Golpe a la guerrilla paraguaya alivia a Abdo Benítez tras secuestro de Denis

Agencia EFE
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Asunción, 22 nov (EFE).- La muerte de tres miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en un enfrentamiento este fin de semana con la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), recupera, al menos en imagen, al Gobierno de Mario Abdo Benítez del "golpe" que supuso para su Administración el secuestro del exvicepresidente Óscar Denis, perpetrado por esa guerrilla a comienzos de septiembre.

La "Operación Tormenta" no solo abatió a tres integrantes del EPP, Lucio Silva, Esteban Marín y Rodrigo Argüello, sino que, además, dos de ellos, Marín y Argüello, habían participado en el secuestro de Denis y de un trabajador indígena de su estancia, este último ya en libertad.

Abdo Benítez reconoció a mediados de octubre, durante una visita al norte del país, zona de influencia del EPP, que el secuestro de Denis, el primero bajo su gestión, golpeaba "muchísimo" a su Gobierno.

Sin embargo, ese no fue el único revés que vivió el Ejecutivo paraguayo, ya que una semana antes del secuestro de Denis el resultado de otro operativo de la FTC contra el EPP puso en aprietos al mandatario.

Abdo Benítez publicó entonces en sus redes sociales que "un operativo exitoso" contra el EPP había dejado a dos de sus integrantes muertos, mensaje que acompañó con una foto suya desde el lugar donde ocurrió el enfrentamiento.

Las primeras informaciones apuntaban a que uno de los integrantes fallecidos era Magna Meza, alias Lety, considerada una de las cabecillas del EPP, pero poco después las autopsias confirmaron que las uertas eran dos niñas, supuestas hijas de algunos de los componentes del grupo.

La euforia inicial se disipó entre las protestas y la indignación de una parte de la ciudadanía y la oposición que recordaban que "eran niñas", frente al discurso del Gobierno, que insistía en que, a pesar de su edad, también formaban parte del EPP.

A eso se sumó una petición de Argentina al Gobierno paraguayo, al que exigió que aclarara las circunstancias en las que se produjo la muerte de las dos menores, ya que ambas contaban con ciudadanía argentina.

Esta vez, el Gobierno paraguayo ha sido más cauto a la hora de comunicar el resultado del operativo y, antes de entrar en valoraciones tuiteras, Abdo Benítez se limitó a informar que la FTC había reportado "tres abatidos pertenecientes al grupo criminal del Norte tras enfrentamiento".

Al igual que en septiembre, el mandatario se trasladó hasta el norte del país y visitó el lugar donde se produjo el intercambio de fuego, pero no hubo ninguna comunicación más desde el Gobierno.

Ni siquiera el ministro del Interior, Euclides Acevedo, ni el de Defensa, Bernardino Soto, se pronunciaron al respecto en la conferencia de prensa organizada la tarde del sábado desde las instalaciones del Comando de Operaciones de Defensa Interna-Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).

Los únicos que entraron en valoraciones fueron el fiscal Federico Delfino, para quien la "Operación Tormenta" fue "muy importante" por el resultado obtenido, y el jefe de Antisecuestro de la Policía Nacional, el comisario Nimio Cardozo, quien recordó que desde 2014 no se había podido tener "un encuentro con una columna tan importante" como este.

CUESTIONADO PRESUPUESTO PARA LA FTC

Al margen del logro puntual que consigue el Gobierno con este operativo, la existencia de la FTC y la asignación presupuestaria que recibe cada año son objeto de cuestionamientos por parte de una sociedad que no ve resultados acordes a la inversión.

Para 2021, el Presupuesto General de la Nación contempla un monto de 67.641 millones de guaraníes (cerca de 9,6 millones de dólares), ligeramente inferior a los 68.966 millones de guaraníes (unos 9,8 millones de dólares) asignados este 2020.

Durante su informe de gestión al Congreso, el pasado 1 de julio, Abdo Benítez defendió la existencia de la FTC, un grupo mixto de policías y militares creado en 2013 para combatir al EPP.

El presidente dijo en su intervención de este año que la prioridad del Gobierno es "desarticular las estructuras criminales" y destacó el trabajo de la FTC, que "amplió el rol en el norte del país" y ahora cumple también funciones de combate al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.

A LA ESPERA DE UNA CUMBRE DE PODERES

El secuestro de Óscar Denis por parte del EPP supuso el primer secuestro de un político por parte del grupo y también el primero bajo el Gobierno de Abdo Benítez.

No obstante, el exvicepresidente no es el único secuestrado en estos momentos por el EPP, ya que también siguen desaparecidos el policía Edelio Morínigo, secuestrado en 2014, y el ganadero Félix Urbieta, en 2016.

La semana pasada, los familiares de los tres secuestrados pidieron una cumbre de los tres poderes del Estado para diseñar una política de seguridad que garantice su liberación e impida que se den casos similares en el futuro.

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