Granjeros se hacen de oro con las retransmisiones en vivo de su vida

Liu Jinyin fue uno de los primeros agricultores chinos que inició a transmitir en vivo su vida cotidiana como campesino en una zona rural del suroeste de China. Alimentando pollos, pescando, cocinando y trabajando en los campos de arroz atrajo una gran cantidad de seguidores que veían interesante su vida modesta y un modelo a seguir, lejos de la vanidad y los filtros de los influencers que dominan las redes sociales.

En los primeros seis meses de streaming Liu obtuvo más de 80.000 yuanes (unos 12.000 dólares) en donaciones de sus seguidores, comparado con los 4.000 yuanes mensuales que hacía como trabajador migrante en el pasado, pero decidió regresar y ahora es el único joven en su aldea de 160 personas en Luzhou, en la provincia de Sichuan.

Un hombre hace un video del granjero chino Ma Gongzuo probando la miel de su apiario en la provincia de Zhejiang. Desde que transmite videos ha mejorado su calidad de vida y ahora conduce un BMW. Foto Getty Images

Empezó a hacer pequeños videos de la vida diaria con su teléfono móvil a modo de diversión mientras trabajaba en una fábrica de ventanas. Luego regreso a su pueblo y comenzó las transmisiones en vivo en febrero de 2017 con cinco espectadores, los cuales han aumentado considerablemente desde entonces.

Su rutina actual empieza a las 6 de la mañana para transmitir por Internet sus actividades diarias a pesar de que no cuenta con el apoyo de sus padres, que han amenazado con romper su teléfono inteligente o internarlo en un hospital para enfermos mentales.

A su padre le resulta difícil aceptar la forma en que obtiene ganancias su hijo y lo critica constantemente por “ignorar sus obligaciones” de labranza, mientras su madre esta bastante preocupada de que su hijo pueda tener algún problema mental, según dijeron al Diario Económico de Chengdu (en mandarín).

Liu le dijo a ese medio que alguna vez pensó mudarse a una gran ciudad como Pekín o Shanghai, pero fue el único de los jóvenes que decidió quedarse en su pueblo.

Sus seguidores dicen que ven las transmisiones en directo de Liu porque las encuentran honestas y propias de una vida modesta y sin rastros de falsa vanidad de otras estrellas que inundan las redes sociales chinas.

“La primera vez que vi sus transmisión en línea, hablando de su vida en su cocina, me conmovió profundamente”, aseguró uno de los espectadores. Otro comentó que sin conocerlo personalmente lo trata como un “amigo, es honesto y nunca pide dinero”.

El auge de “Cunbo” en China

El interés por la vida de estas personas humildes ha crecido tanto a nivel local e internacional que llevó a que se acuñara una nueva palabra en chino para referirse a ellos: “Cunbo”, es decir, transmisión en vivo rural.

Este nuevo tipo de streaming desde zonas del campo está de moda y varios granjeros han capitalizado el interés de los internautas para mostrar su día a día y hacer dinero, bien sea a través de las compañías de transmisión en vivo por internet o promocionando sus productos, algo muy común en las plataformas de comercio electrónico y redes sociales de China.

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Las familias de las zonas rurales de China han encontrado una fuente de ingresos mostrando sus vidas modestas en el campo a través de transmisiones en vivo por Internet. Foto: Getty Images

Alibaba, el gigante del comercio electrónico en China, dio un enfoque especial a los vendedores rurales desde el segundo trimestre de 2019, destacando las transmisiones en vivo de los vendedores del campo y además contrató a los granjeros más influyentes de las plataformas de internet para fortalecer la línea de productos agrícolas.

Uno de los reconocidos agricultores chinos contratados fue Huang Wensheng, un productor de té de las montañas de Lichuan, en la provincia china de Hunan. En Internet usa el sobrenombre “Tío campesino” y vende su producto a través de su canal, en el que muestra a los seguidores su trabajo, cuenta historias de su vida y canta canciones de su pueblo.

Además, ofrece consejos gracias a su experiencia de vida y le dice a las generaciones jóvenes que “es importante trabajar duro; no necesariamente tanto como para cambiar el mundo sino para asegurarse de que el mundo actual no te cambie a ti”. De tres a cinco sesiones en vivo por semana le permiten al tío Huang tener hasta 20 millones de espectadores por mes y sus ingresos se han elevado hasta los 10.000 yuanes (1.300 dólares) por semana.

Varios agricultores en su aldea también están usando ahora las transmisiones en vivo para promocionar sus productos y mejorar sus ingresos.

Campesinos influentes

El streaming desde áreas rurales es significativamente diferente de los influencers urbanos que venden maquillaje de marca, ropa y otros artículos de moda “imprescindibles”. Su aspecto por lo general es poco pulido, sus atuendos son poco glamorosos y los fondos elegantes se cambian por cocinas humildes y paisajes del campo.

Un caso particular es el de Li Ziqi, convertida en una celebridad a nivel internacional con 60 millones de seguidores en las plataformas Weibo y Youtube, que en sus videos realiza el trabajo de un granjero con mucha gracia y destreza.

En un video recoge flores subida en un caballo y vistiendo una capa roja, evocando la imagen de Caperucita Roja, y en otro construye unas sillas de bambú usando técnicas tradicionales chinas. Todos los videos son de calidad cinematográfica, pero lo que más impresiona a los espectadores es su conocimiento de la comida, la naturaleza y la cultura de China.

En sus transmisiones en vivo habla muy poco y sólo lo hace en el dialecto local de su provincia natal, sichuanes.

“En la sociedad actual, muchas personas se sienten estresadas. Entonces, cuando miran mis videos al final de un día muy ocupado quiero que ellos se relajen y experimenten algo agradable, que les quite un poco su ansiedad y estrés”, aseguró en una entrevista con el diario South China Morning Post.

A diferencia de la gran mayoría de transmisiones rurales en vivo, los videos de Li están muy bien realizados, editados y con filtros, por eso varios espectadores le preguntan constantemente si es real lo que ella representa a través de la cámara.

Su respuesta es: “Solo estoy filmando mi vida. O más bien, solo estoy filmando la vida que yo quiero”.

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