Grabación de niños migrantes causa angustia en EEUU

Por NOMAAN MERCHANT y ANITA SNOW
Un centro de acoplo de inmigrantes en McAllen, Texas, el 17 de junio del 2018. Esta foto fue suministrada por el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. (Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Sector Río Grande Valley, vía AP)

BROWNSVILLE, Texas, EE.UU. (AP) — La grabación de niños migrantes llorando y pidiendo a sus padres en un centro de detención en la frontera ha causado angustia en Estados Unidos, intensificando la controversia sobre la política del gobierno actual de separar a padres e hijos.

“¡Papá! ¡Papá!” dice un niño en la grabación que fue obtenida inicialmente por ProPublica y suministrada a The Associated Press.

Jennifer Harbury, una abogada experta en derechos humanos, dijo que recibió la grabación, realizada la semana pasada, de una fuente dentro de la instalación. No dio detalles del lugar preciso en que se realizó la grabación.

La secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen dijo que no había escuchado el audio pero afirmó que los niños en los centros de detención reciben buen trato. Insistió en que el gobierno tiene altos estándares para centros de detención y que los niños son bien atendidos, y declaró que es responsabilidad del Congreso cambiar las leyes para que no haya separaciones familiares.

El audio surge en momentos en que políticos y activistas están acudiendo a la frontera para visitar los centros detención y así incrementar la presión sobre el gobierno de Donald Trump.

Trump, por su parte, iba el martes rumbo al Congreso para analizar la crisis con los legisladores republicanos.

Entretanto las repercusiones políticas se hacían sentir. La Iglesia Mormona se declaró “profundamente consternada” por las separaciones familiares y exhortó a los líderes políticos a encontrar una solución. El gobernador de Massachusetts Charlie Baker, republicano, revocó su decisión de enviar un helicóptero de la Guardia Nacional a la frontera para una misión de asistencia, denunciando la política “cruel e inhumana” del gobierno.

En la frontera el lunes, unas 80 personas acudieron a un juzgado y se declararon culpables de haber ingresado ilegalmente a Estados Unidos. Muchas de ellas le preguntaron al juez: “¿Qué va a pasar con mi hija?” o “¿Dónde está mi hijo?”.

Los abogados en el juzgado dijeron que entre los inmigrantes había poco más de una veintena de menores de edad, y que el juez le dijo a los asistentes que no sabía cuál sería el destino de los pequeños.

Varias delegaciones de congresistas inspeccionaron un cercano centro de acoplo de inmigrantes en Brownsville, Texas, donde cientos de niños están recluidos.

Ben Ray Lujan, representante demócrata por Nuevo México, dijo que el lugar era antes un hospital, ahora convertido en centro habitacional para niños, dividido en sectores por edad. En un salón había sillas altas para bebés donde se veía a dos bebés varones jugando.

Otro grupo de congresistas visitó un centro de retención de migrantes en McAllen, Texas, donde cientos de niños están confinados en celdas circunscritas con cercas metálicas. En una celda había 20 jóvenes.

Más de 1.000 personas estaban dentro de la instalación enorme y penumbrosa, dividida en sectores para adultos, niños sin acompañantes, y madres y padres con sus hijos.

La líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, visitó un centro de acoplo de migrantes en San Diego junto con el representante Juan Vargas y otros parlamentarios de su partido.

La separación de familias, dijo Pelosi, “es un tema desgarrador, bárbaro que puede ser resuelto en un instante por el presidente de Estados Unidos que puede revocar esta medida”.

"Es algo que contradice la consciencia de este país, es algo que debe cambiar y debe cambiar inmediatamente", dijo la legisladora en conferencia de prensa en el aeropuerto.

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Snow reportó desde Phoenix. Los corresponsales de The Associated Press Elliot Spagat en San Diego y Steve LeBlanc en Boston contribuyeron a esta nota.