El Gobierno polaco denuncia el uso de los niños como arma de "propaganda"

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Cracovia (Polonia)- 12 nov (EFE).- El gobierno polaco considera las imágenes de niños acampados en la frontera parte de una campaña bielorrusa de 'propaganda para despertar emociones' y observa con preocupación el incremento de migrantes concentrados en la zona.

La Guardia Fronteriza polaca publicó este viernes un mensaje denunciando que "los niños son expuestos para despertar más emociones", junto a tres vídeos que muestran a soldados bielorrusos, supuestamente indicando a migrantes acampados que coloquen a los niños cerca de la valla fronteriza.

"Más instrucciones de los servicios bielorrusos, más grabaciones de propaganda", dice el mensaje.

El portavoz del Ministerio de Servicios Especiales polaco, Stanilaw Zaryn ya había afirmado este jueves en Twitter que "los inmigrantes se han embarcado hoy en una campaña de propaganda en la que los niños juegan un papel principal".

Junto a vídeos grabados por las fuerzas de vigilancia polacas, el portavoz ministerial mencionó que "en una de las escenas preparadas como parte de esta campaña aparece un niño que ya fue visto en actos similares la semana pasada".

Además, Zaryn se refirió a unas fotografías en las que niños sostienen carteles con la palabra "sorry" ("perdón" en inglés), como "una iniciativa para pedir disculpas a Polonia por la destrucción de una alambrada y los actos de agresión contra las tropas polacas en la frontera".

"El lanzamiento de esta campaña estuvo precedido de meticulosos preparativos; niños pequeños están siendo usados cínicamente como su cara visible", añadió Zaryn, cuyo ministerio coordina las acciones en la crisis que se vive en la frontera desde hace meses.

El titular concluyó con una descripción de cómo "entre los inmigrantes también hay propagandistas cuya tarea es preparar las ´narrativas´ apropiadas para el uso de los medios tanto en Polonia como en el extranjero".

Este viernes, Zaryn publicó otro mensaje en redes sociales en el que afirmó que los migrantes que se encuentran acampados junto a la frontera en territorio bielorruso "son abastecidos regularmente" por aquel país.

Para apoyar esta afirmación compartió fotografías de un paquete de galletas de marca bielorrusa junto a la imagen de unos niños acampados en la zona.

Hace pocos días, el ex viceministro de Ciencia polaco Wojciech Szewko comentó en la televisión nacional polaca las imágenes de niños llorando en los campamentos fronterizos emitidas por el canal bielorruso Belsat y afirmó que "les ponen cigarros en los ojos, les ensucian y les dicen que se abracen a sus madres" para causar un mayor impacto.

"CRISIS POLÍTICA, NO MIGRATORIA"

Al mismo tiempo, las autoridades militares alertan de que se está incrementando el número de personas asentadas en el lado bielorruso, y Paweł Soloch, jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, afirmó este viernes que "la situación es muy tensa, muy cambiante y en los próximos días sólo se puede esperar una escalada".

Asimismo, la oficial de la Guardia Fronteriza polaca Katarzyna Znadowicz afirmó este viernes que "un grupo de unas 40 personas, casi todas niños y mujeres" fueron transportados durante la noche del jueves cerca de la alambrada fronteriza por los bielorrusos.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, se refirió hace pocos días a la situación en la frontera con Bielorrusia como a "una crisis política, no migratoria, como puede parecer desde la distancia".

El Gobierno polaco envió hace unas semanas varios convoyes de ayuda humanitaria con alimentos, ropa y material sanitario a la frontera con Bielorrusia, donde se les denegó la entrada a ese país en repetidas ocasiones.

Ante la amenaza polaca de sellar completamente los 420 kilómetros de frontera que comparte con Bielorrusia, Moscú advirtió el martes que tal acción "únicamente puede complicar la situación" y conducir a una "catástrofe humanitaria".

Organizaciones humanitarias como la polaca "Refugio" denuncian que las condiciones que se ven obligados a afrontar los inmigrantes son cada vez más duras.

El grupo "Frontera", que coordina las acciones de los activistas, afirmó este viernes haber recibido 900 solicitudes de ayuda en los últimos diez días, y haber intervenido en 113 ocasiones para ayudar a personas que lograron llegar a territorio polaco.

Según estimaciones de la Guardia de Fronteras polaca, ha habido más de 32.000 intentos de infiltración irregular desde Bielorrusia en lo que va de año, más de la mitad de los cuales se produjeron en el último mes.

El Gobierno polaco califica de "guerra híbrida" la situación y acusa al régimen de Lukashenko de fomentar la afluencia de personas desde países como Irak o Siria a las fronteras polaca, letona y lituana.

La Unión Europea (UE) planea solicitar la cooperación de los países de origen de estas personas para atenuar el problema y ha amenazado con incrementar las sanciones contra Bielorrusia.

(c) Agencia EFE

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