El Gobierno quiere unificar el peronismo cordobés

Gabriel Sued

En las últimas 48 horas, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el senador por esa provincia Carlos Caserio pasaron por el despacho del ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y alimentaron el deseo de la Casa Rosada de reunificar al peronismo cordobés, uno de los pocos sectores del PJ que se mantiene ajeno al Frente de Todos.

Ese posible acercamiento, que en Balcarce 50 promueven sin disimulo y del que el mandatario cordobés se muestra distante, podría tener una concreción importante el 31 de marzo, cuando se celebren las elecciones municipales en Río Cuarto, la segunda ciudad más poblada de la provincia.

El intendente, el delasotista Juan Llamosas (PJ), buscará la reelección y lo más probable es que cuente con el respaldo de todos los sectores del peronismo provincial, los alineados con Schiaretti y los que forman parte del oficialismo nacional. Aunque el acuerdo se circunscribe al ámbito municipal, en el Frente de Todos aspiran a que sea un primer paso hacia la unidad. Será el primer test electoral desde la asunción de Alberto Fernández.

La visita de Schiaretti, que estuvo anteayer en Casa Rosada y fue el primero de los mandatarios que almorzó con De Pedro, transcurrió por otros carriles. El gobernador solicitó que la Nación acelere el envío de fondos adeudados destinados a financiar la Caja de Jubilaciones de la provincia.

Antes del encuentro, Schiaretti se vio por primera vez cara a cara con el jefe de la bancada del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kirchner. "No se habló de Río Cuarto", aclararon desde Córdoba.

Caserio, el dirigente del PJ de Córdoba que tomó distancia del gobernador y respaldó a Fernández durante la campaña presidencial, pasó por el despacho de De Pedro para hablar de la política de la provincia y de la agenda parlamentaria. En el Senado se hará cargo de la presidencia de la Comisión de Presupuesto.