El Gobierno relanza la relación con Brasil con la visita de Lula, aunque surgen diferencias

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Alberto Fernández y Lula, el 2 de enero pasado, en la visita del argentino a Brasil; apuestan a relanzar el vínculo tras los años de relación tensa con Bolsonaro - Créditos: @EVARISTO SA

Exultantes, en el gobierno de Alberto Fernández hablan de un “nuevo comienzo” en la relación bilateral con Brasil. Están ansiosos por la visita oficial que Luiz Inácio Lula da Silva hará entre esta noche y el miércoles a Buenos Aires, y que incluye un encuentro cara a cara con Cristina Kirchner.

Si bien en la Casa Rosada y en la Cancillería todo es optimismo, nadie deja de reconocer que aquellos viejos tiempos de principios de siglo, con Lula y Néstor Kirchner en el poder, rodeados de otros líderes como el venezolano Hugo Chávez o el ecuatoriano Rafael Correa, distan bastante de la actualidad regional.

La crisis existencial del kirchnerismo

Mientras preparan para el lunes una “declaración conjunta muy fuerte”, anunciando un acuerdo para la integración en el que sobresalen la energía y las finanzas, Fernández y Lula -que ya se reunieron en Brasilia, al día siguiente del triunfo electoral del PT- sostienen sin embargo algunos matices, sobre todo en lo que hace a la posibilidad de acelerar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (Lula quiere ir más rápido que la Argentina) y la posibilidad de una moneda común entre ambos países , relativizada desde el flamante gobierno del líder del PT y puesta en agenda por Sergio Massa.

“Habrá una decisión de comenzar a estudiar los parámetros necesarios para una moneda común, que incluye todo, desde cuestiones fiscales hasta el tamaño de la economía y el papel de los bancos centrales. Sería un estudio de mecanismos de integración comercial”, dijo el ministro de Economía en declaraciones al Financial Times. Sin embargo, aclaró: “No quiero crear falsas expectativas... es el primer paso de un largo camino que América Latina debe recorrer”.

En principio, y luego de ser recibido en Aeroparque por el canciller Santiago Cafiero, Lula tiene previsto llegar a la Casa Rosada cerca de las 11 del lunes. Allí darán las puntadas finales al acuerdo para la integración, que incluye un ambicioso “mercado sudamericano de energía”, incluido el pedido de financiamiento al banco Bndes para finalizar el gasoducto Néstor Kirchner, que comenzaría a dar frutos (gas a Brasil) a mediados de año. Habrá, luego de la reunión, una declaración conjunta a la prensa.

El uso del sistema de pagos en moneda local, y un swap entre ambas monedas (real y peso) que aumente “considerablemente el comercio bilateral” forman parte del borrador del acuerdo, al igual que una “integración industrial” que intente “revertir el déficit comercial de Argentina con Brasil”, que según la consultora Abeceb, del exministro macrista Dante Sica, alcanzó en 2022 los US$ 2250 millones. El mismo lunes, Lula tiene previsto encabezar un encuentro con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) y 50 empresarios que llegarán desde Brasil, en otra muestra de la búsqueda de sintonía en la “nueva era” entre ambos países.

Moneda común y el mercado europeo

No estará incluida en el acuerdo la posibilidad de una moneda común, alentada entre otros por el ministro de Economía, Sergio Massa, y relativizada por su par brasileño, Fernando Haddad, luego de una reunión con el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, que esta semana sostuvo reuniones en Brasilia con distintos ministros del nuevo gobierno.

“Lula y Fernández tienen una voluntad clara de fortalecer el Mercosur, y que sus cuatro integrantes estén en armonía”, dijo Scioli a LA NACION en las horas previas al viaje de Lula, el primero desde que asumiera su tercer mandato presidencial, el 1° de enero. El proyectado viaje de Lula a Uruguay -se verá el miércoles 25 con su par Luis Lacalle Pou, luego de participar de la reunión de la Celac en Buenos Aires -abre la posibilidad de reflotar el estancado mercado común, frenado por las diferencias entre Fernández, Jair Bolsonaro y el propio presidente uruguayo.

El presidente Alberto Fernández y el uruguayo Luis Lacalle Pou mantienen diferencias por el comercio exterior del bloque regional
El presidente Alberto Fernández y el uruguayo Luis Lacalle Pou mantienen diferencias por el comercio exterior del bloque regional - Créditos: @SEBAGRANATA

Más allá de ese objetivo compartido, y del buen vínculo personal que lo une con el Presidente, Lula actuará-como concede una alta fuente diplomática-como un “líder regional y tratará de influir a escala global a través de los Brics y las reuniones del G20″. En ese sentido, su intención de “acelerar” el acuerdo con la Unión Europea choca con las advertencias del Gobierno, en el sentido de “proteger” sectores industriales claves como textiles, automotrices o calzado, de una competencia que no estén en condiciones de soportar.

Nadie olvida el golpe que significó para el gobierno brasileño el asalto de miles de manifestantes bolsonaristas contra los principales edificios gubernamentales, el 8 de enero pasado y a solo una semana de asumir el poder. Habrá, como era de esperar, un respaldo unánime a Lula, tanto desde el Gobierno de Fernández como del plenario de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que prevé concretar una foto histórica: Lula y Fernández, junto a Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Nicolás Maduro (Venezuela), Miguel Díaz Canel (Cuba) y Xiomara Castro (Honduras), representantes diversos de la Patria Grande, hoy mayoría en el continente.

En otra muestra de apoyo, el gobierno del presidente norteamericano Joe Biden ya confirmó la reunión bilateral con Lula, el 10 de febrero. Todo un contraste con aquella reunión entre Biden y Fernández, suspendida a mediados de julio por el contagio de coronavirus del presidente de Estados Unidos, y aún sin fecha cierta de realización.

“El acuerdo con Lula es para nosotros un seguro de vida. Para ellos también, se garantizan el gas y otros insumos”, resumieron desde el Palacio San Martín, ansiosos con la llegada del presidente de Brasil, luego de años de frío y asperezas con su antecesor Bolsonaro.

Además del Presidente, y en el comienzo del decisivo año electoral, otros dirigentes de primera línea del Frente de Todos también estarán cerca del mandatario brasileño. Además de Scioli, promotor del acuerdo de integración desde el comienzo del gobierno de Bolsonaro, y el ministro de Economía, Sergio Massa, encargado de la puesta en práctica de esos acuerdos, la vicepresidenta Cristina Kirchner sostendrá el lunes un encuentro, aunque no se sabe si será en el Senado o en la sede del Instituto Patria.