El Gobierno de Nicaragua cede a las críticas y anuncia prevención social de COVID-19

Agencia EFE

Managua, 28 abr (EFE).- El Gobierno de Nicaragua cedió ante las críticas por su particular manejo de la pandemia de la COVID-19 en el país, y este martes anunció que tomará algunas medidas de prevención social frente al nuevo coronavirus SARS-CoV-2, del que las autoridades reconocen trece casos, incluidos tres muertos.

A partir de mañana miércoles, las autoridades nicaragüenses promoverán “la distancia personal de precaución, también el uso de mascarilla”, anunció la esposa del presidente Daniel Ortega, la vicepresidenta Rosario Murillo, en su alocución de esta tarde.

Las medidas de precaución como el distanciamiento social y el uso de mascarillas, estaban prohibidas incluso en los centros hospitalarios, según denuncias, de las que este mismo martes hizo eco la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Murillo, a quien Estados Unidos y Canadá han impuesto sanciones económicas por "flagrantes y sistemáticas violaciones a los derechos humanos", anunció que las nuevas medidas de prevención de la COVID-19 incluyen la desinfección de “los medios de transporte interurbanos, urbanos, interdepartamentales, paradas de autobuses, mercados, centros de estudio, de trabajo, casas, y barrios”.

CLASES Y VUELOS

Adicionalmente el Gobierno nicaragüense hizo saber al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) que autorizará clases no presenciales para los colegios privados que así lo soliciten, aunque no hizo referencia a suspender la enseñanza en escuelas estatales.

Esta misma semana se supo que el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino permanecerá cerrado de forma indefinida, algo que las autoridades todavía no confirman, y que ocurre días después de la tercera muerte por COVID-19 admitida por el Gobierno, quien supuestamente era empleado de la terminal aérea.

El anuncio con las medidas de prevención social fue hecho horas después de que el Comité Científico Multidisciplinario, compuesto por médicos y expertos en diversas áreas, alertaron públicamente sobre la importancia de proteger al personal sanitario, que está en “primera línea” para enfrentar la pandemia.

Ya desde la semana pasada algunas instituciones y personajes de reconocida afinidad sandinista, como el Poder Judicial y el exbicampeón mundial de boxeo Rosendo Álvarez, habían ido contra la orden de Ortega, de no prevenir la COVID-19, al tomar medidas sanitarias para evitar su propagación, tanto en la sede de la Corte Suprema de Justicia, como en una competencia deportiva, respectivamente.

CONFUSIÓN

El tema de la pandemia también ha sido relacionado con un fenómeno inédito en Nicaragua, como es el desvanecimiento súbito de personas en las calles, sin que las autoridades brinden información sobre qué lo ocasiona.

Todo lo anterior se da en medio de la incertidumbre que causa la escasa y confusa información que brinda el Gobierno de Ortega sobre el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad de la COVID-19, tal como se demostró este martes, con el comunicado de actualización emitido por el Ministerio de Salud, que resultó ser el mismo de ayer lunes.

El manejo de Ortega a todo lo relacionado con la pandemia ha causado preocupación en entes como la Organización Panamericana de la Salud y la Organización de los Estados Americanos (OEA), en tanto la CIDH y la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) lo ven como violaciones a los derechos humanos.

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