Greenpeace emprende acciones legales contra la etiqueta "verde" de la UE para el gas y la energía nuclear

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FOTO DE ARCHIVO: Las banderas de la Unión Europea ondean frente a la sede de la Comisión de la UE en Bruselas

Por Kate Abnett

BRUSELAS, 19 sep (Reuters) - Greenpeace y otros defensores del medio ambiente han emprendido acciones legales contra la Comisión Europea por su decisión de incluir el gas natural y la energía nuclear en la lista de inversiones "verdes" de la UE.

Sostienen que la Unión Europea ha violado sus propias leyes sobre el clima al hacerlo, señalando las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las centrales eléctricas de gas, y dicen que la medida corre el riesgo de desviar las inversiones hacia los combustibles fósiles en lugar de las energías renovables.

Greenpeace dijo que había solicitado una revisión interna de la decisión de la Comisión de etiquetar el gas y la energía nuclear como verdes. Otros cuatro grupos ecologistas —WWF, Amigos de la Tierra Alemania, Transport & Environment y ClientEarth— se centraron en el gas.

La Comisión dijo que respondería a las solicitudes a su debido tiempo.

El tema central es la "taxonomía" de la Unión Europea, un reglamento que define qué inversiones pueden etiquetarse como respetuosas con el clima y que está diseñado para orientar a los inversores hacia proyectos verdes que ayuden a cumplir los objetivos de reducción de emisiones del bloque.

La Comisión tiene hasta febrero para responder. Si la Comisión no retira la normativa, los grupos afirman que recurrirán al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

"El gas es una de las principales causas del caos climático y económico, mientras que el problema de los residuos radiactivos nucleares aún no tiene solución y el riesgo de accidentes nucleares es demasiado importante como para ignorarlo", declaró Ariadna Rodrigo, activista de Greenpeace.

La Comisión había excluido las centrales de gas de su propuesta original de taxonomía, pero las añadió más tarde, en medio de un intenso debate político entre los países de la UE, que discrepan sobre si el combustible merece una etiqueta "verde".

Bruselas dijo que había añadido "condiciones estrictas" a las normas finales para las plantas de gas, incluyendo un límite de emisiones y el requisito de cambiar a gases bajos en carbono para 2035.

Los representantes de cinco grupos sin ánimo de lucro renunciaron la semana pasada a su función de asesorar a la Comisión sobre la taxonomía, apuntando a la gestión de la UE de las normas sobre el gas y la energía nuclear.

Por otra parte, Luxemburgo y Austria, que se oponen a la energía nuclear y han advertido contra el etiquetado del gas como ecológico, están preparando un recurso legal contra las normas de la UE.

(Información de Kate Abnett; edición de Susan Fenton; traducido por Tomás Cobos)