A la demanda ecológica se sumaron reclamos políticos de manifestantes que exigían la renuncia de Sebastián Piñera. El nombre del mandatario se mencionó en las calles, y también sobre el escenario, en el manifiesto. En él se lo criticó por cancelar la celebración de la COP25 en Chile, una medida que ignoró "los movimientos sociales chilenos y del resto de América Latina y su trabajo previo de meses".

A su vez, el manifiesto exigió el cese de la violación de los Derechos Humanos en Chile: "La represión contra el pueblo chileno por parte de su gobierno es un ataque a la democracia y a la lucha por la justicia social y ambiental". En la conferencia de prensa previa a la marcha se le consultó a Thunberg cómo había tomado la noticia sobre cancelación de la cumbre en Chile. "Había seguido los acontecimiento recientes del país. Me preocupaba mucho ver lo que estaba ocurriendo. Mis sentimientos estaban con las personas de Chile y siguen estando ahí. Espero que la situación mejore".

Jair Bolsonaro también fue criticado en el manifiesto por haber renunciado a que Brasil presidiera la COP25, así como por sus "políticas anticlimáticas que han llevado a la mayor deforestación de la selva amazónica en los últimos años".

"Algunas personas quieren mantener el statu quo y les da miedo lo que los jóvenes piden. Están desesperadas por intentar silenciarnos. Hemos conseguido mucho. Hemos concientizado a la opinión pública y esto es un paso importante en la dirección correcta. Sin embargo, falta mucho por hacer. Las emisiones de carbono no se están reduciendo, sino que están creciendo, como ha ocurrido en el último año, en un 6%. Es por eso que también, si lo vemos desde otra perspectiva, no hemos conseguido nada y, por eso, debemos seguir luchando", decía Thunberg en la conferencia de prensa poco antes de salir rumbo a la marcha.

Thunberg es la cara más reconocida del movimiento global Fridays for Future, Durante la conferencia de prensa celebrada antes de la manifestación pidió en reiteradas ocasiones que también se consultase a otros jóvenes de la misma organización sentados a su lado. Thunberg permanecerá esta semana en Madrid junto con su familia, hospedados en una casa en un barrio obrero, Tetuán. Intentará dar a conocer la próxima cumbre que se celebrará en noviembre de 2020 en el Reino Unido, así como lograr el compromiso de los líderes del mundo con los compromisos de la Cumbre de París.