"Gobiernos deben ser resilientes ante crisis”

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OAXACA, Oax., noviembre 15 (EL UNIVERSAL).- "La política debe entenderse como un instrumento para construir, no para destruir; para generar acuerdos, no para denostar. En política se tiene que tener oficio, y debes elegir", así define el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, su relación con el gobierno federal, misma que ha permitido que pese a los recortes presupuestales de unos 27 mil millones de pesos, fruto de la austeridad, los proyectos que impulsan ambas administraciones no se detengan.

En un escenario en el que un grupo de gobernadores mantiene una confrontación directa con el presidente Andrés Manuel López Obrador y amenaza con abandonar el pacto fiscal, el mandatario priista asegura que pertenecer a fuerzas políticas distintas no es pretexto para anteponer otros intereses a la emergencia que atraviesa el país, y señala que la decisión es clara: la prioridad debe ser salvar vidas.

En entrevista con EL UNIVERSAL, de cara a su Cuarto Informe de Gobierno, Murat señala que no es el único gobernador que piensa así y adelanta que poco a poco quienes piensan como él encontrarán el momento para externar este mensaje de unidad.

¿Qué cambios trajo la pandemia a su plan de gobierno en este cuarto año?

—Siempre he trabajado en dos pistas, por un lado, un plan que tiene que ser inamovible, a corto, mediano y largo plazo, que cimenté desde mi campaña y es un compromiso que hice con los oaxaqueños.

No veíamos una pandemia, pero mi gobierno ha pasado por dos temblores, uno, el más fuerte que ha vivido el país en la vida moderna; dos huracanes y una sequía, y no por eso hemos dejado de implementar el plan que cimentamos.

Las coyunturas se dan todos los días y los gobiernos deben tener la resiliencia y la flexibilidad para enfrentarlos de manera exitosa (...) este año la prioridad fue la pandemia, salvar vidas, y esto se cimentó en dos puntos: por un lado, la ampliación de la red hospitalaria y la adquisición del equipo de protección necesario, y por el otro, la reactivación económica.

Oaxaca está tres puntos abajo del índice de letalidad nacional y nunca hemos bajado de 50% de camas disponibles, aun en el momento más álgido.

Pese a ello, Oaxaca crece 3% por cuarto año, que es importante porque dependiendo a quien escuchas, la economía decreció entre 10% y 18%.

Pese a la emergencia, aun así hemos podido implementar la mayoría de proyectos que prometí y de los 600, hemos cumplido más de 400; hemos hecho más de 8 mil obras por más de 11 mil millones de pesos y en todos los municipios por primera vez se va a documentar una obra por parte de un gobernador, sólo me hacen falta 15.

¿Qué significa esto ante un escenario en el que un grupo de gobernadores se opone a los recortes?

—Significa que en política debes tener oficio y elegir. Yo como gobernador he marcado una posición en la que entendemos la política como un instrumento para construir y por supuesto, en el que entendamos que aun siendo de fuerzas políticas diferentes, la prioridad son los oaxaqueños.

Mis prioridades han sido claras: coordinarnos en salud para salvar vidas, y la parte de infraestructura y financiamiento para reactivar la economía, pero también para llevar a cabo los proyectos de fondo que Oaxaca necesita.

Tomamos decisiones de manera correcta, como el plan de financiamiento. Nosotros desde el año pasado vimos que podría haber necesidades porque detectamos deterioro en los indicadores económicos del país y pudimos cerrar un paquete que hoy hubiera sido imposible, y le está rindiendo frutos al estado por más de 4 mil millones.

¿Resistirá el turismo el coronavirus?

—En Oaxaca seguimos estando de moda en el ánimo nacional e internacional. Así lo reflejan los últimos indicadores del pasado Día de Muertos, donde pudimos ver una recuperación importante y se superó 60% de ocupación hotelera. Seguimos logrando reconocimientos internacionales, como el World Travel Awards, y las aerolíneas siguen apostándole a Oaxaca.

Pero también hemos hecho la tarea, mi gobierno ha emitido todos los protocolos de sanidad para que en esta época las personas y el turismo nacional e internacional vean en Oaxaca una alternativa segura a las grandes urbes, donde puede haber una mayor concentración de personas.

¿Abonan los avances legislativos que se han dado en el estado?

—Todo abona, y qué bueno que sea así. Nosotros queremos ser protagonistas, y desde Oaxaca queremos construir país y dejamos huella por los cambios de visión de una sociedad más incluyente, más sustentable, que respete mejor los derechos de todos los grupos vulnerables, mujeres, niñas y niños y pueblos originarios; quiere decir que vamos por la ruta correcta y es parte de la exigencia de los cambios a nivel social.

¿Cuál es el logro más importante en estos cuatro años?

—Paz social y seguridad, que son fundamentales para construir Estado y país, con las grandes obras como el Corredor Interoceánico. Lo más importante es que los proyectos pasen del diagnóstico a la ejecución.

Nosotros sabemos que todos los proyectos van a tener retos y obstáculos, lo importante es poderlos superar. La parte más importante para mí es que se pueda arrancar la primera etapa. Una vez arrancada, el proyecto será imparable, porque vamos a dejar el cimiento base de lo que se convertirá en el largo plazo en el proyecto interoceánico

¿Cómo convencer a quienes todavía se resisten o rechazan este proyecto?

—La parte más importante es el respeto a la dignidad humana. He entendido que hay que saber escuchar y sentarse en la mesa para no estar en la calle.

¿Qué hay que hacer? Diálogo, y cuando se agota, otra vez diálogo. Con argumentos vamos convenciendo más a la gente, seguramente seguirán algunos con reservas y resistencias, pero a medida que avanzamos se van convenciendo más. Y ese ha sido el modo de trabajo que ha permitido que, hoy, Oaxaca esté en movimiento para alcanzar el estado y el país que queremos.