Golpistas malienses nombran al líder de oposición civil como primer ministro

Bamako, 7 jun (EFE).- El coronel golpista maliense Assimi Goita, que protagonizó la asonada del pasado 24 de mayo, asumió hoy oficialmente su cargo, prometió respetar los plazos de transición a la democracia y nombró a un civil como primer ministro.

El nombramiento de Choguel Kokala Maiga, hasta ahora líder de la oposición civil, como jefe del nuevo Gobierno transitorio, fue anunciado pocas horas después de la investidura de Goita, en un decreto leído por el secretario general interino de la presidencia de la República, Badra Alou Coulibaly, en el canal oficial maliense ORTM1.

Choguel Maiga, presidente del comité estratégico de la oposición maliense agrupada en el movimiento M5-RFP e ingeniero de telecomunicaciones, será encargado de la formación de un Gobierno transitorio, que según los observadores se anunciará en las próximas horas o días.

El nombre de Choguel Maiga ya circulaba en Bamako los pasados días, después de que Goita anunciara, tras los diferentes encuentros que tuvo con representantes de la sociedad civil y actores políticos- que el puesto de primer ministro lo ocupará el líder del M5-RFP.

El juramento de Assimi Goita como "Presidente de la Transición" era hoy esperado en el país en un ambiente de calma y con la atención puesta en sus primeras palabras en público tras el golpe del pasado 24 de mayo.

En primer lugar, Goita prometió que respetará el período transitorio de 18 meses que había sido decidido en agosto pasado, fecha del anterior golpe militar que también encabezó él mismo.

Vestido con uniforme militar, el coronel prestó juramento en una ceremonia organizada en el Centro Internacional de Conferencias de Bamako, en la que estaban presentes miembros de delegaciones diplomáticas en el país, una presencia interpretada como una forma de la comunidad internacional de tomar nota de los compromisos del nuevo presidente transitorio.

"La nueva situación nos permite poner el proceso de transición en la dirección deseada por el pueblo. Los retos son inmensos, pero las expectativas legítimas del pueblo son también grandes", señaló Goita, quien se comprometió a organizar elecciones "creíbles y transparentes".

El presidente golpista juró garantizar y proteger la unidad y la integridad nacional de Mali, reforzar la buena gobernanza en el país, luchar contra la corrupción, reducir los gastos del Estado y superar las divergencias internas.

Al mismo tiempo, se comprometió con respetar los compromisos internacionales del país y los dispositivos del acuerdo de paz intermaliense firmado en Argel en 2015.

El coronel Goita , de 37 años, fue formado en el Pritaneo Militar de Kati (a 15 kilómetros de la capital), y entre 2002 y 2008 fue destinado en Gao y Kidal -extensas zonas norteñas del país que actualmente escapan al control del Gobierno central y donde operan grupos yihadistas- y en 2018 encabezó un batallón autónomo de fuerzas especiales, basado en Mopti (centro).

Goita se convirtió en el hombre fuerte del país tras protagonizar en agosto pasado un primer golpe de Estado contra el presidente Ibrahim Boubacar Keita, y el 24 de mayo volvió a dirigir otra asonada tras la detención del presidente transitorio, Bah Ndaw, y de su primer ministro, Moctar Ouané, que fueron posteriormente liberados tras haber presentado una dimisión forzada.

Más tarde, el 29 de mayo, la Corte Constitucional refrendó a Goita como jefe de Estado transitorio.

La comunidad internacional condenó entonces la asonada, lo que se tradujo en la suspensión de Mali como miembro de la Unión Africana y de la Comunidad de Estados de África del Oeste (CEDEAO), pero ni la una ni la otra llegaron al extremo de aplicar sanciones económicas o comerciales contra el país.

Por su parte, Francia anunció que suspenderá provisionalmente las operaciones militares con las Fuerzas Armadas de Mali para presionar a la junta en el poder tras el golpe de Estado, al tiempo que pidió que responda rápidamente a los requerimientos de la comunidad internacional.

Idrissa Diakité

(c) Agencia EFE