Google toma medidas para evitar publicidad junto a contenido inapropiado

El logotipo de Google, en la sede central de la compañía el 1 de septiembre de 2015 en Mountain View (California), al oeste de EEUU (Getty/AFP/Archivos | Justin Sullivan)

El gigante de internet Google anunció este martes medidas para que la publicidad de sus clientes no aparezca al lado de contenidos racistas, homófobos o extremistas, en respuesta a denuncias de empresas y del Gobierno británico.

"Sabemos que los anunciantes no quieren ver sus anuncios junto a un contenido que no se ajusta a sus valores. Por eso a partir de hay adoptaremos una posición más dura sobre el contenido de odio, ofensivo y despectivo", dijo el director comercial de Google en el blog de la compañía.

El Gobierno británico, los fabricantes automovilísticos Volkswagen, Toyota, y Nissan, los bancos RBS, HSBC y Lloyds, la BBC ?la corporación británica de medios públicos?, las cadenas de comida rápida McDonald's y Domino's Pizza, entre otros, habían retirado su publicidad de Google como consecuencia de este asunto.

Schindler admitió que las empresas formulan sus directrices sobre dónde y cuándo quieren que aparezcan sus anuncios, y dijo que la empresa les dará más control.

"En los próximos días y meses, introduciremos nuevas herramientas para que los anunciantes controlen de manera más consistente y fácilmente donde aparecen sus anuncios en YouTube e internet", escribió Schindler.

En el caso de YouTube, por ejemplo, la publicidad contratada aparece junto a los vídeos y una parte del dinero va a los autores de esos vídeos, entre los que hay de todo tipo, incluidos grupos extremistas.

El anuncio se produce al día siguiente de que un alto directivo de la empresa informática estadounidense pidieras disculpas.

"Me gustaría pedir disculpas a los socios y los anunciantes que hayan podido resultar afectados porque sus anuncios aparecieron al lado de contenido polémico", dijo Matt Brittin, presidente de la división de Europa, Medio Oriente y África.

Al anunciar que retiraba sus anuncios, el Gobierno británico dijo que era "totalmente inaceptable que la publicidad pagada por el contribuyente aparezca junto a contenidos inapropiados, y este mensaje se le transmitió muy claramente a Google".